La exposición ‘Cosmovisiones Romaníes’ subraya elementos comunes en artistas romaníes de diferentes épocas y regiones europeas

La exposición ‘Cosmovisiones Romaníes’ subraya elementos comunes en artistas romaníes de diferentes épocas y regiones europeas

¿Quiénes somos los gitanos? ¿Cómo nos definimos a nosotros mismos? ¿Qué elementos de nuestra forma de mirar al mundo y afrontar el racismo nos conectan con nuestros antepasados o con nuestros primos de otros países europeos? ¿Podemos decir que somos un pueblo con una identidad compartida que se opone a la lógica de las fronteras?

Estas preguntas han guiado la exposición ‘Cosmovisiones Romaníes’ producida por Rromane Siklǒvne que ayer se inauguró en el Convent de Sant Agustí de Barcelona. La exposición representa una tentativa a través de la cual explorar la multiplicidad romaní, desde el heterogéneo lenguaje del arte, al calor de la lucha del Pueblo Romaní para resistir a siglos de asedio y opresión en Europa.

El autor de exposición, Helios F. Garcés, durante la inauguración explicó que la narrativa sobre el pueblo gitano “está construida desde elementos exógenos, y no sólo eso, sino que está construida de forma vertical”, y matizó que “es una narrativa que está construida tradicionalmente por aquellos que son responsables de la situación en la que nuestro pueblo está”, concluyendo que no se trata únicamente de una mirada externa “sino vertical y opresiva”.

Garcés compartió que lo que más le ha atraído de esta iniciativa ha sido “explorar mínimamente y con mucho cuidado una mirada que los gitanos pudieran haber proyectado sobre sí mismos a través del arte”. “Pero”, matizó, “no sobre sí mismos como cultura o como identidad, sino más bien, de algunos rasgos de las cosmovisiones gitanas en plural que se han desarrollado al calor de la lucha de nuestros ancestros por sobrevivir y por enfrentar las formas a través de las cuales se oprime a nuestra gente”.

Compartiendo mesa y diálogo inaugural con Helios F. Garcés, se encontraba Miguel Ángel Vargas, historiador del arte y miembro del Instituto Europeo Romaní para las Artes y la Cultura (ERIAC). Vargas parafraseó a Pepe Heredia para explicar que los gitanos debemos asumir nuestra voz, “dejar de ser objeto de estudio para ser fuente de conocimiento”, y continuó explicando que una exposición “es una oportunidad para abrir un diálogo”.

Vargas también se lamentó de la poca visibilidad que muchos autores claves romaníes tienen en la actualidad. “Muchos de estos personajes no tienen traducción al castellano ni al inglés, y esto debería servir como llamada de atención a las instituciones y también a los propios gitanos interesados, ya que aprender sobre nuestra historia es también una oportunidad para ampliar de forma sorprendente nuestros conocimientos sobre la realidad del mundo”. Del trabajo realizado por Helios, Vargas resaltó “la selección de personajes con una diversidad apabullante de vidas, de lenguas, de procedencia geográfica, de experiencias espirituales diferentes a las que les une algún tipo de hilo conductor”.

Precisamente, la explicitación de ese hilo conductor entre las diferentes secciones y personajes presentes en la exposición generó un intenso debate, también, con los asistentes al acto; una provechosa discusión que se acabó trasladando al emplazamiento físico de la exposición, donde el público ya pudo profundizar más en la propuesta del autor.  

Según Pedro Casermeiro, miembro de Rromane Siklǒvne e impulsor del proyecto, “la multiplicidad romaní, narrada por las propias personas romaníes, no ha formado parte del relato nacional de ningún estado europeo ni ha podido ser articulada a nivel transnacional”. “Sin embargo”, apunta, “en el vasto mensaje de artistas romaníes emerge un sinfín de elementos representativos de la propia existencia romaní”. Por ello, Casermeiro explicó que “Cosmovisiones Romaníes pretende ofrecer al público una mirada del pueblo romaní desde dentro, transnacional y atemporal, que sirva como narrativa alternativa a los relatos nacionales excluyentes”.

Casermeiro también explicó que la elección de la ubicación de esta exposición es crucial, ya que en el Convento los Agustinos de Barcelona estuvieron cautivas más de doscientas mujeres gitanas en el proyecto de exterminio de la población gitana de 1749 a 1765, un periodo de la historia en que las personas gitanas eran vistas por las autoridades como “un problema a extirpar de la sociedad”, y con esta exposición “el pueblo gitano podemos decir quiénes somos por nosotros mismos”.

‘Cosmovisiones Romaníes’ es una iniciativa financiada por ERIAC y por la Comisión Europea, que podrá visitarse hasta el próximo 16 junio en el Convento de San Agustín en Barcelona y que ha sido diseñada para viajar por diferentes espacios culturales.

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