16 estudiantes gitanos acceden a la universidad gracias al Grupo de Acceso a la Universidad del Plan Integral del Pueblo Gitano

16 estudiantes gitanos acceden a la universidad gracias al Grupo de Acceso a la Universidad del Plan Integral del Pueblo Gitano

La formación de familiares que organiza el Plan Integral del Pueblo Gitano en Cataluña ayuda a que 16 estudiantes gitanos y gitanas superen las Pruebas de Acceso a la Universidad para mayores de 25 años.

Hace apenas un mes, casi 40 jóvenes gitanos y gitanas se presentaban a las Pruebas de Acceso a la Universidad para mayores de 25 y 45 años. Era la vez que más estudiantes gitanos se presentaban a los exámenes gracias al Grupo de Acceso a la Universidad (GAU) -una iniciativa del Plan Integral del Pueblo Gitano en Cataluña que motiva y prepara a gitanos mayores de 25 años para acceder y cursar estudios universitarios -, y los resultados han sido excepcionales: 16 personas han aprobado los exámenes y ahora ya pueden escoger el grado universitario que les gustaría estudiar. Además, otros 6 miembros del grupo han conseguido aprobar la mitad de la prueba y la nota les quedará guardada para la próxima convocatoria.

La gran mayoría de los estudiantes que acuden a las clases del GAU habían abandonado la educación de manera precoz, muchos de ellos sin obtener el graduado escolar o el de educación secundaria obligatoria, y casi todos ellos viven en barrios desfavorecidos con escuelas segregadas donde el nivel educativo de los alumnos dista mucho del resto de escuelas. Sin embargo, todos ellos han decidido dar un paso adelante para cumplir un sueño que no pudieron cumplir en su momento.

Este es el caso de Nelson Da Silva, un joven del barrio de Bon Pastor que dejó los estudios para ayudar en el negocio familiar, la venta ambulante, pero que ahora se ha planteado metas a más largo plazo.

“Yo dejé de estudiar para trabajar con la familia, pero viendo como la venta ambulante está hundiendose poco a poco, me di cuenta que no podía depender de esto toda mi vida porque soy muy joven y, convencido por un familiar, decidí apuntarme al GAU. Después de mucho esfuerzo y muchas horas de estudio, ahora tengo la oportunidad de estudiar Derecho, para ayudar y sentirme útil en la sociedad”.

Al igual que Nelson, se encuentran la Nona, Dani, Isaac, Jairo, David, Rafa, Jesús, Jonathan, Manuel, Israel, Antonio, Josué, Francisco y Alejandro. Entre sus ambiciones se encuentra estudiar magisterio, medicina, derecho, educación social, trabajo social, económicas, administración y dirección de empresas, entre otros grados universitarios.

Todos ellos se reunieron el pasado miércoles en una recepción en la sede del departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias. Bernat Valls, director general de Acción Cívica y Comunitaria les felicitó por los buenos resultados y los animó para ejercer de referentes positivos, no sólo para la comunidad gitana, sino que también para el resto de la sociedad catalana.

“Este es un camino que tenemos que ir ensanchando cada vez más porque, además de significar un beneficio en todos y cada uno de vosotros, estáis haciendo una contribución imprescindible para el conjunto de la comunidad gitana en Cataluña y para todo el país. Vosotros no lo habéis tenido fácil y por tanto os pido que esta bandera que lleváis como referentes, la llevéis bien alta. Y que el tirón que habéis cogido aprobando estas pruebas os guíe en los próximos años y siga irradiando al conjunto de personas que tenéis alrededor y a las generaciones que os vienen detrás”.

Esta ha sido la 8ª edición del GAU y sus buenos resultados crecen de manera exponencial. Las primeras ediciones de la formación tuvieron resultados mucho más discretos, en comparación con los actuales, pero fueron las ediciones que sirvieron para romper el hielo con los primeros participantes que llegaban a la universidad, y sirvieron para motivar y para mostrar que el sueño universitario era posible para la comunidad gitana. Durante las siete primeras ediciones, se logró que 19 gitanos y gitanas llegaran a la universidad. Ahora, de golpe, en el último año han aprobado 16 personas.

Fernando Macías, coordinador académico del proyecto junto con Tania García, nos cuenta que los principales factores que ayudan a entender la evolución tan positiva del Grupo de Acceso a la Universidad se encuentran en el efecto llamada de los participantes, que motivan e invitan a familiares y amigos a acudir al GAU.

“Cada vez hay más personas que han entrado, que son motivo y reflejo para otros, y que al final arrastran a más personas. No es casualidad que, hace dos años, dos personas del barrio de Bon Pastor aprobaran y ahora nos encontramos con cuatro personas más aprobadas del mismo barrio. Otro de los participantes que aprobó hace dos años actualmente ejerce como Pastor en la Iglesia Evangélica de Filadelfia, y este año hemos tenido tres estudiantes directamente relacionados con la dirección de las iglesias evangelistas, y uno de ellos a conseguido también entrar en la universidad”.

Por otra parte, Macías también destaca como clave de este éxito el esfuerzo personal de cada uno de los estudiantes y la ayuda mutua entre los miembros del grupo a la hora de estudiar, destacando la solidaridad interna que existe dentro del Pueblo Gitano.

“Estamos haciendo una contribución al conjunto de la sociedad, y es que, mientras que la sociedad es poco solidaria y muy competitiva, estamos observando en este tipo de formaciones que la solidaridad gitana se está extendiendo y está consiguiendo que unos estudiantes más aventajados en una asignatura ayuden a estudiar y aprobar a otros compañeros del grupo. Esto no es habitual en otros espacios, y los gitanos podemos mostrar que hay otra manera de estudiar, cuando uno lo consigue, lo consiguen todos. Y esto no es exclusivo al GAU, sino que es una cualidad de nuestro pueblo”.

Para Fernando, esta iniciativa debería poder concluir algún día, como síntoma de una sociedad más justa socialmente donde gitanos y gitanas no necesiten ningún tipo de ayuda para poder disfrutar de igualdad de oportunidades en el ámbito educativo.

“El futuro sería que el GAU no existiera, que no se necesitara para que nuestros niños salieran de Bachillerato y llegaran a la universidad como cualquier otra persona. Pero seguimos teniendo datos de una población adulta que ha sido expulsada de las escuelas. Entonces, el GAU deberá existir muchos años más. Está teniendo mucho apoyo de la administración y me gustaría que, mínimo, pudiéramos contar con un GAU por capital de provincia”.

 

Sobre el autor

Pedro Casermeiro Pedro Casermeiro
Pedro Casermeiro és llicenciat en Psicologia per la Universitat de Barcelona. És membre de la directiva de Rromane Siklǒvne i de la Fundació Privada Pere Closa. Pedro també es formador en llengua romaní i coordinador del “Museu Virtual del Poble Gitano a Catalunya”.

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