Entrevistamos a Malena, Coral y Santa. Tres jóvenes gitanas de 4º de ESO que tienen muy claro lo que quieren para su futuro

Entrevistamos a Malena, Coral y Santa. Tres jóvenes gitanas de 4º de ESO que tienen muy claro lo que quieren para su futuro

Hoy entrevistamos a Malena, Coral y Santa, tres alumnos de 4º de ESO del l’institut-Escola Mediterrani. Hablamos sobre cómo es su día a día en la escuela y cuáles son sus motivaciones y metas para el futuro.

En la actualidad, más de la mitad del alumnado gitano no finaliza la educación secundaria obligatoria, una cuestión que dificulta cada vez más los proyectos de vida de los jóvenes gitanos y gitanas. Aun así, si ponemos el foco en el sistema educativo y en el ámbito social para explicar desde una perspectiva conjunta el fracaso escolar, se hace patente como la discriminación, la segregación y las bajas expectativas del sistema representan una amenaza continúa por la población gitana.

Cuando hablamos en términos educativos y promoción del alumnado gitano, lo hacemos, casi siempre, desde una vertiente negativa. Desgraciadamente, la última investigación que hizo la Fundación Secretariado Gitano en 2018 refleja la precaria situación del alumnado gitano. Solo el 17% de las personas gitanas finalizan la ESO y menos de 2% llega a estudios universitarios.

A todo ello le debemos sumar la vulnerabilidad de muchas familias en términos socioeconómicos, un condicionante que acaba perjudicando en la promoción académica de los más jóvenes. La falta de referentes y las pocas habilidades de las familias en relación al seguimiento y conocimientos académicos impide un refuerzo positivo de las familias hacia sus hijos e hijas.

Ante estos condicionantes, en el barrio de Campclar a Tarragona, el Institut-Escola Mediterrani ha decidido firmemente invertir los datos y las expectativas que genéricamente se tienen sobre el alumnado gitano aplicando la metodología de las comunidades de aprendizaje y confiando en el potencial de sus alumnos.

Hemos tenido la oportunidad de hablar con tres alumnas de 4.º de ESO de este centro, Malena, Coral y Santa sobre el hecho de ser jóvenes y gitanas en un momento vital en que tendrán que tomar decisiones claves para su futuro.

Ellas expresan que se sienten muy cómodas con la escuela que tienen puesto que no trabajan con un método tradicional, tienen una visión muy transformadora sobre las realidades desfavorables e involucran a las familias y el resto de la comunidad en el proceso de aprendizaje de sus alumnos.

Una de las acciones que llevan a cabo en la escuela son los grupos interactivos, en los cuales participan los alumnos y maestros de la escuela, pero también participan alumnos universitarios y las propias familias de la escuela. Malena nos explica con satisfacción que “nos hace mucha ilusión que nuestras familia participen en los grupos interactivos, puesto que no solo aprendemos nosotros, sino que ellas también aprenden cuando vienen”.

A través de esta mirada transformadora, la motivación de las alumnas ha crecido de manera significativa. Pero no solo esto, también hay más implicación y participación de las familias en la vida escolar dado que empiezan a creer en la escuela como espacio de formación vital para sus hijos e hijas, hecho que antes no era así por la desvinculación y poca confianza en el sistema educativo.

A pesar de saber que en este mundo no lo tendrán nada fácil como mujeres y como gitanas, y que tendrán que hacer frente a un montón de barreras invisibles como el racismo, Coral afirma que “hay personas que no quieren salir de su situación, pero hay otros que sí”, mientras que Malena matiza que “el problema es que no puedan a causa del racismo, ellos creen que no todos somos iguales y esto limita a mucha gente”.

Las alumnas se sienten muy vinculadas a la escuela y tienen muchas expectativas para su futuro. Santa quiere ser psicóloga, puesto que le gusta mucho ayudar a la gente con su acompañamiento. Coral quiere ser comerciante, quiere desarrollarse en la vertiente del comercio y del marketing, y Malena quiere estudiar derecho, ya que le motiva mucho apoyar a la gente para hacer frente en sus dificultades y luchar por sus derechos.

Coral, Malena y Santa no son solo alumnas gitanas que finalizan la ESO y tienen claro lo que quieren ser en un futuro, sino que ellas mismas son referentes de cambio y transformación con el resto de compañeros de clase y de escuela. La Coral se muestra muy clara con la importancia de la educación y la formación. “Animo a que sigan estudiando si quieren, puesto que nadie impide su formación académica, además les diría a todas que estudien y hagan aquello que más los guste” enfatizaba la Coral.

Con la intención de romper estereotipos y salir de la espiral de segregación que rodea a la población gitana, estas tres alumnas tienen claro cuál es el camino a recorrer. Con firmeza la Malena compartía con nosotros “tengo claro lo que quiero ser, es mi vida y tengo que ser yo la que tiene que luchar por ella”.

Para otras jóvenes, el hecho de ser gitanas y vivir en un barrio donde se segrega a las personas hubiera significado una barrera para soñar con un futuro digno. No es el caso de Malena, Santa y Coral. En sus palabras todo se entiende a la perfección. Ilusión y tenacidad en un camino lleno de posibilidades.

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