El graduado escolar, el primer paso hacia una segunda oportunidad
El Plan Integral del Pueblo Gitano en Cataluña organiza diferentes formaciones. Su finalidad es ofrecer una segunda oportunidad a gitanos y gitanas que abandonaron la educación de manera prematura. Entre ellas, la preparación del examen para la obtención del graduado en educación secundaria obligatoria.
El pasado 2 i 3 de noviembre, 11 personas gitanas, 6 de ellas mujeres, se presentaron al examen para la obtención del Graduado en Educación Secundaria Obligatoria (GESO). Esta formación es una segunda oportunidad para todas aquellas personas gitanas que abandonaron la educación de forma prematura.
Muchas son las causas de este abandono, entre las principales, la segregación escolar. Los procesos de guetificación de centros escolares donde acude un porcentaje significativo de alumnado gitano es una de las principales razones por las que familias y alumnado gitano acaban desistiendo. La invisibilidad de la cultura gitana en el currículo escolar, la poca formación del profesorado para atender a la diversidad cultural o la falta de referentes en la comunidad gitana son otras de las causas.
Las experiencias negativas que muchas personas gitanas han vivido en el ámbito académico dificultan mucho su retorno a las aulas. El Plan Integral ofrece, en este sentido, un espacio donde las personas gitanas pueden sentirse seguras gracias al acompañamiento de una serie de profesionales gitanos y gitanas, y gracias también a las experiencias de éxito de otras personas que, como ellas, decidieron retomar los estudios en ediciones previas de esta formación.
Eli Lucena, coordinadora de la formación que imparte el Plan Integral del Pueblo Gitano nos cuenta los principales retos a los que se enfrenta el profesorado de estas formaciones. “Tenemos que tener en cuenta que hay mucha diversidad en el alumnado. Tenemos desde adolescentes que quieren recuperar el tiempo perdido, hasta madres y padres que quieren optar a una segunda oportunidad. A estos segundos, las nuevas tecnologías les suponen, frecuentemente, una dificultad. Y nuestras clases son online, a través de plataformas; y los trabajos los deben entregar también a través de una plataforma”.
Por ello, el objetivo principal del curso, aparte de la formación, es el acompañamiento emocional, la regulación de su autoestima y la motivación personal. Todos ellos, elementos clave para los estudiantes en su proceso educativo.
En noviembre se han presentado 11 alumnos a la primera y temprana convocatoria. Una prueba a la que se presentan con la intención de aprender y preparar el examen definitivo en marzo, con el curso ya avanzado. Aun así, uno de los aspirantes ha conseguido el aprobado. El resto prosigue con su preparación.
Lucena, con un tono orgulloso, nos explica que el retorno al sistema educativo “supone un paso hacia la reivindicación de sus derechos para formar parte de la sociedad y no sentirse excluidos” y pone en valor esta formación. “Cada vez, más gitanos y gitanas consiguen el graduado en ESO con el Plan Integral, y todos ellos mejoran de forma muy significativa su vida laboral y situación social”, apunta Lucena.
La educación es, para el Plan Integral del Pueblo Gitano, la principal herramienta para igualar oportunidades sociales, por ello facilita que gitanos y gitanas no se rindan ofreciendo una segunda oportunidad realista para muchas personas gitanas que persiguen mejorar su situación socioeconómica.
