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Los gitanos en Canarias

Con toda seguridad, los gitanos llegamos a Canarias hace mucho más tiempo del que ahora podemos recordar. Una prueba de ello son los documentos del Santo Oficio [1] donde los inquisidores, en 1629 y en el Tribunal de Canarias, procesaron a María de Gracia, esposa de Pedro Morales, calderero y «naturales de Egipto y de la Palma», acusada de prácticas supersticiosas y sentenciada a escuchar una misa en la sala del tribunal.

Y en 1666, Gaspar Ortiz, gitano, fue procesado por mentiras y sortilegios. En casi tres siglos de funcionamiento de los tribunales de la inquisición sólo hay constancia de estos dos casos, lo que prueba la presencia de muy pocos gitanos en las islas y los pocos problemas que provocaban.

Las familias actuales: Heredia, Carmona, Montoya, Santiago, Vargas, Fernández, Soto, Cortés, Vicente … recordamos que llegamos a las islas por el hecho de que tuvieron que cumplir el servicio militar algunos de nuestros abuelos. En licenciarse, nuestros abuelos creyeron que era un buen lugar para vivir y trajeron a toda su familia. Esto ocurría en los años cuarenta. Así pues, la comunidad gitana en Canarias se diferencia de alguna manera del resto de todas o casi todas las otras comunidades gitanas de España por:

  • Su dispersión geográfica por las islas del archipiélago canario.
  • Su establecimiento en las islas, en comparación con el resto de comunidades autónomas españolas, es el más reciente, aparte de ser menor en número de familias.

En los últimos años, el aumento de gitanos venidos en Canarias ha sido y es tan numeroso y rápido que resulta difícil hacer un cálculo del número de gitanos que actualmente vivimos en Canarias. Creemos que podemos ser alrededor de unas 1.500 personas en todo el archipiélago.

Partiendo de este contexto, hay que distinguir tres etapas en la historia de la comunidad gitana de Canarias:

1. La llegada al archipiélago se calcula que ocurre en el entorno de los años cuarenta. Salíamos de Málaga y Melilla y veníamos a Canarias, unos con el objetivo de hacer el servicio militar y los otros comprobar la posibilidad de trabajar en esta zona, fundamentalmente en la «venta del lote» (venta de género casa para casa, a pie).

Casi todos los gitanos y gitanas establecidos en las diferentes islas procedemos de estirpes emparentadas, lo que hace que nos conozcamos todos y que nos relacionamos con relativa frecuencia.

Parte de estas estirpes emigraron, en ese mismo momento, desde Málaga y Melilla hacia Argentina, concretamente a la ciudad de Rosario.

2. Desde hace un tiempo hasta casi la actualidad, tal vez desde los años ochenta y hasta finales de los noventa, nuestra actividad comercial pasó de la venta del lote a la venta ambulante casi de manera exclusiva (encantes, mercados, paradas en la calle, venta con desplazamiento itinerante mediante transporte propio…). En establecimos en algunas de las islas, sobre todo en Tenerife y en Gran Canaria.

3. A finales de la década de los noventa se produjo y se sigue produciendo la etapa de cambios más profunda en los gitanos que vivimos en Canarias. Cambios que se centran, básicamente, en dos puntos:

a) El grandísimo incremento del número de familias gitanas que están llegando a Canarias y que vienen, fundamentalmente, de la ciudad de Rosario (Argentina), debido a la situación social y económica que, al inicio del siglo XXI, vive este país sometido, repentinamente, en una profunda crisis económica que imposibilita o reduce su capacidad de compra. El número de gitanos de origen argentino supera, con creces, los que hasta ahora formábamos la tradicional comunidad gitana canaria y suelen ser de la misma estirpe de los que estábamos ya aquí.

b) El importante desarrollo económico que se ha producido en Canarias en los últimos años, fundamentalmente basado en el sector turístico y de servicios. Esto ha atraído, entre otros muchos inmigrantes, los gitanos de Argentina.

De manera aproximada, las familias gitanas que actualmente vivimos en Canarias nos distribuimos geográficamente por cinco de sus siete islas del modo siguiente:

Tenerife:
En el municipio de Santa Cruz de Tenerife, en los barrios de Añaza, los Andenes y de La Salud. En el municipio de La Laguna, en el barrio de La Cuesta y en la zona sur de la isla en Los Cristianos, el Valle de San Lorenzo y en El Fraile.

Gran Canaria:
En el municipio de Las Palmas, el barrio de La Isleta. En otras zonas de esta isla como Arguineguín, Jinámar, El Carrizal y La Paterna, residen pequeños grupos familiares.

Lanzarote:
En Arrecife, hay una pequeña comunidad en un barrio de la capital

Fuerteventura:
En Puerto del Rosario viven entre 10 y 12 familias

La Palma:
Viven muy pocos.

La Gomera y El Hierro:
No se conoce la presencia de ningún miembro de la comunidad gitana.

El mercat. Mercat a les Illes Canàries. ↵

También hay algunas familias gitanas de la península que vienen a trabajar alguna temporada pero no tienen casi ninguna relación con los gitanos asentados en Canarias.

Todas las familias de esta comunidad nos conocemos y sabemos todos los parentescos existentes.

En este sentido, los apellidos más comunes son: Heredia, Carmona, Montoya, Santiago, Vargas, Fernández, Soto, Cortés, Vicente … y seguimos una costumbre muy característica en la comunidad gitana, que es de poner apodos a todas las estirpes , por los que nos reconocemos del resto de familias. Así podemos citar, entre muchos otros: los picapelos, los jameños, los pitilo, los perreros, los moñoño, los capones, los borreguillos, los rabanico, los pompeye, los tolo, los argentinos, etc.

Como anécdota destaca el hecho de que, en Canarias, a las gitanas que en su momento se dedicaron a la venta del lote se las llamaba, por parte de los gitanos, las «jarandinas», probablemente un término derivado de la palabra «andarinas», por el hecho de recorrer a pie las calles y barrios, como ya se ha indicado, para vender a domicilio.

Actualmente, los miembros de las familias gitanas que vivimos en las islas estamos rodeados de grandes cambios, como la tendencia progresiva a abandonar la venta ambulante para dedicarnos a establecer comercios (generalmente, tiendas de ropa).

Asimismo, los jóvenes están diversificando sus oficios o trabajos, y se dedican cada vez más a trabajar como dependientes en tiendas y supermercados, la cosecha de tomates y otros trabajos asalariados.

Además, su valoración de la formación reglada ha aumentado y cada vez son más los que realizan estudios de formación profesional.

1. M.H. Sánchez Ortega. La inquisición y los gitanos. Tauros. Madrid, 1988
Este artículo es un fragmento del original “Los Gitanos de Canarias” del proyecto “Maj Khetane”. Maj Khetane significa “más juntos”, en lengua romaní, y es un recurso didáctico interactivo presentado en un formato multimedia y concebido por Jesús Salinas. Maj Khetane es un material de consulta que se ubica en una concepción de la educación intercultural y los materiales didácticos que presenta son una pequeña enciclopedia sobre el mundo gitano, estructurada en los siguientes bloques: Historia, Cultura, Manual de Conversación en Romanó, Actividades, Cuento, Historietas, Recursos didácticos, Recursos gráficos.
Escrito por Jesús Salinas.
Con la colaboración de Antonio Gómez Alfaro y el Movimiento Asociativo Gitano de Canarias.