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Asturias

Los gitanos asturianos

El primer documento que hace referencia a los gitanos en el Principado de Asturias es una Real Pragmática de Felipe V, del 14 de mayo de 1717, donde se habilitan 14 pueblos para que se asienten los gitanos. Entre estas poblaciones se encuentra la ciudad de Oviedo. Asigna la ciudad de Oviedo para que se asentaran las familias gitanas no quiere decir que fuera así, no hay noticias que certifiquen la afluencia de gitanos en Asturias, al contrario, Asturias nunca fue un territorio de paso o estancia habitual para los gitanos.

Así se deduce del informe, del 27 de octubre de 1745, de la Real Audiencia de Oviedo hecho por el requerimiento del Gobierno: «A pesar de ser esta ciudad y capital del Principado uno de los lugares destinados a domicilio para los gitanos, cuenta con su felicidad la suerte que no la frecuentan, y aunque unos cuantos habitan divididos en otros pueblos y lugares, lo hacen con oficios conocidos y se constata que había de manera permanente y también en sus respectivos parajes, sin que se vea que vaguen por ferias y mercados ni que se agrupen para alguna finalidad; (…) «

En un censo de esta época guardado en el Archivo Histórico Nacional, de las 881 familias gitanas repartidas en 54 poblaciones, ninguna de ellas corresponde al territorio del Principado de Asturias. Y tampoco se dice nada de gitanos en las ciudades de Asturias en la documentación sobre la Gran Redada de Gitanos que tuvo lugar el 30 de julio de 1749 y donde se arrestaron entre 10.000 y 12.000 gitanos y gitanas, niños y viejos y que fueron encarcelados.

Real Provisión de la Real Audiencia de Oviedo. 1777. ↵

Existe una Real Provisión de 1777, de la Real Audiencia de Oviedo «para que las justicias de este Principado persigan y arresten a los gitanos y gitanas de mal vivir, que están esparcidos por la provincia, de conformidad con las reales órdenes y pragmáticas, en este documento comunicadas». La Pragmática de Carlos III, en 1783, pide informes a las cancillerías y audiencias sobre la situación de los gitanos.

La Real Audiencia de Oviedo contesta el 19 de noviembre de 1783: los gitanos son conscientes de ser «tan mal opinados» que «viven bajo los graneros y los pajares, y no encontrarían casas arrendables y menos casas con tierra para arar por la desconfianza de su buen comportamiento; sin embargo hay algunos vecinos que ejercen los oficios de herreros y gaiteros.»

Por supuesto este comportamiento era todo menos caprichoso ya que descansaba en la triste experiencia de un rechazo cotidiano. Sin embargo, había algunos gitanos asentados sobre los que no se duda a la hora de dejar caer el estereotipo acusatorio: «ejercen los oficios de herreros y gaiteros, pero éstos quizás acogerán y serán receptores de los vagantes y delincuentes».

La Pragmática de Carlos III deja establecidas las bases para organizar un censo nacional de gitanos. Según un «plan del número de gitanos establecidos en los reinos de Castilla que representó la Escribanía de Cámara del Gobierno» al rey Carlos III el 27 de abril de 1788, entre todas las provincias del reino de Castilla hay un total de 9.875 personas, de las cuales sólo 53 corresponderían al Principado de Asturias, repartidas de la siguiente manera:

Personas establecidas antes de la Real Pragmática:

  • Hombres mayores de 17 anys …………………….. 7
  • Hombres menores de 17 anys ………………….. 10
  • Mujeres mayores de 17 anys ……………………. 20
  • Mujeres menores de 17 anys ……………………. 4

Personas establecidas después de la Real Pragmática:

  • Ninguna

Contraventores en la Real Pragmática:

  • Condenados ……………………………………… 10
  • Presos pendientes de causas …………………… 2

Hace doscientos años, la población gitana de Asturias se localizaba en los consejos de Caso, Gijón, Grado, Laviana, Oviedo, Piloña, Siero y Sobrescovio. Sus apellidos eran: Obaya, Chavarria, Flórez, Rivera, Cevallos, Álvarez, González, Cerdán, Bernaldo de Quirós, García, Araujo, Muñiz, Fernández, Jiménez, Valdés, Albiar, Rivera, Álvarez del Valle, Riaño, Quiroga, etc.

Los oficios a que se dedicaban estas gitanas y gitanos asturianos eran: cerrajero, herrero, costurera, zapatero, hilandera, panadera, y cultivador de tierras, al Real Servicio de Artillería, cultivo de tierras arrendadas, y músico de gaita, etc.

George Borrow, en el libro «Los Zincali», donde describe su viaje por España entre 1836-1840, nos dice:

«Incluso en la ciudad de Oviedo, en el corazón de Asturias, provincia que nunca tuvo gitanos, hay un lugar llamado» la gitanería «, si bien hasta dónde llega la memoria de los hombres, no se sabe que haya vivido ningún gitano ni nadie ha visto excepto, tal vez, como visitantes fortuitos en alguna feria».

En 1848, el escritor R. Campuzano escribía:

«… Siempre se les mira con desconfianza, hasta el punto de que en algunos pueblos, como ocurre en Asturias, (…) sólo se les permite asistir a ferias; pero con la condición que tienen que pasar la noche fuera del pueblo; durante las ferias están muy vigilados por las autoridades, que se ocupan de expulsarlos cuando esta se acaba».

Veinte y cinco años más tarde, en 1870, cambiaron algunas cosas ya que otro escritor, Francisco de Sales Mayo, nos dejaba esta opinión:

«Incluso en las provincias del Norte, como las partes de Castilla la Vieja, Asturias y Galicia, donde antes se les citaba y temía, ahora se les va mirando con menos extrañeza y poco a poco se deja que se vayan asentando»

En el año 1891, aconsejada por D. Pedro Duro, fundador de Duro Felguera, viene a Asturias la primera familia gitana del asentamiento, de la que tenemos constancia al finalizar el siglo XIX. Esta familia viene a Asturias para asentarse de forma permanente. Él era de la Rioja o de Navarra (no se sabe con exactitud) y su mujer era de Ronda (Málaga).

Estas eran las personas mayores y las acompañaban hermanos e hijos, de los que venimos muchos de los gitanos asturianos actuales. Más tarde, la población gitana aumentó gracias a la llegada de otras familias, aprovechando el auge económico de la década de los sesenta.

Antes del año 1936, casi todos los gitanos éramos nómadas; sólo algunas familias vivían de forma sedentaria en Langreo, Oviedo y Gijón, pero poco a poco todas las familias gitanas nos hemos ido volviendo progresivamente sedentarias. Sin embargo, hasta el año 1964, todavía había gitanos nómadas en Asturias.

A diferencia de otros lugares, en Asturias no ha habido gitanos esquiladores, ni artistas, ni bandoleros, por lo que nuestros oficios quedaban reducidos a la compra y venta de ganado, principalmente de caballos, el trabajo artesanal del mimbre y a «penar la bají» (adivinar el futuro a través de las cartas y las líneas de la mano).

Así pues, las ferias y mercados eran muy importantes ya que, aparte de las tasaciones y negocios, representaban un punto de encuentro para toda la familia: la de la Ascensión en Oviedo, San Miguel en Gijón; pero la más esperada era la de Avilés, porque se dice que era la más alegre de todas; los novios se prometían, se celebraban bodas y se arreglaban los problemas entre las familias (otras ferias menos esperadas eran las del Corao, Proaza, Salas, Grado, Infiesto, etc.)

Durante los años cuarenta se produjeron cambios importantes en la economía de los gitanos y surgieron nuevos oficios que fueron sustituyendo de forma progresiva los tradicionales: la compraventa de materiales reciclables como el hierro, trapos y huesos. También surgió el gitano como vendedor a domicilio, principalmente de telas para hacer vestidos, sábanas de algodón y algún recorte para hacer manteles, lo que alivia la precaria situación de las familias gitanas durante la posguerra.

La expansión económica de la década de los cincuenta atrajo una importante cantidad de gitanos que, en algunos casos, se integraron en la estructura ocupacional mayoritaria, aunque en los trabajos peor remunerados y con peor valoración social como la construcción, la limpieza de altos hornos, la construcción de carreteras y, en general, trabajos pesados.

Algunos seguían dedicándose a la venta ambulante, la venta de ganado, la cosecha de fruta y, principalmente, a la compraventa de chatarra y cartón. Durante los meses de octubre a diciembre, algunos gitanos se dedicaban a la recogida de caracoles.

Los vendedores ambulantes y de mercado, tal como los conocemos hoy en día, surgen durante la década de los setenta, aunque desde siempre hubo vendedores gitanos en los mercados. En un principio, su número era poco significativo ya que éramos pocas familias pero, poco a poco, el número fue aumentando de forma considerable hasta llegar a la actualidad, en el que la actividad laboral de la mayoría de las familias gitanas es la venta ambulante.

También ha sido un cambio importante la entrada de muchas familias gitanas en la Iglesia evangélica de Filadelfia.

Actualmente, casi ya no queda nada de nada de nuestra presencia en las ferias ni de toda la vida que se desarrollaba a su alrededor. El resto de oficios que tradicionalmente hemos ejercido han ido desapareciendo, ya que la sedentarización del pueblo gitano es una realidad; se demuestra, así que la cultura gitana puede convivir, poco a poco y sin ningún tipo de problemas, con la cultura mayoritaria. Hoy en día somos, aproximadamente, 12.000 gitanos repartidos por todos los consejos de Asturias, asentados, la mayoría, en la zona central de nuestra región.

Archivo Histórico Nacional. AHN, Consejo, legº4206, 7ª, fs. 45/49. Informe de la Audiencia de Oviedo, de 19 de noviembre de 1783. Con motivo de la Real Pragmática de gitanos de 1783.
Antonio Gómez Alfaro. “La represión contra los gitanos en el siglo XIX”: Asturias Semanal nº 359 y 360. Mayo, 1976.
Antonio Gómez Alfaro. “Datos Históricos sobre la presencia de los Gitanos en el Principado de Asturias”. Encuentros Internacionales de Juventud Cabueñes 97.
George Borrow. Los Zincali (Los gitanos en España). Ediciones Turner. Madrid, 1979
Miguel Arenas. “Gitanos de Avilés”
R. Capuzano. “Origen, usos y costumbres de los gitanos”.
Francisco de Sales Mayo. “Quindalé, diccionario”. 1870.
Este artículo es un fragmento del original “Los Gitanos Asturianos” del proyecto “Maj Khetane”. Maj Khetane significa “más juntos”, en lengua romaní, y es un recurso didáctico interactivo presentado en un formato multimedia y concebido por Jesús Salinas. Maj Khetane es un material de consulta que se ubica en una concepción de la educación intercultural y los materiales didácticos que presenta son una pequeña enciclopedia sobre el mundo gitano, estructurada en los siguientes bloques: Historia, Cultura, Manual de Conversación en Romanó, Actividades, Cuento, Historietas, Recursos didácticos, Recursos gráficos.
Escrito por Jesús Salinas.
Con la colaboración de Antonio Gómez Alfaro y el Movimiento Asociativo Gitano de Asturias.

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