El MACBA acoge la presentación del proyecto de un archivo gitano

El MACBA acoge la presentación del proyecto de un archivo gitano

Diversas entidades gitanas y LaFundició presentaron en el Museu d’Art Contemporani de Barcelona el proyecto de creación de un archivo gitano con el fondo documental que posee Unión Romaní para preservar la memoria histórica del Pueblo Gitano.

Durante cuatro años entidades gitanas y personas individuales se han reunido en las oficinas de Unión Romaní para confeccionar un Archivo Gitano

Pragmáticas antigitanas, grabaciones de programas de radio, periódicos con noticias sobre gitanos, libros de autores gitanos, informes sobre los primeros proyectos sociales llevados a cabo en el Campo de la Bota, manuales escolares para el aprendizaje de la lengua romaní en Rumanía, cartas escritas a Juan de Dios Ramírez Heredia, libros de historia gitana y un largo etcétera componen el fondo documental que Unión Romaní atesora en sus oficinas del barcelonés barrio del Raval.

Diferentes entidades gitanas y personas a título individual han participado en un proceso de cuatro años para diseñar la estructura y los usos de un posible archivo confeccionado a partir del fondo documental de Unión Romaní. La naturaleza de las discusiones y el resultado provisional de todo este proceso se presentaron en el encuentro realizado en Museu d’Art Contemporani de Barcelona (MACBA).

Los archivos comunitarios, como elementos de memoria, de identidad viva y de reivindicación social, se han convertido en un centro de interés para diferentes comunidades y barrios de Cataluña. Estos archivos permiten dar sentido a una población concreta, permiten cohesionarla a través de una historia común y permiten, también, la denuncia social de desigualdades e injusticias que se daban en el pasado y siguen vivas en nuestro presente.

La reivindicación de activistas gitanas como Juana Fernández para proteger y difundir el reciente patrimonio escrito y físico sobre la historia gitana encontraron en la Red de Comunidades de Memoria, liderada por LaFundició, un apoyo crucial. Por otro lado, la inundación que sufrió el antiguo local de Unión Romaní hace ahora cuatro años y los desperfectos causados en su fondo documental hicieron emerger la necesidad de protegerlo, digitalizarlo y empezar a pensar en su futuro.

Así, LaFundició y Unión Romaní pusieron en marcha un grupo de trabajo específico en el que han participado entidades como Lacho Bají Calí, Carabutsí o Rromane Siklǒvne, además de personas, gitanas y no gitanas, interesadas en conservar y promover la memoria del Pueblo Gitano en Cataluña.

En el encuentro se debatió sobre la utilidad y el futuro que puede tener un archivo realizado para preservar la memoria gitana. Pedro Casermeiro, miembro de Rromane Siklǒvne, explico que el Pueblo Gitano, tradicionalmente ágrafo, no ha generado ni conservado documentación relacionada con su historia, y que lo único que permite rastrear una historia narrada por gitanos se encuentra en diferentes letras flamencas. Además Casermeiro indicó que, a pesar de las contradicciones culturales que pueda presentar un archivo en formato escrito para un pueblo que históricamente no ha valorado conservar documentación escrita sobre su historia, en el siglo XXI todos los gitanos ya tienen la oportunidad de leer y escribir y que, por lo tanto, hay que adaptarse a los nuevos tiempos y a las nuevas condiciones.

“Nuestro archivo está en nuestros genes”, así explicaba Mercedes Gómez, de la asociación gitana Lacho Bají Kalí, la relación entre la memoria gitana y el archivo. Mercedes explicó que nuestra cultura es el reflejo vivo de nuestra historia, “si alguien quiere comprender cómo somos, sólo tiene que estudiar nuestra historia”. Mercedes también realzó las figuras de Juan de Dios Ramírez Heredia, por tener la visión de generar durante muchas décadas un fondo documental de inmenso valor para las personas gitanas, y de Juana Fernández, por su lucha incansable para proteger y poner a disposición de toda la ciudadanía el patrimonio histórico gitano.

Por su parte, el archivero Jorge Blasco comentó que el proceso hasta donde se ha llegado ha sido muy laborioso, que no se han utilizado plantillas estandarizadas y que han sido los propios gitanos los que han elaborado una organización con sentido para ellos. Blasco también matizó la utilidad de mirar al presente y al futuro con el archivo, “existe una clara relación del archivo con un proyecto de exterminio, con los documentos de represión, con un pasado doloroso, y hay que tener en cuenta que los gitanos que aparecen como represaliados en la documentación son creadores del documento, tanto como los represores, pero el archivo es presente, no es una herramienta para llorar el pasado sino que es una herramienta útil para el futuro”.

Igualmente en el encuentro también se presentó un boletín titulado ‘Gitano y Archivo’ en el que se recoge todo el proceso de trabajo así como varios artículos específicos sobre memoria histórica y Pueblo Gitano.

Gracias a todo este proceso participativo, Unión Romaní ya cuenta con una propuesta elaborada por la sociedad civil gitana para dar vida a un fondo documental de inmenso valor patrimonial.

 

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