La interculturalidad es tema de debate en el día de celebración de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

La interculturalidad es tema de debate en el día de celebración de la Declaración Universal de los Derechos Humanos

El último 10 de diciembre, coincidiendo con la conmemoración del 70º aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, se celebró la jornada “Diálogos por la Interculturalidad” en el Palau Macaya, en Barcelona. La actividad fue una iniciativa conjunta de la Fundación Secretariado Gitano, la Obra Social “la Caixa” y  la Oficina del Club de Roma en Barcelona. El objetivo fue ofrecer un espacio de debate y reflexión sobre la sociedad que queremos y sobre cómo la interculturalidad puede ayudar en el desarrollo desde la cohesión social.

La bienvenida corrió a cargo de Jaume Lanaspa, presidente de la Oficina del Club de Roma en Barcelona, Francesc de Paula, director del Departamento de Interculturalidad y Cohesión Social de la Obra Social “la Caixa”, e Isidro Rodríguez, director de la Fundación Secretariado Gitano. Lanaspa destacó que añadiría un artículo a la Declaración Universal de los Derechos Humanos que enunciase que “todos los seres humanos tienen derecho a sentirse orgullosos de sus orígenes y a manifestarlos públicamente sin temor”.

Francesc de Paula recordó que los derechos humanos universales deben empezar en el entorno más cercano de las personas. Y, finalmente, Isidro Rodríguez celebró los avances en las luchas de diferentes grupos sociales por la igualdad, aunque al mismo tiempo lamentó que “se estén exacerbando también los miedos y los rechazos culturales”. Rodríguez señaló la importancia de las identidades y la necesidad de protegerlas y celebrarlas.

A continuación tuvo lugar la ponencia inaugural con el politólogo, filósofo y sociólogo Sami Naïr. Según el investigador, la” invisibilización de la situación de la población gitana es una de las fronteras más importantes de la lucha contra el racismo”. Para él, se trata de “una frontera jurídica, pero también una frontera del imaginario de la sociedad mayoritaria”. Según Sami Naïr, hay una nula voluntad de los estados para financiar políticas y poner en práctica acciones que resuelvan la situación de exclusión y estigmatización de la comunidad gitana.

El investigador destacó que gracias al trabajo de activistas y entidades gitanas, el Parlamento Europeo empezó en 2005 a adoptar medidas para revertir la situación, subrayando que “sólo la comprensión interna de la población gitana podrá cambiar la mirada negativa que se ha construido desde la sociedad mayoritaria”.

Los principios de la Interculturalidad

La jornada contó también con dos mesas de diálogo. La primera debatió “Los principios de la Interculturalidad” con el catedrático de la Universidad Autónoma de Madrid, Carlos Giménez, la investigadora de la Universidad Pompeu Fabra, Gemma Pinyol-Jiménez, y el investigador del Romani Studies Program, Ismael Cortés.

Carlos Giménez explicó que los tres principios de la interculturalidad son la igualdad de oportunidades, la diferencia para convivir desde el respeto a la diversidad y por último la relación, ya que es necesaria la interacción de los diferentes con énfasis en lo común. Para él, la búsqueda de lo común se da cuando miramos lo que une las diferentes culturas y el interés general que une la gente. El catedrático destacó que “la interculturalidad es una utopía positiva y un proceso dialógico y complejo, ya que la interacción resulta en el conflicto”.

Seguidamente, Gemma Pinyol-Jiménez enfatizó la importancia de la gestión e intervención pública para garantizar la interculturalidad y la necesidad de “creer en la interculturalidad para que pueda efectivamente ser un elemento de transformación”. Gemma responsabilizó también a los medios de comunicación por “no visibilizar la diversidad” en este ámbito social.

Ismael Cortés utilizó tres conceptos griegos para explicar los principios de la interculturalidad: Ethnos, Demos y Polis. El primero abarca, por ejemplo, las creencias, costumbres y lengua de una comunidad cultural, siendo un espacio para preservar las diferencias. El segundo concepto se refiere al conjunto de ciudadanos y sus derechos, donde interactúan las diferencias. La polis es el tramado institucional con sus principios normativos que deben garantizar la isonomía de los ciudadanos, principio de la igualdad. Para él, “la interculturalidad no es posible cuando un grupo quiere monopolizar el espacio del demos”, por ello es importante “ayudar a los excluidos a ocupar los espacios de poder y compartirlo”.

Los retos de la Interculturalidad

En la última mesa participaron Lola López, Comisionada de Inmigración, Interculturalidad y Diversidad del Ayuntamiento de Barcelona, la abogada Sara Giménez, de la Fundación Secretariado Gitano, e Ignacio Sola, del Ministerio de la Presidencia, debatieron sobre “Los retos de la Interculturalidad”.

Lola López empezó explicando que “la interculturalidad no es factible sin un cambio en la sociedad mayoritaria, que tiene que prescindir de unos privilegios”. Para ella, la sociedad está acomodada y tiene un “miedo excesivo a los conflictos”, procesos necesarios que resultan en creatividad, crecimiento, conocimiento y enriquecimiento. Además, en su opinión, “no sólo tenemos que buscar puntos comunes, sino también lugares intermedios en los cuales, sin ser comunes, nos podemos entender”.

Sara Giménez subrayó que “el punto de partida debe ser conocer la realidad y ser consciente de las asimetrías existentes”, apuntando como la exclusión en el acceso al trabajo, a la vivienda y a la educación impide que muchos gitanos y gitanas tengan una vida digna. Según la abogada, la desigualdad de oportunidades conduce a que, por ejemplo, todavía haya un 3% de la población viviendo en situación de chabolismo en España. Sara Giménez destacó también que “la desigualdad fomenta la violencia y que es necesario movilizar a la ciudadanía para estar cerca de las personas más vulnerables”.

Finalmente, Ignacio Sola habló sobre cómo la convivencia real puede reducir la discriminación y cuál es el rol de la administración pública en facilitar esta convivencia, ya que, según él, “el gobierno no es un actor neutro y debe tener un discurso que debe ser dirigido a la ciudadanía”. Ignacio Sola reconoció que “España va con retraso en la elaboración de marcos normativos que permitan acciones en favor de la interculturalidad y de un desarrollo jurídico moderno para combatir la discriminación”. Además, Ignacio Sola indicó que “el gran reto es admitir que la diversidad en España es real e histórica, y va mucho más allá de los últimos 30 años”, refiriéndose a la presencia del Pueblo Gitano en la península ibérica.

Sobre el autor

Gabriela Marques Gabriela Marques
Gabriela Marques es periodista y profesora, con un Máster en comunicación, actualmente es investigadora predoctoral del Doctorado en Comunicación Social y Publicidad de la Universitat Autónoma de Barcelona.

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