Nuevas generaciones, nuevas reivindicaciones

Nuevas generaciones, nuevas reivindicaciones

Hace poco más de un año un grupo de jóvenes gitanos de Lleida, vinculados a una de las formaciones de familiares del Plan Integral del Pueblo Gitano para la obtención del GESO, reclamó a su ayuntamiento la retirada de la calle del Marqués de la Ensenada del nomenclátor de la ciudad por ser el responsable de la Gran Redada de Gitanos de 1749. Aquél fue el inicio de un movimiento social que acabó por reunir a más de cincuenta jóvenes bajo el nombre Plataforma 8 de Abril. Entre sus miembros se encuentran David y Josué Jiménez y Ricardo Gabarre, con quienes hemos podido conversar.

Placa en recuerdo de las víctimas de la Gran Redada situada en la Paeria de Lleida

El intento de genocidio del Pueblo Gitano ideado y ejecutado por Gaspar Vázquez de Tablada, gobernador del Consejo de Castilla por aquel entonces, y por el Marqués de la Ensenada, ministro de Felipe V y Fernando VI, es uno de los capítulos más desconocidos de la historia española. David nos explica que ese gran desconocimiento por parte de la sociedad no es fortuito y que precisamente ese fue el motivo que les llevó a movilizarse. “La plataforma 8 de abril nació un día entre amigos fruto de la indignación. Ricardo nos trajo información desconocida para nosotros, la Gran Redada, y rápidamente decidimos emprender un pequeño movimiento. Al principio estábamos muy perdidos porque sólo encontrábamos información de la Gran Redada por internet, buscábamos también en libros de historia, pero para nuestra sorpresa este capítulo es completamente invisible, no aparecía en ningún libro de historia sobre España, como si estuviera hecho adrede. Y es significativo porque hay episodios de la historia de España mucho menos relevantes y que sí aparecen en los libros de historia más comunes. Estamos hablando del primer intento de exterminio de la era moderna en Europa. Supongo que a España no le interesa que salga a la luz este episodio”.

El primer paso de la Plataforma 8 de abril fue presentar una moción en el ayuntamiento para retirar la calle que el Marqués de la Ensenada tenía en la capital leridana. Ricardo nos explica cómo consiguieron convencer al consistorio. “Lanzamos nuestro mensaje reivindicativo coincidiendo con el 8 de abril, Día Internacional del Pueblo Gitano. Reunimos a 50 jóvenes en el ayuntamiento, realizamos un vídeo denunciando que un genocida como el Marqués de la Ensenada tenía un reconocimiento en la ciudad de Lleida en forma de calle. Lanzamos el vídeo en las redes sociales con la ayuda de La Veu de Lleida y nos entrevistaron diferentes medios, entre ellos la televisión catalana”.

David también matiza que el principal objetivo del grupo en aquellos momentos era conseguir el mayor eco mediático. “Queríamos hacer el mayor ruido posible para que la gente conociera la Gran Redada, porque es desconocida incluso para los propios gitanos. Presentarnos nuestra reivindicación a los medios, a los partidos políticos y a nuestros vecinos. A partir de entonces la gente en Lleida empezó a interesarse por este tema”.

Aunque la denuncia social realizada sobre la Gran Redada fue el primer paso realizado por los jóvenes, los objetivos que se marcan en la Plataforma van más allá. “Nuestra lucha empezó con el marqués de la Ensenada, pero también nos unimos para que la RAE retire la definición prejuiciosa de gitano y denunciar la segregación escolar que sufre la población gitana en diferentes institutos de Lleida”, explica Ricardo.

Rebeldía estudiando, rebeldía siendo activista, rebeldía reivindicando tus derechos.

Y no hay mejor herramienta para la transformación de las realidades educativas a las que se enfrenta el Pueblo Gitano que predicar con el propio ejemplo, y es que tanto David como José como Ricardo han participado del primer Grupo de Acceso a la Universidad para mayores de 25 años que el Plan Integral del Pueblo Gitano ha desarrollado en Lleida. Los hermanos Jiménez han conseguido aprobar las pruebas de acceso a la universidad en su primer intento y ahora se plantean cursar el grado de Trabajo social “para poder ayudar a la comunidad gitana de Lleida”, comenta Josué, el menor de los hermanos Jiménez.

Ricardo se queja de la exclusión social y el antigitanismo que afecta al Pueblo Gitano, “¿por qué en cada ciudad de España hay un barrio gueto especial para gitanos?”, y explica que la mejor manera de combatir la discriminación pasa por la educación. “Hay que luchar, saber cuáles son tus limitaciones pero también saber lo que te pertenece como ciudadano. Quiero que la gente se revele, y la mejor forma de conseguir eso es estudiando, llegando a espacios de poder. Rebeldía estudiando, rebeldía siendo activista, rebeldía reivindicando tus derechos”.

Para muchos jóvenes de La Mariola, barrio en el que residen la mayoría de miembros de la Plataforma, quedarse dentro del barrio es una de las mejores opciones para no hacer frente a la discriminación que les espera fuera, así nos lo cuenta Ricardo. “Yo quiero que la gente salga fuera del barrio (La Mariola). En el gueto se está muy bien porque no hay racismo, estás con tus amigos, el problema es cuando sales al mundo real. El gueto es, en cierto modo, una protección. Y cuando sales al mundo exterior te encuentras las dificultades que hay.  Si quieres acceder al mundo laboral, entre que no tienes experiencia, que no tienes formación porque te educas en escuelas segregadas, que tu apellido es Gabarre o Jiménez, o que tu código postal es el 25003 de la Mariola, lo tienes crudo. Estoy harto de que no te dejen entrar en una discoteca, estoy harto de que te traten como un tonto cuando te acercas a un banco, estoy harto de que te den un trato diferente”.

Josué explica que hay que dar un paso más allá y defender con orgullo la identidad gitana. “La rebelión no se hace exclusivamente estudiando, creo que es también conociendo los derechos de cada uno y, sobre todo, sintiéndonos orgullosos de ser gitanos sin tener que ocultarlo”. Y tras explicarnos un caso de discriminación que sufrió en el acceso a un local de ocio, José explica que hay dos maneras de reaccionar, “una es dejándose vencer, y la otra es sentirse orgulloso, saber lo que te pertenece como ciudadano y actuar en cada una de las injusticias que nos afecten como pueblo o como ciudadanos”.

La reparación histórica al Pueblo Gitano llega con retraso.

La mayoría de políticas públicas relacionadas con el Pueblo Gitano son de carácter social y educativo, sin embargo David explica que las reivindicaciones gitanas deben poder ir más allá y reivindica el protagonismo que deben asumir las nuevas generaciones. “Hasta ahora, creo que se ha abogado por promover políticas sociales, que son necesarias y están muy bien, pero ahora ya es momento de reivindicar nuestros derechos como ciudadanos y como pueblo. Los gitanos y gitanas que históricamente han luchado por nuestros derechos han hecho un gran trabajo por nuestro pueblo, pero entendemos que la sociedad ha cambiado mucho y creemos que ha llegado el momento de dar un paso adelante porque hay gente joven que está muy preparada para dar el relevo”.

“Una cosa que debemos reivindicar y que llega con mucho retraso, es la reparación histórica al Pueblo Gitano. Hay gente que desconoce que ha habido más de 200 leyes y pragmáticas antigitanas en ese país. Ese es el principal motivo por el que no todos partimos desde la misma línea de salida, siempre partimos con desventaja, y la gente lo desconoce”, señala Josué.

La recuperación de lengua romaní, que dejó de ser usada en la península ibérica hace más de dos siglos, es una de las principales reclamaciones de Josué, que además se lamenta de la asimilación cultural sufrida por gitanos y gitanas. “Lo triste es que los gitanos, en su mayoría, desconocen que su idioma es el romanó. Cuando no sabes ni cuál es tu idioma, entonces es cuando han conseguido robarte del todo tu identidad. Me gustaría hacer hincapié en la identidad del Pueblo Gitano, porque han conseguido asimilarnos a base de discriminación. Con cada una de las pragmáticas antigitanas han conseguido que seamos cada vez menos gitanos”.

David también se queja del efecto que todas las leyes antigitanas han tenido en la situación actual de exclusión social que padece el Pueblo Gitano y apunta que la educación debe ser la herramienta para poder revertir la situación. “Lo que hace falta en el pueblo gitano es la formación. El absentismo escolar viene precedido de todas las leyes antigitanas que han existido, es por ello que los gitanos tengamos poca fe en el sistema educativo actual. No tenemos fe porque no hay ningún gitano en el ayuntamiento, no tenemos fe porque no tenemos gitanos en posiciones de poder, aquí en Lleida no tenemos referentes de éxito social que puedan motivar a los más pequeños”.

Sobre el autor

Pedro Casermeiro Pedro Casermeiro
Pedro Casermeiro és llicenciat en Psicologia per la Universitat de Barcelona. És membre de la directiva de Rromane Siklǒvne i de la Fundació Privada Pere Closa. Pedro també es formador en llengua romaní i coordinador del “Museu Virtual del Poble Gitano a Catalunya”.

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