Los proyectos educativos de entidades gitanas sobreviven en el Estado de Alarma

Los proyectos educativos de entidades gitanas sobreviven en el Estado de Alarma

Los últimos meses, en que los centros educativos han permanecido cerrados, el movimiento asociativo gitano ha acompañado a estudiantes de primaria y secundaria en la realización de las tareas escolares.

Uno de los mayores retos durante el confinamiento de los últimos meses ha sido contener a los pequeños en casa, saber cómo entretenerlos tantas horas, tantos días, y conseguir que dedicasen de manera habitual un tiempo a realizar las tareas que desde las escuelas le encomendaban para no perder un trimestre académico entero.

Para acompañar a las familias y apoyar la acción educativa planteada desde las escuelas, muchas entidades gitanas han seguido con las máquinas encendidas a pleno rendimiento y, en la mayoría de casos, aumentando sus horas de trabajo. Eso es precisamente lo que ha sucedido en la Fundación Privada Pere Closa (FPPC). Su plantilla, que ronda los 70 trabajadores, ha doblado su sacrificio y compromiso con las familias desde que se decretó el Estado de Alarma. El contacto directo que han mantenido todos los trabajadores con las familias con las que habitualmente trabajan ha permitido que la entidad haya podido establecer un plan de contingencia lo más realista posible basado en las necesidades de las familias.

En un primer momento, la FPPC contactó con todas las familias usuarias de la entidad para conocer su situación y orientarles en la obtención de diferentes recursos, como ahora la solicitud de ERTEs, el acceso a ayudas para alimentación o para el pago de alquileres e hipotecas. En segundo lugar, tras la semana santa y al ver que el Estado de Alarma se alargaría, la entidad se volcó en tratar de apoyar a todos sus estudiantes de manera online en sus tareas escolares, creando y compartiendo materiales educativos, contactando de manera individual y grupal con cada uno de ellos, además de ofrecerles absoluta flexibilidad de horarios para adaptarse a las circunstancias de cada familia.

Al igual que la FPPC, Drom Kotar Mestipen también orientó todos sus esfuerzos en un primer momento a saber cómo se encontraban las familias con las que trabajan y orientarlas para pudieran acceder a las diferentes ayudas disponibles para hacer frente a las consecuencias de la crisis sanitaria. Ese contacto también les sirvió para poder recoger todas sus necesidades y preocupaciones y hacérselas llegar a las administraciones competentes para que pudieran establecer las medidas oportunas. El contacto con las mujeres durante estos días de confinamiento ha servido para que se creara de manera natural una red de solidaridad y apoyo entre las mujeres gitanas.

Ahora esta misma red está trabajando en la planificación del próximo encuentro de mujeres gitanas, que este año será de carácter online y estará orientada a poner sobre la mesa todas las dudas e inquietudes que las familias tienen sobre la vuelta al colegio y el coronavirus y generar estrategias para que niñas y niños gitanos no se vean afectados en su vida académica.

La Fundación Secretariado Gitano también nos informa que tuvo dos momentos muy diferenciados en su intervención educativa. En un primer momento contactaron con las familias con las que trabajan para poder detectar y dar apoyo en situaciones de emergencia y también se coordinaron con los centros para conocer cómo estaban interviniendo con los alumnos y ofrecer su apoyo, además de conseguir donaciones privadas de empresas para que todos los alumnos pudieran acceder lo más pronto posible a tablets u ordenadores. En un segundo momento, después de la semana santa, cuando los centros ya habían conseguido organizar mejor su intervención, la fundación pudo establecer planes de trabajo personalizados con cada alumno vía telemática. En los casos en que fue posible, la entidad pudo mantener la naturaleza grupal de su intervención previa al Estado de Alarma gracias a las nuevas tecnologías. Y al igual que la mayoría de entidades, la FSG también ha aumentado su carga de trabajo adaptándose a los horarios y posibilidades de cada alumno y alumna, multiplicando la atención individual.

Otras entidades con proyectos educativos dirigidos a estudiantes de primaria y secundaria como Unión Romaní, Tumenge Calí, Rromane Siklǒvne y Nakeramos, entre otras asociaciones, también han continuado trabajando estos días atendiendo a las necesidades y dudas surgidas en las familias a raíz de la pandemia y dando soporte online y telefónico a los participantes de sus proyectos educativos, ofreciendo una gran disponibilidad horaria y tratando de que la brecha educativa que afecta a las comunidades gitanas no crezca más aún en estos meses.

En este sentido, la asociación de Badia del Vallés, Tumenge Calí, ha hecho un gran esfuerzo, en coordinación con el Plan Integral del Pueblo Gitano y con la Cruz Roja, para facilitar dispositivos informáticos a las familias que no tenían.

Campus Rom, la Red Gitana Universitaria, han continuado apoyando vía telemática a los estudiantes de diferentes acciones formativas del Plan Integral del Pueblo Gitano, como el Grupo de Acceso a la Universidad para mayores de 25 años o el grupo que prepara la Prueba de Aptitud Personal -necesaria para aquellas personas que quieren acceder al grado universitario de Educación Infantil-, además de realizar tutorías individualizadas con estudiantes universitarios en las asignaturas que necesitan.

Sobre el autor

Pedro Casermeiro Pedro Casermeiro
Pedro Casermeiro és llicenciat en Psicologia per la Universitat de Barcelona. És membre de la directiva de Rromane Siklǒvne i de la Fundació Privada Pere Closa. Pedro també es formador en llengua romaní i coordinador del “Museu Virtual del Poble Gitano a Catalunya”.

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