La Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña conmemora los 600 años con una jornada para reflexionar sobre la memoria del Pueblo Gitano

La Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña conmemora los 600 años con una jornada para reflexionar sobre la memoria del Pueblo Gitano

Representantes del gobierno, del Parlamento de Cataluña y del mundo asociativo compartieron sus posicionamientos sobre diferentes iniciativas parlamentarias relacionadas con la memoria del Pueblo Gitano.

La efeméride de los 600 años de la llegada del Pueblo Gitano a la península Ibérica está facilitando, como nunca anteriormente, poner las reivindicaciones gitanas en un primer plano de la agenda política a nivel estatal y autonómico. 

En Cataluña, además de la propuesta legislativa para la elaboración de un Pacto Nacional contra el Antigitanismo y para la Inclusión del Pueblo Gitano, el Parlament se encuentra en plena fase de estudio del proyecto de Ley de Memoria Democrática de Cataluña, iniciativa parlamentaria en la que diversas entidades gitanas están participando, haciendo llegar sus propuestas para dar visibilidad a la historia gitana.

En este escenario, la Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña (FAGiC) ha organizado una jornada de debate bajo el título ‘600 años de persistencia gitana: memoria y lucha’, cuyo objetivo ha sido promover la reflexión y el diálogo entre representantes de los principales grupos parlamentarios, miembros del movimiento asociativo gitano y la sociedad civil.

El Centre Cívic Pati Llimona, una joya patrimonial que rezuma historia desde la misma fundación de Barcino, generó la atmósfera perfecta para hablar de historia, de memoria, de desmemoria, de justicia y de reparación. 

“Hoy rendimos homenaje a seis siglos de resistencia, de cultura viva, de lucha por nuestros derechos. 600 años del primer documento que atestigua la llegada del pueblo gitano a la península y todavía seguimos reclamando reconociendo justicia y reparación. No se puede construir una igualdad sin memoria, es hora de poner en el centro la verdad de lo que ha vivido nuestro pueblo”, así inauguraba el acto Simón Montero, presidente de la FAGiC. Además, el anfitrión situó la jornada en el marco del proyecto europeo Jekhipe, ‘unidad’ en lengua romaní, un proyecto impulsado por la FAGiC conjuntamente con otras organizaciones gitanas de diversos países europeos orientado a promover procesos de justicia frente al antigitanismo.

Además de Montero, en la presentación de la jornada tomaron la palabra Xavier Menéndez, responsable de Memòria Democràtica de la Generalitat de Catalunya, y Raquel Gil Eiroa, regidora de Promoció Econòmica, Treball, Feminismes i Memòria Democràtica del Ayuntamiento de Barcelona.  

Menéndez recordó que “uno de los colectivos más afectados por la represión es el pueblo gitano”, y matizó que “no solo durante el franquismo, sino que se trata de una represión y discriminación que sufre el pueblo gitano desde hace 600 años”. El responsable del Memorial Democràtic compartió con el público el consenso y elevado grado de aceptación del gobierno para recoger las propuestas de las entidades gitanas en la ley de Memoria Democrática de Cataluña, especialmente la incorporación del pueblo gitano como víctima específica del franquismo, la creación de una comisión de trabajo sobre la represión al pueblo gitano y la inclusión del 2 de agosto dentro de las conmemoraciones anuales que la propia ley establece.

Seguidamente tomó la palabra Raquel Gil, quien basó su discurso en el arraigo del pueblo gitano en la ciudad de Barcelona, a pesar de la “historia de discriminación, de estigma, y de marginación”. La comisionada insistió también en la “extraordinaria resiliencia, persistencia y capacidad de resistencia” del pueblo gitano y puso de relieve que “el pueblo gitano no solo ha sobrevivido, sino que con fuerza, resiliencia y dignidad nos ha regalado cultura y creatividad en la vida de nuestra ciudad”.

Tras la inauguración oficial, llegó el momento de la primera de las mesas de debate, titulada ‘600 años de antigitanismo institucional y políticas de reconocimiento’ y en la que participaron los diputados del Parlament de Catalunya Natalia Fabián Corbacho del grupo socialista, Andrés García Berrio de los Comuns, Jordi Albert i Caballero, portavoz adjunto del grupo parlamentario de Esquerra Republicana, y Francesc de Dalmases i Thió, diputado por Junts.

Andrés García recordó que pronto empezará el trabajo de la comisión del pacto nacional contra el antigitanisme donde “el componente de memoria del pueblo gitano está absolutamente presente”. Para el diputado de los Comunes, este pacto “tiene que centrar el consenso y el acuerdo” y motivó a la sociedad civil a participar para que la ley sea realmente “útil” para la población gitana. García Berrio apuntó también que tanto el pacto contra el antigitanimo como la ley de memoria democrática son un primer paso que tiene que llevar hacia una ley específica sobre la memoria del pueblo gitano.

En este sentido, Natalia Fabián coincidió en que “600 años no los repararemos simplemente con una ley de memoria democrática”, y continuó argumentando que este primer paso “es muy importante porque nos ayudará a entender los porqués”. La diputada socialista reforzó la participación de las organizaciones gitanas en el proyecto de ley de memoria puesto que, según su opinión “si las entidades no hubierais empujado un poco y hubierais pedido estar aquí, esta ley no hablaría del pueblo gitano”.

En su turno, Jordi Albert inició su discurso apuntando que “cada año tiene que ser el 600 año, porque este año haya una conmemoración no debemos después olvidar todo el proceso de represión y sufrimiento del pueblo gitano”. El diputado de Esquerra esgrimió que el actual proceso parlamentario de redacción de la ley de memoria democrática tiene que servir para “buscar las motivaciones a esta represión”, y se preguntaba, “¿Por qué el pueblo gitano ha sido objeto y es objeto todavía hoy en día de represión y discriminación? ¿Por qué se quiere combatir la manera de vivir y de ver la vida de los gitanos y las gitanas? ¿Qué necesidad hay? ¿Por qué permanentemente hay una represión institucional sobre el pueblo gitano?”, y concretó que “las respuestas a estas preguntas deben surgir a partir del conocimiento científico y del trabajo que habéis estado haciendo las entidades, pero sobre todo”, ultimó “las respuestas a estas preguntas tienen que tener unas conclusiones para que esta persecución no vuelva a pasar”.

A continuación, Francesc Dalmases comentó tres episodios en los cuales participó recientemente y en los qué observó el olvido y la invisibilidad absoluta del pueblo gitano en asuntos que son que de su interés y que forman parte de su historia. Para el diputado de Junts, esta legislatura tiene que marcar un punto de inflexión en las políticas públicas y en la situación del pueblo gitano. “Si hubiera cualquier otro colectivo que tuviera los mismos índices que afectan en el pueblo gitano en cuanto a pobreza, en cuanto a abandono escolar, o en cuanto a la vivienda, cualquier gobierno estaría saliendo adelante un plan de choque para revertir estas cifras porque no inaceptables en términos democráticos”, expuso Dalmases.

Seguidamente, los presentadores dieron paso a una segunda mesa de debate en la que, en forma de coloquio, participaron Paqui Perona, presidenta de la Asociación Voces Gitanas, Pedro Casermeiro, miembro de Rromane Siklǒvne, y Fabián Sánchez, presidente de la Asociación Nacional Presencia Gitana. Se trató de una mesa de debate pensada para visibilizar la memoria viva del pueblo gitano a través del activismo, la cultura y la acción comunitaria.

Los ponentes de la mesa coincidieron en los principales retos en términos de memoria colectiva y democrática. Entre estos puntos se encuentra la necesidad de que las reivindicaciones del pueblo gitano sean reconocidas, incluir un enfoque de memoria histórica para encontrar soluciones más efectivas a la hora de resolver los problemas actuales de las personas gitanas que tienen como raíz la larga historia de persecución institucional, generar más unidad entre los miembros del pueblo gitano para buscar soluciones comunes a problemas comunes, o poner en el centro la lengua romaní.

Tras una mesa en la que se abordaron los principales retos del Pueblo Gitano para construir una memoria colectiva sólida y que forme parte de manera integral de la memoria y la identidad catalana, se dio paso a la clausura del evento. Los encargados de cerrar la jornada fueron Susana Martínez Heredia, diputada en el parlamento catalán, y Sara Belbeida Bedoui, comisionada de Relacions Ciutadanes i Diversitat Cultural i Religiosa del Ayuntamiento de Barcelona.

Martínez Heredia indicó que esta conmemoración “no es solamente para mirar atrás, sino que es para reconocer que hemos llegado aquí gracias a la resistencia, a la resiliencia y a la fuerza de nuestro pueblo, pero también”, añadió “gracias a la mano tendida de muchas personas no gitanas que han caminado y siguen caminando a nuestro lado”. La diputada socialista realzó el principal valor del proyecto que, como su nombre indica ‘Jekhipe’, es “la unidad”, y matizó “no sólo una unidad entre las personas gitanas, sino una unidad compartida con todas aquellas personas que escuchan, que entienden, que acompañan y que luchan también con nosotros por una sociedad más justa, más inclusiva y más digna para todos y para todas”.

Finalmente, Belveida felicitó a la FAGiC por el trabajo que hace en su día a día y por organizar este espacio de reconocimiento colectivo. “Este es un año para mirar atrás con espíritu crítico y para avanzar en la reparación y en la justicia. os habéis recordado que no hay democracia plena sin reconocimiento real, sin reparación y sin igualdad efectiva de derechos, y esto es solo posible con políticas públicas diseñadas con la comunidad y con la presencia gitana a los espacios de decisión”, enunció Belveida. Además, la comisionada del Ayuntamiento de Barcelona compartió diferentes iniciativas innovadoras que el consistorio está desplegando de manera conjunta con la participación del tejido asociativo gitano de la ciudad.

Después de las diferentes ponencias y debates, el diálogo se alargó de manera más informal con un pequeño refrigerio con el que la federación agradeció la participación del público en una ya calurosa tarde en la ciudad de Barcelona.

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