Entrevista a Rebeca Navarro, estudiante de Grado en Ingeniería Eléctrica

Entrevista a Rebeca Navarro, estudiante de Grado en Ingeniería Eléctrica

Me senté con Rebeca en la cafetería de la Facultad, en el Besós, para tener una charla y nos tomamos, ella, un café con leche y yo un té verde con unas gotas de leche. Yo estaba sentado esperando que llegará Rebeca. Entró esta joven gitana en la cafetería y un nubarrón que escondía al sol se retiró y el lugar se iluminó entrando viva la luz a través de los enormes ventanales del edificio. Cruzó desde la entrada hasta la mesa en la que esperaba. Una joven de dieciocho años que dejó clara, desde el primer momento, una manifiesta energía.

_ Has empezado este año Ingeniería Eléctrica. ¿Cuáles son tus deseos con esta carrera?

_Me gustaría continuar con un máster en Aeronáutica o dedicarme a la construcción, hacer obra de edificios. Pero esto tiene una historia detrás. Mi abuelo comenzó a hacer la carrera de delineante. Yo soy la primera chica en mi familia que accede a la Universidad. Mi abuelo comenzó aquella carrera pero la tuvo que dejar. Su sueño era construir una casa. Ya sabes que Delineante y la Arquitectura están ligadas. Entonces, compró un terreno y se puso a construir. Yo crecí en esa obra de mi abuelo. Yo estaba allí pequeñita y observaba cómo iba construyendo su sueño. Aún la casa está por terminar después de tantos años.

_ ¡Serás tú quién la acabe seguramente!

Rebeca es sin duda la herencia de muchas cosas, pero el empuje y la ilusión de su abuelo es, para ella, el estímulo para meterse en este asunto de la Ingeniería. El amor con que habla de su abuelo es tan tierno que ella me recuerda de dónde le llega la fuerza para estar donde está.

_La Ingeniería eléctrica, ¿qué es lo que estudia? ¿Qué resuelve? ¿Cuál es su campo?

_La electricidad. Lo que pasa es que la Ingeniería en sí trata de resolver problemas de la sociedad. La eléctrica, en mi caso, sirve para resolver problemas eléctricos.

_ Cuando me hablas de la Aeronáutica. ¿Qué te llama la atención de esa actividad?

_ La aviación me encanta por la altura, los aviones representan la libertad, el aire. Se me dan bien las mates, desde que era muy pequeña. Entonces, como aún no me puedo decidir del todo, he escogido esta Ingeniería porque está entre esos dos caminos profesionales que me interesan y cuando acabe la Eléctrica podré decidir qué camino elegir: la obra, o la Aeronáutica.

_¿Cuándo te deslumbraron los estudios? ¿Cuándo te dijiste: esto de la ciencia es lo mío?

_Eso fue en primero de la ESO. En primero de la ESO descubrí la x. Y al descubrirla fue un subidón de adrenalina.

Aquí Rebeca ríe con una sonrisa amplia que me transmite la pasión de una científica, como ella, al reconocer el misterio de la x. Es emocionante observar su despierta sonrisa.

_Decía Einstein que la realidad está construida de fórmulas matemáticas.

_Y estoy de acuerdo, porque las matemáticas son lo único que puedes tener claro. O está bien o está mal. La lengua puede ser confusa, la Filosofía es confusa, pero las Matemáticas te dicen la verdad.

_ ¿Tienes más hermanos?

_ Tengo dos hermanitos. Mi hermana, Sinaí, está haciendo un Bachillerato artístico para hacer la carrera de Diseñadora de interiores. Y mi hermanito es muy pequeño todavía.

_ ¿Cuáles son las asignaturas que más te gustan?

_ Química me gusta. Y la formulación química me encanta. Tengo que estudiar mucho para comprenderla, pero es un esfuerzo del que consigo interés y confianza.

_ Llevas muy poco tiempo en la universidad. ¿Cómo estás viviendo estas primeras semanas? ¿Sientes que tu identidad gitana influye de algún modo en esa experiencia?

_ Es demasiado nuevo. Llevo dos semanas. Aquí todo el mundo habla en catalán y yo no estoy acostumbrada a hablarlo. En el barrio no se habla casi nada el catalán. Esto es nuevo para mí, y aún no puedo decir si estoy o no cómoda. Aunque me siento bien. Es la Universidad de mis sueños y por eso estoy aquí con mucha ilusión. Si que es verdad que el colegio, el instituto y el bachillerato han sido muy difíciles porque yo he ido a colegios donde prácticamente no había alumnos gitanos. Estoy acostumbrada al rechazo total. Aunque no sea la gitana más estereotípica, en cuanto se sabe que lo soy ya empieza a cambiar la cosa. Yo estoy muy orgullosa de ser gitana, y esa diferencia existe. Ahora no estoy sintiendo esa mirada de los payos y estoy muy cómoda.

Escuchando a Rebeca recuerdo mi etapa de estudiante en la Complutense de Madrid. Le cuento cómo, en mi época, yo percibía que la sociedad veía lo diferente como algo atrayente y sugerente, y la conversación se dirigió con naturalidad hacia el modo en que hoy percibimos la diferencia.

_ ¿Crees que hoy se mira la diferencia como algo bonito y sugerente?

_ ¡Por supuesto que no! Su respuesta es inmediata y rotunda. La diferencia no se mira con buenos ojos, y sobre todo en la adolescencia.

_ ¿Y por qué crees que ocurre así?

_ La cultura de esta época. Incluso las personas se desarrollan con la idea de no resaltar, quieren ser como los demás, y se da mucho eso de que el diferente se va a camuflar para no llamar demasiado la atención. Esto se ve bastante.

_ ¿Tú te camuflas?

_ Como gitana no. Nunca. Siempre he sido muy orgullosa de mis raíces. Con mis primas no hago por forzar ser más gitana, y con los payos, en otro ambiente, no voy a esconder lo que soy. Yo soy así, y la gente que me respete ha de saberlo y considerarme.

_ ¿Te gusta leer algo más allá de los manuales de Ingeniería?

_ Cuando tengo tiempo leo la Biblia, soy evangélica.

_ ¿Cómo cuadra lo científico con lo religioso?

_ Es totalmente compatible. Es lo más compatible del mundo. Al final la Ingeniería y todo lo que es ciencia es descubrir y dar explicación a la materia, trabajar con lo que Dios nos ha dado. Creo que mi mejor manera de entender a Dios es descubrir la materia, descubrir lo que nos ha proporcionado. Cómo nos da esas herramientas para poder hacer cosas.

_ ¿Dónde vives?

_ Mis abuelos son de aquí de Sant Adriá, y mi familia de San Roque. Me he criado en San Roque.

_ ¿Cómo es San Roque?

_ Muy familiar. Tenemos nuestro barrio y vivimos toda la familia en dos o tres manzanas. El primo de la prima, y el otro primo de la segunda prima… Mi tía abuela, la sobrina de mi tía abuela. Al final todos nos conocemos. Somos una familia.

_ ¿Has encontrado a otros estudiantes gitanos o gitanas en la Facultad?

_ Sí, en mi Facultad está Jose. Lo que no he encontrado por ningún sitio es a una chica gitana universitaria. No conozco, a día de hoy, ninguna gitana universitaria.

_ Perdona que te haga una pregunta un poco más personal. ¿En casa habéis hablado alguna vez de cuestiones que pueden darse aquí en la facultad como, quizás, conocer y enamorarte de alguien que no es gitano? ¿Cómo se vive ese tema en tu familia?

Rebeca deja un silencio largo antes de responderme.

_ Mis padres nunca han tenido ningún problema con eso. Yo creo que ahí está un poco la clave. Yo no he tenido presión en ese sentido. Mis tías quizá sí han sido más insistentes en este aspecto, pero al final mi madre no. Mi madre no me ha inculcado esa historia porque lo ha hecho de otra manera. Lo ha hecho a través de la Biblia, a través de Dios, a través de la religión: el libro sagrado Dios manda guardarse hasta el matrimonio, los mandatos de Dios están ahí, la mujer ha de tener un rol muy definido en la sociedad, su papel está más que definido. Entonces, yo lo he aceptado mucho mejor. No me ha creado ninguna contradicción porque en el momento en que intentas encontrar justificaciones y convicciones, en la Biblia están dichas y escritas. Eso me sirve a mí para mantener una serie de ideas claras en estas cosas. Y me dan la seguridad necesaria para hacerlo.

_ Está claro que te identificas como gitana. ¿Qué significa para ti esa identidad?

_Nos identifica un carácter fuerte, esa dedicación a la familia. Esa fuerza es lo que me ayuda a conseguir aquello que quiero. Ese carácter hay que visibilizarlo para darse cuenta de que ayuda a estudiar, que esa fuerza nos empuja para conseguir muchas otras cosas, fuera incluso del ámbito más familiar. Porque no tengo que decidir entre ser gitana u otra cosa. Puedo tener las dos cosas a la vez. Creo que ese carácter tan fuerte que tenemos los gitanos debería llevarnos a muchos más ámbitos de la vida para que cualquier gitano o gitana pueda lograr sus deseos y objetivos sin caer en la contradicción o en la duda de dejar de ser gitano por hacer ciertas cosas.

_ ¿Crees que todavía pesan algunas ideas más tradicionales sobre el papel de las mujeres?

_ Sí, sí… Mi abuela incluso es más liberal que mi madre. Pero he de decir también que cualquier madre gitana quiere, desea que sus hijos estudien y tengan un mejor futuro. También tengo que decir que nosotros los jóvenes tenemos la obligación de hacer cambiar algunas mentalidades en nuestros padres que ya no nos ayudan en una sociedad como la actual. He tenido la suerte de que mis padres se sientan orgullosos de mis estudios, de mis notas. Pero, si me hubiese criado en otro ambiente, seguramente, la cosa hubiera sido diferente.

Para finalizar la entrevista le digo a Rebeca si quiere dejar algún pensamiento, alguna idea de la que quiera dejar constancia aquí.

_Me gustaría decir, me gustaría transmitir eso de que “si yo lo he conseguido, y estoy aquí, tú también puedes hacerlo”. Que puedes tener ilusiones, que puedes ser lo que quieras. Que puedes ser gitana y estudiar o hacer otras muchas cosas. No hay que rechazar ni a la familia ni a tu cultura, y puedes seguir siendo una buena gitana haciendo cosas diferentes, desarrollándote y estudiando. Que puedes tener sueños y ambiciones. Y que es muy triste que el deseo de conseguir cosas se vea frustrado por la falta de voluntad y constancia para conseguirlo. Por eso yo estoy super contenta y feliz de haber conseguido lo que con trece años tenía en mi cabecita, y que se ha ido haciendo realidad poco a poco. Que mi sueño lo estoy viviendo con ilusión y gozo.

Aquí dejamos esta conversación con una gitana científica que tiene las cosas claras, todo el tiempo del mundo para seguir construyéndose y una férrea voluntad de alcanzar su sueño. Ha sido un gran placer encontrarme con un razonamiento lógico-matemático que cree en un Dios infinito que supera nuestra propia conciencia para mostrarnos que estamos hechos de materia y sueños, de racionalidad y espiritualidad.

Gracias Rebeca.

Sobre el autor

Juan José Suárez Laso
Juan José va estudiar Filosofia i Lletres a la Universitat Complutense i és cantaor gitano flamenc, amb una trajectòria vinculada al teatre, la música i la dansa. Actualment treballa com a promotor escolar amb a la Fundació Privada Pere Clos

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