Vivienda, un asunto pendiente con la población gitana

Vivienda, un asunto pendiente con la población gitana

El pasado viernes, la Federación de Asociaciones Gitanas de Catalunya compartió los principales resultados de un proyecto de investigación europeo orientado a conocer las dificultades en el acceso a la vivienda por parte de la población gitana.

Las personas gitanas luchan día a día por una vida digna en igualdad de condiciones que el resto de la sociedad y el acceso a la vivienda se convierte en la piedra angular del proceso de inclusión social de muchas familias, ya que sin una vivienda digna es difícil satisfacer el resto de derechos sociales como la salud, la educación o el empleo, además de convertirse en una pieza clave en la generación de hábitos y rutinas del núcleo familiar.

Sin embargo, según el último informe realizado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, más de un 2% de familias gitanas siguen viviendo en asentamientos chabolistas -hablamos de unos 2200 hogares-, y casi un 9% de la población gitana vive en infraviviendas, es decir, en hogares que no cumplen con las condiciones de habitabilidad.

Con el fin de acercarse a la realidad de las familias gitanas respecto a la vivienda, la Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña (FAGiC) participa en el proyecto R-HOME Gitanos/Rom: Vivienda, Oportunidades, Movilización, y Empoderamiento en colaboración con  entidades de Francia, Italia, Rumanía, Hungría y financiado el programa Rights, Equality and Citizenship de la Unión Europea.  

Investigar el acceso a la vivienda de la población gitana, difundir los resultados, sensibilizar a los agentes sociales y políticos, empoderar a la población gitana en la defensa de su derecho a la vivienda y promover un aprendizaje mutuo son los principales ejes de trabajo del proyecto.

Junto con la FAGiC, participan en esta iniciativa Fondazione Caritas Ambrosia, Comune Di Milano y Universita Degli Studi Di Milano-Bicocca en Italia, Autonomia Alapitvany y Tarki en Hungría, Asociatia Caritas en Rumanía y Fondation Nationale Des Sciences Politiques en Francia.

El pasado 18 de marzo la FAGiC celebró las jornadas “R-Home: Parlem d’habitatge” para compartir los resultados de la investigación llevada a cabo en el área metropolitana de Barcelona y conocer en profundidad el acceso a la vivienda de familias gitanas.

La investigación ha buscado dar la voz a las propias personas gitanas y facilitar que ellas mismas pusieran de manifiesto necesidades y reivindicaciones. Además de entrevistas a personas gitanas también se han realizado grupos focales con expertos y entrevistas a miembros de la administración y políticos.  

Anabel Carballo, técnica de la FAGiC, explicó que el patrón común hallado tanto aquí como en el resto de países ha sido la precariedad en el acceso a una vivienda digna y la las dificultades para inclusión social que todo ello provoca. ‘¿Por qué tenemos que vivir aquí?’, fue el comentario de una de las personas entrevistadas y que Carballo quiso enfatizar para ejemplificar el sentimiento de muchas familias.

Además de la presentación de los resultados de la investigación, la jornada contó con una mesa de experiencias formada por Joan Batlle, director de Programas Sociales de Vivienda de la Generalitat de Cataluña, Berta Martínez miembro de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, y Paqui Giménez, portavoz del Edificio Venus del barrio de La Mina.

Batlle resaltó que la situación actual de la comunidad gitana en relación a la vivienda “es la misma desde hace bastantes años, hay algunas mejoras, pero no las suficientes”, además de expresar la importancia que cobra la reivindicación y sensibilización para la defensa del derecho a la vivienda.

Igualmente, Berta Martínez también expresó la importancia movilizarse y manifestarse para reivindicar el derecho a la vivienda. Martínez explicó las dificultades y barreras que tienen las familias, en general, para poder acceder y mantener su vivienda, remarcando que estas dificultades aún son mayores para la juventud.

Por último, Paqui Giménez, vecina del barrio la Mina y portavoz del Edificio Venus, quiso poner de manifiesto la mala práctica de la administración en la gestión del realojo y derribo del edifico Venus por la situación de  precariedad en la que se encuentra. “En vez de derribar el edificio y ubicarnos en otras viviendas dignas, que es lo que se acordó, han traído a 33 nuevas familias a vivir allí. Siguen trayendo a más gente. Finalmente, el edificio se derribará gracias a una demanda judicial que hemos ganado”, exclamó Giménez.

Sin duda, la defensa del derecho a una vivienda digna es una de las batallas en las que la sociedad civil gitana tiene que insistir para lograr disfrutar en igualdad de los derechos sociales y dejar atrás la precariedad social y económica en la que gran parte de los gitanos y gitanas viven.  

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