Las mujeres gitanas reivindican una educación de calidad

Las mujeres gitanas reivindican una educación de calidad

El pasado sábado, Drom Kotar Mestipen reunió a cerca de un centenar de mujeres gitanas en la capital del Montsià para debatir sobre educación y transformar las oportunidades educativas de todas las mujeres gitanas de Cataluña.

Hace poco más de veinte años que la asociación de mujeres gitanas Drom Kotar Mestipen decidía reunir a estudiantes gitanas y sus familias para compartir sus vivencias escolares y formativas. En esa primera ocasión asistió una niña y su madre. Veinte años después llenan auditorios allí donde van.

Los Encuentros de Estudiantes Gitanas son espacios donde se reúnen mujeres, de diferentes generaciones, con un interés común, mejorar las oportunidades educativas de todas. Por eso, estos encuentros se convierten en espacios donde, a través del diálogo y el debate, se construyen conocimientos y posicionamientos en torno a las realidades educativas que viven mujeres gitanas de toda Cataluña. El objetivo final es mejorar, mediante su participación, el acceso a una educación de calidad.

En esta ocasión, las mujeres gitanas de las ciudades de Amposta y Tortosa decidieron organizar el XXI Encuentro de Estudiantes Gitanas de Cataluña en la capital del Montsià. La Lira Ampostina fue el escenario escogido para acoger a mujeres gitanas venidas de Girona, Barcelona, ​​Sant Adrià del Besòs, Cambrils, Tarragona, Tortosa y Amposta.

“Hoy es un día muy especial como mujeres gitanas, habéis venido de muchos lugares de Cataluña y nos hace mucha ilusión compartir este espacio, porque juntas podemos transformar nuestras realidades, juntas trabajaremos por nuestro pueblo, para conseguir que todos los espacios sean nuestros espacios”, señaló Rosa Maria Kostic Cisneros, presidenta de la entidad, durante la inauguración del encuentro.

Al igual que ella, la directora general de Acció Cívica i Comunitària de la Generalitat de Cataluña, Cesca Domènech, destacó la importancia de la participación de las mujeres gitanas. “Sois el motor de transformación de vuestras comunidades, sois un espejo para nuestras familias, para vuestros hijos, para la gente que os rodea; y vuestra lucha, para nosotros como gobierno, es un ejemplo, también para toda la sociedad. El esfuerzo que debéis hacer para superar el estigma y la discriminación que sufrís merece la máxima enhorabuena”, comentó.

A su vez, el alcalde de Amposta, Adam Tomàs, remarcó la relevancia que tiene para la ciudad acoger un encuentro como este, ya que Amposta es todavía una ciudad relativamente joven en cuanto al trabajo con el Pueblo Gitano y por la necesidad de dar visibilidad a referentes gitanas en la ciudad para romper barreras educativas.

Este año, la temática escogida por las mujeres gitanas de las Terres de l’Ebre ha sido la formación de familiares, es decir, la formación de personas adultas. Para profundizar en la temática, la investigadora y responsable del Grado de Educación Social de la Universitat Rovira i Virgili, Carme Garcia Yeste, realizó una ponencia en la que repasó diferentes aspectos ligados a la desigualdad en el disfrute del derecho a la educación de niños y niñas gitanas en comparación con el resto de la sociedad. “Los niños y niñas, sean del grupo étnico que sean, tienen derecho a una educación de calidad. El profesorado debe estar apasionado por la educación, pero también debe tener las herramientas para poder ofrecer las mejores actuaciones educativas”, señaló.

A continuación, tuvo lugar una mesa de referentes, una mesa en la que diferentes mujeres gitanas compartieron sus vivencias formativas y sus sueños con el resto de participantes. La primera en hablar fue Trini Heredia, vecina del barrio de la Mina y recién graduada en el Ciclo Formativo de Integración Social. Explicó su periplo educativo, no exento de un abandono prematuro, superado gracias a la complicidad de la educadora del barrio, los profesores de su escuela y el apoyo de la Fundación Privada Pere Closa. Con apoyo y motivación, Trini reanudó con éxito sus estudios y logró su meta personal.

Seguidamente, Eli Lucena detalló cómo, siendo ya madre de tres hijos jóvenes, decidió que el oficio familiar, la venta ambulante, no era el legado que quería dejar a sus hijos y apostó firmemente por la formación. Treinta años después de dejar la educación primaria volvió a estudiar gracias a las formaciones de familiares que ofrece el Plan Integral del Pueblo Gitano. Después de conseguir el Graduado en Educación Secundaria Obligatoria, Eli se ha puesto como objetivo la universidad y se prepara para la prueba de acceso a la universidad para mayores de 25 años. Referente para su familia y activista incansable Eli afirma que “cada vez hay más gitanos y gitanas que se inscriben en formaciones de familiares, que creen en ellas y se acaban graduando, porque ésta es la mejor puerta para acceder a un puesto de trabajo”.

«No hay nada que perder, todas estamos a tiempo para formarnos y aprender, hay muchas oportunidades que hasta ahora se nos han cerrado porque pensábamos que no eran para nosotras». Éste era el consejo que Andrea Khalfaoui compartió con el público por vídeo. Y es que Andrea no pudo acudir presencialmente porque se encuentra en Edimburgo, realizando una residencia como investigadora de la universidad. Andrea explicó también su trayectoria educativa marcada por la figura de su abuela gitana y el recuerdo de la dureza de entender el significado de pertenecer a una comunidad minoritaria y discriminada.

Por último, todas las mujeres asistentes se dividieron en cuatro grupos diferentes y reflexionaron sobre sus retos y oportunidades dentro del mundo educativo. La importancia de una participación proactiva de padres y madres, la urgencia de mayores oportunidades formativas para familiares, la necesidad de contar con referentes positivos, de mejorar el diálogo entre familias y escuelas y disfrutar de opciones de refuerzo educativo de calidad para las más jóvenes fueron las demandas surgidas de los grupos de trabajo. También un mensaje muy claro, «prohibido rendirse, con esfuerzo se puede llegar, no importa el tiempo que se tarde, sino llegar», expresó una de las madres.

Así llegó al final el XXI Encuentro de Estudiantes Gitanas de Catalunya, un encuentro muy especial según María Cortés, miembro de Drom Kotar Mestipen, porque llegó por primera vez a Terres de l’Ebre, un encuentro en el que tuvieron la oportunidad de participar por primera vez muchas mujeres y niñas que vieron de cerca a otras mujeres gitanas con historias de resiliencia y éxito.

Sobre el autor

Pedro Casermeiro
Pedro Casermeiro és llicenciat en Psicologia per la Universitat de Barcelona. És membre de la directiva de Rromane Siklǒvne i de la Fundació Privada Pere Closa. Pedro també es formador en llengua romaní i coordinador del “Museu Virtual del Poble Gitano a Catalunya”.

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