Memoria Viva, la fiesta de comunidades de memoria, aglutinó la participación de diferentes entidades gitanas

Memoria Viva, la fiesta de comunidades de memoria, aglutinó la participación de diferentes entidades gitanas

El Festival Memoria Viva ha sido un espacio de encuentro para diferentes colectivos vecinales, comunidades y agentes culturales que trabajan en la construcción de la memoria histórica para transformar el presente y mejorar el futuro de comunidades y colectivos que han quedado fuera de la construcción de la memoria de la ciudad de Barcelona, ​​como por ejemplo las mujeres, el Pueblo Gitano o las comunidades de migrantes.

Con la intención de rehuir del concepto de cultura como un producto de consumo y elitista, el programa de Cultura Viva del Instituto de Cultura de Barcelona (ICUB) ha querido poner la énfasis en cómo las comunidades, los barrios, los grupos formales e informales, se organizan para poner en circulación sus propias prácticas creativas y culturales, como construyen sus propios relatos y las formas simbólicas y estéticas que necesitan para situarse en su presente. De este modo, el ICUB ha generado un marco institucional que da importancia a formas culturales, a menudo despreciadas, definidas como folclore o prácticas residuales.

Dentro de este marco nace la Red de Comunidades de Memoria, una agrupación de entidades y colectivos vecinales que han analizado cómo se construyen los relatos históricos en la ciudad y cuáles son aquellos que han quedado invisibilizados dentro de la historia más hegemónica. En una primera fase de trabajo de la Red de Comunidades de Memoria surgieron diferentes ejes de trabajo, a partir de los cuales enriquecer el relato de la ciudad. Mariló Fernández, miembro de LaFundició y responsable de la red, nos cuenta que «en los primeros encuentros de discusión surgieron diferentes ejes nos ayudaban a erosionar el discurso más hegemónico. La «gitaneidad», el feminismo, las migraciones, el paisaje y el archivo nos permiten mover la objetividad con el que se ha construido el relato de la historia hegemónica -una historia blanca, burguesa, patriarcal, heteronormativa, …».

En esta segunda fase se presentó la Fiesta Memoria Viva, un festival cultural de una semana de duración, del 13 al 19 de octubre, donde hacer visible el trabajo realizado por la Red de Comunidades de Memoria durante los últimos dos años. En el encuentro se debatió a la vez que se hicieron presentes diferentes prácticas culturales arraigadas en la vida cotidiana y en el territorio como la costura o la cocina, tareas feminizadas y formas tradicionales de cuidado de la familia, funciones y protagonistas olvidadas en la construcción del relato histórico de la ciudad.

La cultura y la identidad gitana fue otro de los ejes del festival cultural. Mariló Fernández explicaba la importancia del Pueblo Gitano dentro de nuestra sociedad, «la “gitaneidad” es uno de los espacios de resistencia históricamente más importantes para entender cómo hemos instaurado la hegemonía. La identidad gitana ha sido uno de los elementos que más ha molestado al sistema y que el sistema más ha intentado subalternitzar y demonizar, para eliminar su potencialidad para generar un marco de convivencia más heterogéneo».

Entre las actividades desarrolladas con participación gitana pudimos disfrutar de la puesta en escena de nuevo de la obra de teatro AKANA en la Sala Moragues de El Born CCM, un espectáculo organizado por las asociaciones Centro Cultural Gitano de La Mina y Rromane Glasurǎ en el que jóvenes y niños denuncian el anitigitanismo de la sociedad. La Conferencia «Historias subalternizadas, identidad y memorias persistentes», que contó con la participación del historiador gitano Rafael Buhigas y el profesor Ibrahima Wane, fue un espacio de debate sobre las relaciones entre la memoria histórica y las formas de opresión cultural.

Algunas de las actividades planificadas se tuvieron que aplazar, hasta el próximo mes de abril, con motivo de las protestas contra la sentencia del Tribunal Supremo sobre el «procés». Entre estas actividades, con participación de entidades gitanas, se encuentra una ruta histórica guiada por las calles donde se desarrollaron los principales hechos de la última de las bullangas del siglo XIX, la Jamancia; una Rromano Kidipen, un encuentro donde los participantes harán una cesta de mimbre mientras se conversa sobre cómo generar archivos de memoria histórica con los responsables de diferentes archivos en la ciudad; la Ruta por la Rumba de la calle de La Cera y una conferencia cantada sobre la historia cultural del flamenco.

La Asociación Gitana Lacho Bají Kalí forma parte de la Red de Comunidades de Memoria y es uno de los principales motores de la programación de la Fiesta Memoria Viva. Mercedes Gómez, responsable de la entidad, nos indica que la participación gitana es esencial en estos espacios para hacer visible la cultura gitana. «Pensamos que teníamos que participar en Cultura Viva porque nunca se ha contado con los gitanos en la construcción de la memoria de la ciudad y de su patrimonio cultural. Nuestra cultura es muy viva y estamos presentes en todos los ámbitos de la ciudad, pero nunca se cuenta con nuestra opinión, siempre se nos invisibiliza. Con nuestra participación podemos explicar nuestra forma de hacer y decir que estamos presentes en la ciudad», nos comentó Mercedes.

Sobre el autor

Pedro Casermeiro Pedro Casermeiro
Pedro Casermeiro és llicenciat en Psicologia per la Universitat de Barcelona. És membre de la directiva de Rromane Siklǒvne i de la Fundació Privada Pere Closa. Pedro també es formador en llengua romaní i coordinador del “Museu Virtual del Poble Gitano a Catalunya”.

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