¡De la huerta a la mesa!
‘La Suculenta’, un comedor comunitario, ofrece a los vecinos de El Gornal y Bellvitge un menú ecológico, de proximidad, económico y con un marcado sabor gitano.
«Esta semana en la cesta hay lechuga, boniato, rúcula, ajos tiernos, coliflor, cebolla, patatas, daikon y colirrábano». Así nos explican Natalia e Isabel, trabajadoras del comedor comunitario ‘La Suculenta’, los productos de la cesta que podrán disfrutar los miembros de la cooperativa de consumo y producción integral de productos agrícolas ecológicos de l’Hospitalet del Llobregat.
‘La Suculenta’ es una cocina y comedor comunitario impulsado por la asociación Keras Buti –‘hacer tareas’, en lengua romaní–. Ubicado en el Casal Cívico y Comunitario de Bellvitge, antiguo Casal de Gente Mayor, la iniciativa busca generar nuevos espacios comunitarios y de relación social, en este caso, creando un nuevo modelo de comedor popular y agroecológico.
La Suculenta ofrece un menú donde todos los productos son ecológicos, de proximidad y de temporada. Su cocina, además de ofrecer un menú a un precio módico, ha ofrecido una oportunidad de socialización al barrio y, en especial, a las personas mayores. “Aquí no únicamente damos de comer a personas mayores, sino que les damos un espacio de socialización e interacción, que es algo que puede llegar a alimentar más que la comida”, nos explica Isabel Romero, cocinera de La Suculenta.
Y es que la iniciativa nace precisamente porque muchas cocinas de los Casales de Gente Mayor se habían quedado sin servicio, por no ser rentables, y se precisaba de una nueva alternativa que, además de ofrecer un menú popular, sirviera para dinamizar los comedores y romper dinámicas de uso muy masculinizadas.
Mercedes Gómez, de la Asociación Lacho Bají Calí, y Mariló Fernández, de LaFundició, nos comentan que del trabajo conjunto de ambas entidades surge Keras Buti, una apuesta construir y compartir conocimientos de base comunitaria, recuperando y actualizando todo un conjunto de saberes ligados al Pueblo Gitano. Así, entre las primeras acciones de Keras Buti se encuentra recuperar antiguos espacios y momentos de relación social entre las personas gitanas, como era la realización de trabajos artesanales en comunidad, o generar espacios para recupera el caló y la lengua romaní.
Paralelamente surge la idea de replantearse el ciclo de la producción y distribución de alimentos. “Creíamos que los barrios populares debían defender su soberanía alimentaria”, afirma Mariló Fernández con el fin de explicarnos que los nuevos modelos de consumo alimentario globalizados generan muchas desigualdades económicas a la vez que implican una mayor contaminación por el uso de pesticidas y su transporte desde lugares, generalmente, muy lejanos que, a su vez, encarecen el precio.
Así empezaron a trabajar para que jóvenes de los barrios del Gornal y Bellvitge aprendieran a cultivar productos ecológicos, de temporada y a distribuirlos. Surge entonces una cooperativa de consumo para la distribución y venta de productos agroecológicos y de proximidad producidos en el parque agrario del Baix Llobregat.
Y para cerrar el círculo, el siguiente paso fue La Suculenta, una cocina que se nutre de las hortalizas que ellos mismos producen, ofreciendo un menú ecológico, de proximidad, económico y que promueve la participación de muchos jóvenes en el mercado de trabajo más local. Así que si queréis disfrutar de un menú de primera y con sabor gitano, os esperan en La Suculenta.
