‘Ravalear’ una serie con sabor a rumba y a crema catalana
Reivindicar la rumba catalana no es sólo reivindicar un género musical, es reivindicar un fenómeno social y una forma de vida que vivió sus mejores momentos en el último tercio del siglo pasado. Inciso: estoy convencido de que se están asentando buenos cimientos para que vuelva una nueva época dorada.
Volviendo al argumento principal, a la rumba catalana como seña de identidad y forma de vida: Reivindicar la rumba no es sólo reivindicar música, es reivindicar a personas, espacios, escenarios, reuniones, conversaciones, tardes convertidas en noches, comidas, cenas, risas, alegrías, también penas. Pero como bien dice el título, estos días la rumba me sabe a crema catalana.
Os explico: en los años setenta grabé un tema titulado ‘Mi barrio’, aún recuerdo algún detalle de la letra, “Luis tiene un restaurante, Alfonso la barbería, más abajo está el bar del Toni y enfrente la farmacia, pa’ que no nos falte de ná”. En ese escenario transcurrieron grandes momentos para la rumba, para los gitanos y para los vecinos del barrio. Y estos días, el restaurante de Luis, Can Lluís, está resucitando gracias a la serie que están filmando Pol Rodríguez y Isaki Lacuesta.
El restaurante Can Lluís simboliza uno de esos espacios a reivindicar, allí íbamos con nuestros abuelos, allí nos encontrábamos con todos los vecinos del barrio, era un espacio de convivencia, de disfrutes, de comunidad, un espacio para comer con la gran familia que conformaba el barrio, y Lluís era el padre de esa gran familia. En su restaurante pasé mi niñez, recuerdo como si fuera ayer el momento en que recogían el comedor cada día, ese era el momento en el que cogíamos las guitarras y empezábamos a ensayar, luego venía Luís y nos regalaba un crema catalana, aún sueño con ella.
Can Lluís ha visto crecer a las familias del barrio, a las gitanas y a las no gitanas, vio nuestra infancia, nos vio crecer, casarnos y debería habernos visto envejecer. Sin embargo, la especulación inmobiliaria no lo ha permitido.
En homenaje a aquellos tiempos y al restaurante que era su reloj, Pol Rodríguez, descendiente de la casa de Can Lluís, y el laureado Isaki Lacuesta se han propuesto revivir el restaurante y la vida que por allí pasaba. La iniciativa de Pol me emocionó desde que llegó a mis oídos, lo vi crecer también en el restaurante. Ahora, verle tan arriba, trabajando con los mejores y homenajeando aquello que nos unió en el Raval, es todo un disfrute.
La serie se titula ‘Ravalear’ y me ha traído de nuevo ese sabor a crema catalana de mi infancia. Se ha recreado el restaurante tal y como era en los años setenta, he podido participar en el rodaje, aparezco haciendo lo que más me gustaba entonces y lo que más sigue gustándome, rumba. Pol, el productor, me dio instrucciones muy claras, pero la emoción que sentí al verme de nuevo en el Can Lluís de los años setenta fue tal, que me pasé el guion por el forro y puse a todo el mundo a bailar. Después de unas risas y una educada disculpa, cumplí con mi guion profesionalmente.
Tengo muchas ganas de ver la serie. Pol es un excelente productor y poco tenemos que decir a estas alturas de Isaki, quien ya se ha aproximado en más de una ocasión al mundo gitano y al de la música. La profesionalidad y el cariño que ambos ponen en su trabajo hace que confíe plenamente en que lo gitano aparecerá de forma respetuosa.
La ficción se estrenará en Max y posteriormente llegará a la plataforma 3Cat. La producción constará de seis capítulos de 45 minutos cada uno. Aunque se trata de una ficción, muchos de los ingredientes están tomados de la historia familiar del propio Pol Rodríguez, y parte del elemento que causó que nos quedásemos sin Can Lluís, la especulación inmobiliaria.
¡Estad atentos y no os la perdáis!
