La Fundación Privada Pere Closa, con el soporte de The Nando and Elsa Peretti Foundation hacen entrega de los primeros Premios al Estudio
Los premios reconocen el esfuerzo y la trayectoria académica de más de doscientos alumnos, y sus familiares, con el fin de motivarlos a proseguir con su proceso formativo.
Ver en la Rambla de Barcelona una cola, larga, de gitanos y gitanas, de familias, para entrar al teatro fue un espectáculo maravilloso. Un hermoso prodigio digno de ver. Barcelona, la ciudad de los prodigios efímeros. El teatro Poliorama fue el escenario perfecto para tal ocasión, su sala principal se llenó como en las mejores noches de teatro.
Los protagonistas de la velada fueron una generación de niños y niñas para los que la escuela, el instituto es el lugar de la búsqueda de un futuro. Los alumnos eran premiados a la excelencia y a su esfuerzo académico. Fue la demostración del constante y testarudo trabajo que la Fundación Privada Pere Closa lleva a cabo desde octubre de 1998 para lograr el éxito escolar de nuestros chavorrillos y chavorrillas, además de trabajar para dar visibilidad a la cultura gitana dentro y fuera de los centros educativos con proyectos de largo recorrido y anchas miras. Para escribir el futuro se necesita de un lápiz. El soporte a la formación y a la promoción escolar, y la especial atención a la cultura gitana son las tres patas sobre las que la fundación desarrolla su labor.
El tres de junio, a las seis de la tarde, entramos al patio de butacas asistidos por la familia entera de la entidad. Todas sus trabajadoras estaban al servicio del público con unas camisetas color verde, color de la entidad. Mientras entrábamos en la sala sonaban rítmicas canciones de gitanos de los Balcanes. Hermosa música que nos preparaba para el espectáculo que iba a comenzar. Subió Mercedes Porras Soto, presidenta de la Fundación, y con ella Stefano Palumbo, presidente de la Nando and Elsa Peretti Foundation, colaboradores de lujo del proyecto, que han dotado económicamente esta entrega de premios. Cheques de doscientos euros que los niños y niñas podrán canjear por material escolar en la tienda Abacus de la capital catalana. Mercedes y Stefano hicieron discursos hermosos, sentidos y cálidos, hablando, ella de la importancia de la formación académica, él, de los gitanos. “De la hermosura del pueblo Rrom, que en esta Europa fría y desasosegada, trae luz, ascua y sosiego”, y afirmando que “el futuro de la sociedad europea bien podría estar en manos de los gitanos, por su forma y sentido, por su imaginación y resistencia”. Y lo dijo con honradez y lealtad, y a muchos nos conmovió.
La técnica, en el escenario, funcionó solventemente. Los trabajadores del teatro, se veía en sus caras, estaban asombrados con un público tan poco habitual y tan entregado en su teatro. Las presentadoras de los Premios hicieron dinamizaron con ternura y espontaneidad toda la gala.
Un mago, en dos intervenciones muy simpáticas, divirtió a todo el público. Y un grupo de músicos flamencos hizo que nos entretuviéramos durante una gala que duró una hora y setenta minutos.
La seriedad y el engolamiento en este tipo de acontecimientos es contraproducente e insoportable, porque de alegre convierten una tarde en plomiza y cargante. Ésta a la que asistimos fue tierna y refrescante, esperanzadora y los protagonistas, ellos y ellas, nuestros chavorrillos y cahvorrillas, brillaron desde la pura inocencia.
Se premió también, esto es precioso, a niños y niñas de otros orígenes culturales. No solo subieron gitanos y gitanas al escenario. Se enriqueció la gala con otros colores y el resultado es, como digo, precioso.
Subían los grupos de niños y niñas uno tras otro para recibir, de manos de seis invitados, los premios, y un diploma que decía su nombre y su particular esfuerzo escolar. Subían con los ojillos encendidos y al bajar derramaban la satisfacción de la campeona que deja el partido zanjado a su favor. Saludando a sus padres, abrazándose a sus mamas. Y lo más importante, mirando un camino abierto y señalizado, el de su futuro y el de esta Barcelona de los prodigios que una vez más me sorprende en cada rincón con emocionantes sucesos como el que ayer se festejó.
Salud y libertad para todos. Ahora más que nunca Sastipen aj Mestipen. Y que no se me olvide… Un futuro académico para poder entender un poco mejor este incierto y mudable mundo.
