El presidente de la Generalitat recibe a representantes del pueblo gitano para recordar el proyecto de exterminio de la población gitana de 1749 en el Estado español

El presidente de la Generalitat recibe a representantes del pueblo gitano para recordar el proyecto de exterminio de la población gitana de 1749 en el Estado español

Pere Aragonés ha recordado y homenajeado a las 900 víctimas de este episodio histórico en Cataluña y ha reivindicado las aportaciones del pueblo gitano al conjunto del país.

La Orden de Prisión General de Gitanos de 1749 es probablemente el episodio más oscuro de la historia de la monarquía española. En aquel año, tras más de dos siglos de políticas de expulsión y asimilación con la población gitana, el Consejo de Castilla concluyó que no se había conseguido el resultado esperado y que debían solucionarlo de una manera rápida y definitiva. Urdieron, así, un proyecto para exterminar a las personas gitanas, apresándolas, separando a mujeres de hombres y de sus hijos. Los hombres fueron destinados a trabajos forzados en los arsenales y las mujeres fueron recluidas en casas de misericordia donde debían trabajar para costear su aprisionamiento. La intención era evitar que no volvieran a reproducirse y que con su muerte desaparecieran las personas gitanas.

Se estima que más de 10.000 personas gitanas fueron apresadas indiscriminadamente entre julio y agosto de 1749, a pesar de que la gran mayoría de ellos cumplían con toda la legislación promulgada para asentarlos y asimilarlos. No obstante, la obsesión de legisladores y arbitristas de la época por reducir la particularidad gitana se cernió sobre ellos.

Muchas fueron las críticas de alcaldes de toda la península que un día se despertaron sin herreros, sin carniceros, sin parteras, sin veterinarios, sin chalanes y sin un sinfín de profesionales que habían sido detenidos y que, hasta entonces, permitían el dinamismo económico y social de muchas provincias. Tras el aluvión de críticas, el mes de octubre de 1749 el rey Fernando VI permitió la liberación de todas aquellas personas que pudieran demostrar vivir con arreglo a la legislación. Se estima que cerca de la mitad consiguieron la libertad. El resto quedó sometido a un proyecto de exterminio y esclavitud sine die.  Debieron esperar dieciséis años y la llegada de un nuevo monarca para que llegara el deseado indulto.

El proyecto de exterminio ejecutado en 1749 sigue siendo muy desconocido por la sociedad, pocos son los homenajes realizados a las víctimas y muchos los monumentos que ensalzan la figura de los promotores de esta medida, especialmente del Marqués de la Ensenada, ministro de Hacienda, Guerra y Marina e Indias durante el reinado de Fernando VI.

Para luchar en contra del olvido, la Generalitat de Cataluña ha querido, en el 275 aniversario del episodio, conmemorar a las víctimas con todo un conjunto de actividades que se extenderán en el segundo semestre del año por toda la geografía catalana. El primero de los actos ha tenido lugar en el Palacio de la Generalitat con una recepción del presidente Pere Aragonés a representantes de asociaciones del Pueblo Gitano de Cataluña.

En su intervención, Aragonés reconoció la historia de persecución y discriminación sufrida por el pueblo gitano, y afirmó que “todavía tenemos un largo camino para recorrer y eliminar todo tipo de discriminación y de odio hacia el diferente, y eliminar todo ataque contra aquellos que salen del marco impuesto como estándar”. Seguidamente enfatizó el papel de las políticas de memoria democrática, puesto que esta “nos ayuda a reconstruir la verdad, es justicia, es reparación y tiene que ser garantía de no repetición”, y añadió que “con la memoria democrática podemos mirar hacia el futuro, además de ser la base para fortalecer los cimientos de nuestra democracia en un contexto en que la damos por sentada, pero que hoy está amenazada por unos discursos populistas y de extrema derecha cada vez más desinhibidos que se basan en el odio, la estigmatización y la discriminación de la diferencia”.

El presidente de Cataluña ejemplificó el compromiso del gobierno con el pueblo gitano en el proceso de redacción del quinto Plan Integral del Pueblo Gitano, una herramienta que según Aragonés “debe continuar creando oportunidades especialmente para fortalecer la participación de las gitanas y los gitanos en las oportunidades, por ejemplo, en el ámbito de la educación, pero también en ámbitos como la perspectiva de género”.

También intervino en el acto Pedro Casermeiro, miembro de Rromane Siklǒvne y director del Museo Virtual del Pueblo Gitano de Cataluña. Casermeiro urgió, con su ponencia, la necesidad de conocer y reconocer como han incidido 500 años de legislación antigitana en la actual situación de exclusión que padece parte importante de la población gitana, y de poner en marcha las medidas necesarias para reducir las desigualdades a las que hacen frente.

En el marco de esta conmemoración, el próximo mes de octubre, se inaugurará en el Palau Robert una exposición que narrará la historia del proyecto de exterminio de la población gitana. La exposición estará en los jardines del emblemático espacio cultural y podrá visitarse durante dos meses. Precisamente, la exposición concluirá en diciembre con una conferencia que permitirá profundizar en diferentes aspectos de la historia y la actualidad gitana.

Igualmente, la obra de teatro ‘No soy tu gitana’ de la actriz Silvia Agüero visitará diferentes ciudades catalanas.  Con este monólogo teatral, Agüero denuncia el antigitanismo mientras desmonta la imagen pública que la sociedad ha construido sobre la mujer gitana a lo largo de la historia.

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