La cultura musical

La cultura musical

Hoy me gustaría reflexionar, en voz alta, sobre un asunto del que nunca hablamos, la cultura y el patrimonio musical. Este es un tema en el que tradicionalmente los músicos gitanos, ya sean rumberos o flamencos, lo hemos tenido bastante en cuenta. Sin embargo, me arrepiento de no haber salido de nuestra área de confort musical –la Rumba Catalana– y haber estudiado la cultura musical de otros grupos étnicos, otras culturas, otros estilos, porque esa es una información importantísima a la hora de cantar, tocar, componer o producir tu música.

Realmente el objetivo de todos estos escritos, aunque estén centrados en la rumba catalana, no es otro que divulgar la información que he podido recopilar en cincuenta años de carrera musical. Con la voluntad de que todo lo que he vivido y aprendido no se perdiera en el olvido y sirva a todos aquellos que les interesara nuestra cultura y nuestra historia musical, nombrando y recordando a iconos que fueron historia de la rumba, algunos de ellos conocidos por todos pero otros que, desafortunadamente, han caído en el olvido.

En artículos previos he podido hablar de mi relación con el flamenco, y es que he tenido el privilegio de conocer y compartir estudio y escenarios con grandes artistas flamencos desde mi juventud, llegando también a trabajar con las últimas hornadas de flamencos, quienes poseen un profundo conocimiento de su historia musical, lo que les permite fusionarse con un sinfín de estilos como el jazz, la salsa, el funk o inclusive de la música disco, pero siempre desde el estudio de esos estilos y el respeto al flamenco.

En Cuba cuando estuve con el Tío Moncho, me entristeció mucho ver la precariedad de tan hermoso país, aunque también quedé anonadado de que el Estado obliga a tener dos asignaturas de dos instrumentos musicales. Nunca antes había visto a niños sacar un sonido tan bueno a instrumentos tan machacados. Cuando a una buena genética musical se le añade la cultura del estudio, el resultado es obvio.

¡Y no eran sólo los niños! Compartí grabación con ‘NG La Banda’ y ‘Los Van Van’, aluciné de la precariedad de lo que disponían técnicamente y de lo bien que sonaban grabando con micros de directo rotos y llenos de cinta aislante.

Ellos se lo montaban como podían, pero con una gran información y ejecución musical. Podríamos decir que todos son maestros porque lo son. Musicalmente, a su lado, me sentía como un niño de parvulario. Cuando escucharon mi ventilador, enseguida supieron que patrón rítmico emplear para acompañarme, tiraron de ritmos de artistas ya viejos.

Allí conservan una gran información de sus raíces, conocimientos de su historia musical. Siguen homenajeando y admirando a músicos que nunca fueron famosos de primera línea pero que estuvieron allí, son parte de su historia y son muy conscientes de la importancia de conservarla para que no se pierda. Y esa es una importante reflexión que los convierte en grandes maestros, por ser grandes conocedores y conservadores de sus raíces y, a la vez, por la gran motivación para acercarse a conocer otras culturas musicales.

Creo que sería importantísimo que en las escuelas hubiese una asignatura musical, en la que se pudiese estudiar de manera práctica diferentes estilos musicales, procedentes de diferentes grupos étnicos o culturales, y apoyarla con la información histórica relevante.

Arrels de Gràcia es un grupo de jóvenes que suenan muy actuales a la vez que muestran con claridad toda la esencia recogida de las generaciones previas

En nuestro caso, en Catalunya, todos los niños y jóvenes deberían tener la oportunidad de practicar y conocer la historia de la Rumba Catalana. No habría mejor forma de conocer al Pueblo Gitano que a través de una de sus máximas expresiones culturales y artísticas, la música, la Rumba y el Flamenco. Poco sentido tiene que los alumnos y alumnas de Cataluña conozcan el Jazz de Nueva Orleans si no estudian también la música de casa.

Para todos aquellos que amamos la música, no concebimos que un músico toque un estilo musical sin conocer la historia que hay detrás de ese estilo y de los artistas que lo construyeron.

La consciencia y el conocimiento de lo que se está tocando son aspectos básicos para asegurar que realmente tiene sentido la música que se está creando. Sin respeto a la historia de la música, no hay música, hay otra cosa. El patrimonio musical es algo muy importante que no debemos perder, y mucho menos ignorar.  

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