Las conselleras de Drets Socials i Inclusió y de Universitats i Recerca han recibido a estudiantes universitarios del Pueblo Gitano

Las conselleras de Drets Socials i Inclusió y de Universitats i Recerca han recibido a estudiantes universitarios del Pueblo Gitano

El encuentro ha servido para que los y las estudiantes gitanas compartieran sus experiencias para llegar a la universidad y facilitar propuestas para mejorar el acceso de la población gitana a esta etapa formativa.

La participación de alumnado de origen gitano en las universidades catalanas es todavía muy escasa. A pesar de que se han destinado muchos esfuerzos, y con éxito, para garantizar la continuidad educativa durante la etapa obligatoria, poco se sabe de la presencia y la realidad de los estudiantes gitanos y gitanas en el ámbito universitario.

Diferentes estudios de ámbito estatal apuntan que el porcentaje de la población gitana que llega a esta etapa educativa no superaría el 2%, mientras que pora la población en general este porcentaje se sitúa por encima del 20%. Para encontrar las causas de estos datos, varios informes apuntan a la invisibilidad de la cultura gitana dentro del mundo educativo, la falta de referentes universitarios en el entorno familiar o más próximo, el sentimiento de soledad del estudiante, las percepciones de discriminación, dificultades para la conciliación familiar y laboral, o barreras económicas y sociales.

A pesar de los obstáculos identificados, el mundo de la investigación también ha puesto de relieve diferentes oportunidades para cambiar la situación como por ejemplo el apoyo entre estudiantes gitanos o la existencia de un rico y diverso movimiento asociativo gitano que genera diferentes espacios de encuentro y programas específicos.

Pero, en Cataluña, también hay otro elemento que está permitiendo mejorar el acceso de la población gitana al mundo universitario. El Plan Integral del Pueblo Gitano (PIPG) del departamento de Drets Socials i inclusió lleva a cabo, desde hace varios años, un programa formativo dirigido a personas gitanas mayores de 25 años para preparar las pruebas de acceso a la universidad.

Entre las medidas del PIPG también destaca un programa de becas propio y de seguimiento de los estudiantes, además de haber impulsado el acuerdo conseguido con el Consejo Universitario en 2018 para la reserva de plazas para alumnado gitano en los diferentes grados universitarios ofrecidos por universidades públicas catalanas y la Universidad de Vic.

Con el objetivo de aumentar la participación gitana en las universidades y escuchar las voces de los protagonistas, la consellera de Drets Socials i Inclusió, Mònica Martínez, y la consellera de Universitats i Recerca, Núria Montserrat, han mantenido una reunión con un grupo de estudiantes universitarios gitanos.

La consellera de Drets Socials i Inclusi puso en valor, precisamente, todo el trabajo realizado en los últimos años mediante el Plan Integral del Pueblo Gitano, pero recordó que todavía queda mucho para hacer: “Las tasas de abandono escolar no son aceptables, son diez veces mayores que en el conjunto de la población. Aquí tenemos un reto mayúsculo”.

Estos datos ponen de manifiesto la necesidad de poner en marcha iniciativas específicas que faciliten la inclusión educativa de la población gitana dentro del sistema educativo, en general, y de las universidades en particular.

Para la consellera Mónica Martínez también es clave cambiar la mirada que la sociedad tiene del pueblo gitano. “Las buenas noticias no son noticias, solo salen las noticias cuando son malas noticias, entonces esto al final es un suma y sigue que contribuye a fomentar determinados relatos y estigmas. Tenemos que cambiar el paradigma de que transmitimos qué es la comunidad gitana”, argumentó la consellera.

En este sentido, Núria Montserrat reforzó el papel de referentes que los estudiantes gitanos tienen, no solo dentro de su familia y comunidad más próxima, sino que también para la sociedad mayoritaria y ello se debe hacer visible. Núria Montserrat destacó el compromiso de la consejería que dirige para introducir los cambios necesarios que “vuelvan a poner en valor la universidad pública como un espacio de ascenso social y, sobre todo, de cohesión social”, y lo concretó con el ejemplo del reciente acuerdo del sistema universitario para reducir y unificar a la baja los precios de los grados universitarios.

Por su parte, los estudiantes pusieron sobre la mesa diferentes dificultades que encontraron como personas gitanas, y destacaron que, aunque se tiene que trabajar mucho desde las universidades para facilitar el acceso y la permanencia, el problema se encuentra las etapas educativas previas, donde casi todos los estudiantes presentes en el encuentro manifestaron la mirada estigmatizada del pueblo gitano dentro del sistema educativo, la escasa visibilidad de la cultura gitana dentro de las aulas, la falta de orientación y acompañamiento específico a los niños gitanos, o la relación basada entre familias y escuelas basadas en el conflicto y no en objetivos e hitos educativos.

El grupo de estudiantes también agradeció mucho la oportunidad de poder reunirse entre estudiantes y “establecer puentes con las instituciones porque esto nos hace sentir respaldados y ver que no estamos solos”. Para alguno de ellos también era la primera vez que compartían un espacio de encuentro con otros estudiantes gitanos y se animó al grupo a mantener el contacto y avanzar en el análisis de la realidad del pueblo gitano en las universidades y facilitar propuestas para mejorar la participación gitana en esta etapa educativa.

Sobre el autor

Pedro Casermeiro
Pedro Casermeiro és llicenciat en Psicologia per la Universitat de Barcelona. És membre de la directiva de Rromane Siklǒvne i de la Fundació Privada Pere Closa. Pedro també es formador en llengua romaní i coordinador del “Museu Virtual del Poble Gitano a Catalunya”.

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