Save the Children denuncia las desigualdades que afectan a niños gitanos en el sistema educativo y destaca las acciones del Plan Integral del Pueblo Gitano en Cataluña como políticas de referencia

Save the Children denuncia las desigualdades que afectan a niños gitanos en el sistema educativo y destaca las acciones del Plan Integral del Pueblo Gitano en Cataluña como políticas de referencia

La organización internacional Save the Children publicó el pasado doce de marzo un estudio evaluando la situación de la infancia en Cataluña y subrayó las desigualdades que inciden en los niños y niñas gitanas en el ámbito de la educación.

El informe presentado por la organización, «Aquí, hoy, todavía», trata de acercarse a la realidad en que viven los niños en Cataluña y analizar las dificultades que tienen en el ejercicio de sus derechos y el disfrute de una vida digna y plena. El informe pone de manifiesto datos muy preocupantes, como que 1 de cada 4 niños viva en situación de pobreza o que la mitad de las víctimas de agresión sexual sean menores de edad. Save the Children también denuncia que la inversión del Estado en la protección social para la infancia no sólo es insuficiente sino que es de las más bajas de toda Europa, ya que sólo representa un 0.8% del PIB.

La finalidad del estudio es ofrecer la posibilidad de comprender mejor las problemáticas que afectan a los niños para generar políticas que faciliten su solución. Igualment, la organización que vela por los derechos de los niños ha querido conocer de primera mano la situación en que se encuentra la infancia gitana.

El estudio se hace eco de diferentes iniciativas enmarcadas dentro del Plan Integral del Pueblo Gitano de Cataluña como políticas de referencia en el ámbito de la educación y denuncia las desigualdades que afectan a niños gitanos en el sistema educativo:

«A pesar de haber mejorado las tasas de escolarización de este colectivo en educación infantil y primaria, el 64% del alumnado gitano no termina la ESO, un porcentaje mucho más elevado que en el conjunto del alumnado.»

«Además, los alumnos gitanos son principalmente segregados en «centros-gueto «, caracterizados por una reducción drástica de los contenidos curriculares oficiales y una alta concentración de alumnos de bajo nivel socioeconómico. La concentración de alumnado gitano en estos centros, la implementación de actuaciones educativas no reconocidas por la comunidad científica y que contribuyen a más fracaso escolar, e incluso la segregación del alumnado gitano en aulas «especiales» de bajo rendimiento, conduce generalmente a una reducción y una pérdida de calidad de los contenidos de aprendizaje, que finalmente desemboca en una pérdida de oportunidades para aquel alumnado».

Save the Children también apunta a la falta de reconocimiento de la cultura gitana como uno de los factores que interviene en la alta tasa de abandono escolar entre los niños gitanos:

«La omisión de la cultura gitana como cultura de la sociedad catalana en los libros de texto, asociada a la falta de referentes positivos tanto dentro como fuera de los centros educativos, contribuye a que los alumnos gitanos no finalicen la educación obligatoria, ni lleguen a la educación post obligatoria. Es por tanto muy importante crear referentes gitanos de éxito que puedan servir de ejemplo para romper estereotipos.»

Igualmente, el informe también pone de relieve la imposibilidad de conocer de una manera más precisa la situación real de la infancia gitana por la inexistencia de datos específicos sobre la población gitana:

«Hacer un diagnóstico preciso de la situación de los niños y niñas gitanos en Cataluña es todavía muy difícil ya que no existe ningún censo oficial de habitantes gitanos. Esta limitación viene dada, principalmente, por la normativa sobre protección de datos de carácter personal que preserva los datos que contengan información sobre procedencia étnica, entre otros. Aunque esto imposibilita conocer de manera rigurosa la situación del Pueblo Gitano, sí hay numerosos estudios, informes y resoluciones europeas que aportan información contrastada e instan a los Estados miembros a intensificar el trabajo con la población gitana. Según estimaciones del Plan Integral del Pueblo Gitano serían unos 80.000 los gitanos que viven en Cataluña, pero no se sabe de cuántos niños podríamos hablar.»

Sobre el autor

Pedro Casermeiro
Pedro Casermeiro és llicenciat en Psicologia per la Universitat de Barcelona. És membre de la directiva de Rromane Siklǒvne i de la Fundació Privada Pere Closa. Pedro també es formador en llengua romaní i coordinador del “Museu Virtual del Poble Gitano a Catalunya”.

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