Diada de la Rumba
El emblemático espacio Tradicionarius, en el corazón del barrio de Gracia, acogió el pasado 20 de octubre la primera Diada de La Rumba Catalana organizada por la Plataforma de la Rumba Catalana. Fue un día muy especial, por todo lo que significa en este momento tomar con fuerza las riendas de nuestra música y reivindicar el papel que ha jugado en la vida social de la ciudad y del país, pero sobre todo, reivindicar el lugar que debe seguir ocupando.
También fue especial por toda la gente que se reunió en una sala con una acústica y una iluminación incomparable, en un local con una larga historia de barrio y de rumba. Los Manolos, Sabor de Gracia, Yumitus del Pichón, Selu Ferrer, Antonio de los Chavós, Rumberto, Junior y Yerai, Joan de Rumba 3, Dani Pubill, Gitanos de Perpinyà, Muchacho, Todos los Gatos son Pardos, Trianpa, Los Gitanets i lo Paiet Mauri, Candeli, Las Gemelitas Rumberas, Lali LaRumba y, en último lugar, pero no por ello menos importante, un servidor, Jonnhy Tarradellas.
Seis generaciones de rumberos en el escenario. Todos juntos inundamos de Rumba la plaza de Anna Frank. Nos acompañaron un sinfín de amigos y de músicos. Nadie quiso perderse un acto como este. Muy significativa fue la presencia del alcalde de Barcelona, Jaume Collboni. Él abrió el acto con unas palabras de cariño y apoyo a la plataforma en su proyecto de conseguir el reconocimiento de la Rumba Catalana como patrimonio inmaterial de la humanidad por la Unesco. Además, el alcalde apuntó que la rumba es catalana y que no debería faltar en ninguna fiesta o celebración porque “su ritmo es sinónimo de alegría y sinónimo de un pueblo que es tan catalán como las cuatro barras”.
La presencia del alcalde fue una gran muestra de apoyo a todos los rumberos y, además de unas acertadas palabras –cosa común en el mundillo de la política–, lo que marcó la diferencia fue su actitud cercana en todo momento, su participación de la juerga, su saber estar en todo momento –cosa ya no tan común en el mundillo de la política–. Nos abrió las puertas a soñar con grandes expectativas, con justas expectativas.
Estando allí, sentí que tocaba a favor de orquesta, no sólo tuvimos una excelente compañía, la organización y la sala ofrecieron un sonido y una iluminación de lujo, a pesar de los muchos músicos y variados artefactos que subimos al escenario. Mucha profesionalidad.
Fue una velada que dejó un muy buen sabor de boca, fue una muestra de que podemos hacer las cosas muy bien, de que la plataforma está a la altura de los objetivos que se ha marcado. Y cuando capacidad y objetivo casan, la meta acaba por llegar.
Y para los que os habéis quedado con las ganas de estar allí, o para los que queráis deleitaros reviviendo una noche mágica, estáis de enhorabuena porque la Televisió de Catalunya registró toda la velada y seguramente aparezca en las pantallas en fechas navideñas.
¡Que la rumba os acompañe!
