20 Edición del Encuentro de Estudiantes Gitanas de Catalunya
«Juntas soñamos, juntas soñamos que las voces gitanas estén en todos los espacios de debate y decisión, juntas soñamos para aportar lazos de solidaridad entre las mujeres de otras culturas, juntas soñamos por la plena inclusión de las mujeres gitanas a nivel social, educativo y laboral, y juntas soñamos de que todas las niñas puedan elegir su futuro».
Bajo este epílogo de reivindicación por la defensa de sus derechos, más de 300 mujeres gitanas participaron en la 20 edición del Encuentro de Estudiantes Gitanas de Catalunya, celebrado el día 23 de octubre mes en el Campus Catalunya de la Universitat Rovira i Virgili (URV), Tarragona.
“Hacer llegar la voz de las mujeres gitanas a los diversos espacios y políticas educativas. Romper con muchos de los estereotipos que nos persiguen, alcanzar nuestros sueños, dando visibilidad a mujeres gitanas referentes que nos hacen sentir acompañadas, llenas de orgullo. Tías y primas, todas unidas trabajando por conseguir el éxito educativo de nuestro pueblo, hace que todas salgamos con más fuerzas para seguir adelante”. Así definía María Cortés, miembro de Drom Kotar Mestipen, el objetivo de las jornadas de debate y diálogo, de caminos de libertad y voces gitanas.
Tamizando las paredes del aula Magna de la URV de conmovedoras palabras de realidad y fuerza, de poder y lucha Romni, se desarrollarían las jornadas que la Asociación Gitana de Mujeres Drom Kotar Mestipen organiza de manera ininterrumpida en Catalunya desde el año 2001.
El acto comenzaría la bienvenida de la vicerectora de la Universitat Rovira i Virgili, Cori Camps, y los parlamentos de Rosamaria K. Cisneros, presidenta de Drom Kotar Mestipen, Cesca Domènch, Directora General d’Acció Cívica i Comunitària y Paula Varas, consellera de Participació Ciutadana, Districtes i Nova Ciutadania del ayuntamiento de Tarragona.
con la ponencia de Rosamaria K. Cisneros, actual presidenta de la organización. “Estamos cambiando Europa. Este aula es hoy nuestra para que hablemos de educación y como mejorarla. Formamos parte de una historia muy importante, muy grande, caminando todas juntas por una educación sin barreras, sin límites para la mujer gitana”, expuso Cisneros.
La presidenta de Drom Kotar Mestipen también anunció la puesta en marcha del proyecto «RTransform!»(Romnia Transform), que tiene como objetivo trasladar éstas jornadas a nivel Europeo, abrir nuevos espacios de diálogo y de impacto educativo «con la intención de mejorar nuestro presente y futuro, vamos a trabajar para que la presencia de las gitanas y los gitanos en todas las universidades sea algo habitual».
Reafirmando las palabras de Rosamaria K. Cisneros y el término «transformación» como palabra clave en su intervención, Cesca Domènech, Directora General d’Acció Cívica i Comunitària, expuso que las mujeres gitanas son un referente de garantías de éxito para su comunidad, Cataluña y Europa. “sois las auténticas referentes y promotoras de la transformación del pueblo gitano, y debemos seguir trabajando para erradicar cualquier tipo de discriminación y exponer casos de éxito, como las gitanas participantes en este encuentro, que nos ayudan a demostrar que hay camino», apuntó Domènech.
Seguidamente Manuela Fernández, Directora de la Oficina de Igualdad de Trato i No-Discriminación, ofreció unas palabras de luz al camino de la mujer gitana y a una sociedad más democrática. “El pensar que la mujer gitana no puede alcanzar el éxito académico y profesional es mentira y el hecho de que más de 300 mujeres gitanas hayamos venido hoy aquí para hablar sobre educación, y la mesa de referentes que tenemos lo demuestran. Pensar que no tenemos esa posibilidad es una muestra más de antigitanismo”, esgrimió Fernández.
Según la Directora de la Oficina de Igualdad de Trato y No-Discriminación, para hacer frente al antigitanismo “debemos generar participación en todas las esferas del sistema educativo” y “promover el éxito educativo” para conseguir que las mujeres gitanas alcancen “espacios de poder que históricamente han estado vetados para las mujeres gitanas”.
Tras las ponencias de obertura de la jornada, tuvo lugar una segunda mesa centrada en los referentes de vida y éxito académico entre las que se encontraban Tatiana Demetrio, estudiante de Bachillerato Humanístico-Social, Raquel Heredia, Técnica Superior de Integración Social y estudiante del Grado de Educación Social, Laia Cortés estudiante de Ciencias y Tecnologías del Mar, Verónica Sánchez, estudiante del Grado de Nutrición Humana y Dietética, y Paqui Cortés Maya, estudiante del Grupo de Acceso a la Universidad para mayores de 25 años.
Tatiana Demetrio, estudiante de bachillerato en el Institut Campclar, explica que su motivación como estudiante creció al llegar a su actual instituto en secundaria, cuyo método de enseñanza está basado en las comunidades de aprendizaje y cuyo profesorado acabó inculcando mayores expectativas académicas. Tatiana también realzó el apoyo y la motivación que recibió de otras mujeres gitanas, de Drom Kotar Mestipen y del Plan Integral del Pueblo Gitano, y animó a otras jóvenes gitanas a continuar su propio camino educativo hasta que logren sus metas personales.
Raquel Heredia, actual estudiante del Grado de Educación Social en la Universidad Rovira i Virgili, explicó con entusiasmo como su madre retomó los estudios en una escuela de adultos para motivar así también a sus hijas. Hoy Raquel, ya en la universidad, explica que sus pasos están ahora marcando una referencia en su familia, facilitando que tengan una incipiente motivación académica. “Mi sobrina quiere ser bióloga y mi sobrino ingeniero”, explicaba con orgullo Raquel.
Por su parte, Laia Cortés estudiante de Ciencias y Tecnologías del Mar en la Universidad Politécnica de Catalunya, contó que tras acabar el Bachillerato Científico pudo, gracias a una acción afirmativa del Plan Integral del Pueblo Gitano, iniciar el Grado de Ingeniería Biomédica. Tras mucho pensárselo decidió cambiar de grado un año después y ahora ya está en el segundo año de Ciencias y Tecnologías del Mar. “No nos tenemos que rendir, tenemos un futuro que nos está esperando”, ese fue el mensaje de ánimo al resto de jóvenes y mujeres gitanas que se encontraban en la sala.
Verónica Sánchez, estudiante del Grado de Nutrición Humana y Dietética en la Universidad de Barcelona, comenzó su intervención hablando de su principal referente, “mi madre, a la que considero una visionaria, me transmitió que el futuro está en estudiar, y hoy se lo agradezco más que nunca”. El coraje de su madre se unió al que también recibió en el Grupo de Acceso a la Universidad para mayores de 25 años que organiza el Plan Integral del Pueblo Gitano. El resultado es que hoy está haciendo realidad su sueño universitario. Verónica también quiso animar al resto de mujeres gitanas, “las situaciones socioeconómicas nos pueden afectar mucho, pero con perseverancia y lucha todo se puede lograr”.
Para cerrar la mesa, Paqui Cortés Maya, de 32 años, trabajadora y madre de tres hijos, explicó como decidió unirse al Grupo de Acceso a la Universidad para mayores de 25 años con el asesoramiento de Drom Kotar Mestipen. Tras 20 años retomó su vida académica para tratar de alcanzar el Grado de Derecho.
Reivindicaciones, propuestas y sueños.
Tras la mesa de referentes, las 300 mujeres presentes en las jornadas reflexionaron de un modo constructivo, en pequeños grupos de trabajo, sobre las barreras y retos que tienen en la sociedad por ser mujeres y gitanas, especialmente en el ámbito educativo.
Las mujeres gitanas transmitieron a las instituciones públicas, al sistema educativo, a la sociedad, a las entidades sociales, al Pueblo Gitano y en especial al resto de mujeres gitanas la necesidad de generar realidades y elementos que faciliten estrechar las brechas provocadas por las desigualdades.
Y para ello exigen el derecho de tener una escuela de calidad, escuelas que dispongan de un equipo docente que no devalúe las capacidades de la mujer gitana y de los gitanos, escuelas que tengan en cuenta la Rromanipen –la identidad gitana– como un factor de enriquecimiento y que forma parte del sistema educativo. Declararon que las escuelas no les representan, ni les valoran culturalmente, hecho que sienten como una discriminación.
Otra consideración que surgió en los grupos de trabajo es la importancia de que personas de su misma cultura tengan presencia dentro de las escuelas y las aulas, por ese motivo la contratación de más profesionales gitanas y gitanos, la participación de representantes y referentes en la escuela lo consideran necesario y transformador.
También hicieron referencia a la brecha digital, otra de las muchas desigualdades provocadas por la discriminación, contra la que reclaman nuevas soluciones como la creación de salas de estudio y dotación de Tic’s para las y los estudiantes con dificultades económicas.
Exponen también la necesidad de que ni una mujer gitana se quede sin su plaza en los grados de educación superior, acompañado medidas y becas que hagan posible el estudiar, a alcanzar sus sueños.
‘Educación de éxito y calidad’ sería el eje principal de sus reivindicaciones, exponen, que prácticas como por ejemplo la segregación al alumnado gitano en aulas de bajo rendimiento, son una muestra del Antigitanismo latente y un factor que impide que se establezca la escuela que quieren para sus hijos e hijas. Exigen un sistema educativo de calidad y actual, que huya de los estereotipos, que tenga como valores la diversidad, métodos enseñanza de éxito y la co-producción social de las escuelas.
