El Plan Integral del Pueblo Gitano comparte el impacto de su intervención en el ámbito de la mediación comunitaria y gestión de conflictos

El Plan Integral del Pueblo Gitano comparte el impacto de su intervención en el ámbito de la mediación comunitaria y gestión de conflictos

El pasado jueves 27 de octubre, la sede del departamento de Derechos Sociales acogió la tercera edición de las jornadas de mediación comunitaria y gestión de conflictos, una iniciativa del Plan Integral del Pueblo Gitano (PIPG) en colaboración con la Universitat de Girona.

La mediación comunitaria es una de las principales herramientas por las que apuesta el Plan Integral del Pueblo Gitano en Cataluña. Así, en los últimos años ha promocionado y apoyado la puesta en marcha de diferentes equipos de mediación en el territorio. También, el PIPG ha apostado firmemente por la formación profesionalizadora de personas gitanas para que puedan formar parte de los equipos y servicios de mediación.

El objetivo de esta tercera jornada ha sido dar voz a los profesionales gitanos de la mediación y dar visibilidad al impacto que sus intervenciones ha tenido para la sociedad en general y para las comunidades gitanas en particular.

La inauguración del acto corrió a cargo de Sandra Heredia, responsable del Programa de Innovación Social y del Pueblo Gitano, Cesca Domènech, directora general de Acción Cívica y Comunitaria del Departamento de Derechos Sociales y Eduard Carrera, director del curso de mediación y gestión de conflictos del Pueblo Gitano.

Sandra Heredia reconoció la tarea que realizan los mediadores comunitarios con el Pueblo Gitano y la importancia que este trabajo está ganando con el tiempo, en parte, por la cada vez mayor profesionalización de las personas gitanas en este ámbito y por la formación que desarrollan con el propio PIPG.

Así mismo, Domènech confirmó el valor del trabajo que realizan los mediadores comunitarios del Pueblo Gitano dentro de la sociedad catalana y reafirmó la apuesta firme del departamento para trabajar con el Pueblo Gitano con iniciativas, como es el curso de mediación y gestión de conflictos del PIPG.

A continuación, tuvo lugar un espacio de debate donde se abordaron diferentes aspectos de la actualidad del servicio de mediación cívico-comunitaria que se encuentra enmarcado dentro del PIPG. La capacidad de respuesta a las diferentes demandas surgidas durante el tiempo de pandemia actual, la valoración del servicio, las herramientas y recursos disponibles para la mediación y las expectativas que tienen los profesionales del servicio de mediación del PIPG fueron los principales asuntos tratados.

La primera mesa estuvo integrada por mediadores y promotores de la convivencia a nivel local y asociativo que estuvieron haciendo tareas de prevención y gestión de conflictos en las primeras ediciones del PIPG. Así, para esta mesa se invitó a Julio Vargas, mediador cívico comunitario en Badalona, a José Santos mediador cívico comunitario en Viladecans, a Paco Salazar mediador cívico comunitario en Lleida, a Rafael Maya, mediador cívico comunitario en Sabadell, y a Rafael Fajardo, mediador cívico comunitario en Buen Pastor. El punto común de todos ellos es su larga trayectoria en el mundo de la mediación.

Los diferentes ponentes de esta primera mesa compartieron sus experiencias y reflexionaron sobre su tarea en el ámbito de la mediación cívica y comunitaria, exponiendo los principales retos que afrontaron en sus inicios y que, hoy en día, siguen siendo clave para la inclusión de la población gitana en la sociedad, como es la educación y la vivienda. Todos ellos remarcaron también la importancia histórica que ha tenido y tiene el rol de la ‘mediación natural’ dentro de las comunidades gitanas. “La mediación natural significa una algo trascendental, es hereditaria dentro del Pueblo Gitano y se basa en tratar a todos por igual, empatizar con el otro, acercarse a la condición en la cual se encuentra el otro y comprenderlo”, así definía Rafael Maya lo que representa para él la mediación natural.

Después del interesante debate generado en la primera mesa, tuvo lugar una segunda mesa para compartir los principales resultados y el impacto de los servicios de mediación del PIPG. En la mesa participaron Paquita Domingo, del Servicio de mediación cívico comunitaria en Lleida, Aurelio Cortés, del Servicio de mediación cívico comunitaria en Barcelona, Trinidad Torres, del Servicio de mediación cívico comunitaria de Tarragona, Antonio Domingo, del Servicio de mediación cívico comunitaria en Girona, Sarai Fernández, del Servicio de mediación familiar, y Luisa Amador, del Servicio de facilitación familiar.

En esta mesa se presentaron diferentes experiencias de éxito de los servicios de mediación y que tuvieron un impacto positivo dentro de los ámbitos de educación, vivienda y salud, entre otros. También, en esta mesa se urgió la necesidad de que los equipos de mediación cívica y comunitaria, formados por personas gitanas, sean reconocidos en todas las ciudades y por todas las instituciones, como por ejemplo por los cuerpos policiales, equipos de servicios sociales y equipos de atención sanitaria. En este sentido, Cortés parafraseó una cita de Karl Marx para profundizar en el reconocimiento de los profesionales gitanos en el mundo de la mediación: “Libertad sin igualdad es injusticia y la igualdad sin libertad es dictadura.”

Para finalizar la jornada, el PIPG clausuró el sexto “Curso de Especialización en Gestión de Conflictos Públicos, Mediación Comunitaria y Familiar y del Pueblo Gitano” haciendo entrega de los diplomas a los alumnos que superaron con éxito la formación. También se aprovechó para inaugurar la séptima edición de un curso que contará con 15 plazas y que se encuentra homologado por el Centro de Mediación de Cataluña del Departamento de Justicia de la Generalitat de Cataluña y reúne las características que establece la legislación catalana para poder ejercer de mediador en el ámbito general, familiar y civil.

 

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