El departamento de Derechos Sociales e Inclusión de la Generalitat de Catalunya refuerza la formación continua de mediadores y mediadoras con un nuevo seminario de actualización profesional
El seminario forma parte de un ciclo de tres sesiones orientadas a actualizar herramientas de mediación y reforzar la intervención comunitaria con población gitana.
La sede del departamento de Derechos Sociales e Inclusión ha acogido un seminario de capacitación dirigido a mediadores, mediadoras y otros profesionales del ámbito comunitario que intervienen con población gitana. La jornada, impartida por Òscar Negredo, colaborador de la Universitat de Girona y de la Universitat Oberta de Catalunya, se enmarca en la línea de trabajo que la Unidad del Pueblo Gitano del departamento de Derechos Sociales e Inclusión desarrolla desde hace años para fortalecer el perfil profesional de la mediación comunitaria, familiar y la gestión alternativa de conflictos con población gitana.
La sesión permitió generar un espacio de reflexión compartida entre personas que, desde distintos servicios, entidades y equipamientos, trabajan en la mejora de la convivencia y la participación social de la población gitana. El seminario reunió a profesionales del ámbito comunitario de municipios como Salt, Terrassa y Badalona, así como a profesionales del equipo de mediación de la Federación de Asociaciones Gitanas de Cataluña.
Este ha sido el segundo seminario de un ciclo de tres sesiones que refuerzan la acción del Unidad del Pueblo Gitano en su tarea de capacitar a mediadoras y otras profesionales del ámbito comunitario que intervienen con población gitana. A diferencia del curso de especialización de larga duración que el departameto impulsa en colaboración con la Universitat de Girona, estos seminarios tienen un formato más abierto y práctico, orientado a la actualización profesional y al intercambio de experiencias. Según explica Òscar Negredo, la finalidad es “acompañar a las personas del pueblo gitano que gestionan conflictos, analizar qué situaciones se están encontrando, con qué herramientas las están abordando y cómo se encuentran los propios profesionales en el ejercicio de su tarea”.
La formación no se planteó como una clase magistral, sino como un espacio de trabajo colectivo. Tal como señala Negredo, el objetivo es “rescatar los saberes que todo el mundo tiene para ayudarnos grupalmente”, partiendo de la experiencia acumulada por los participantes en sus respectivos territorios y combatiendo la sensación de aislamiento que a menudo pueden sentir quienes trabajan en contextos locales diferentes.
Durante la jornada se abordaron retos vinculados a la percepción de injusticia y discriminación en el acceso a derechos básicos, como la salud, así como la necesidad de promover la participación de la población gitana en los equipamientos comunitarios. También se reflexionó sobre cómo abrir estos espacios a la participación de grupos minoritarios y favorecer que casales cívicos, servicios y equipamientos públicos sean lugares más inclusivos y reconocibles para el conjunto de la ciudadanía.
El seminario permitió poner en común experiencias de intervención en diferentes municipios, identificar aprendizajes compartidos y plantear necesidades formativas que podrán orientar futuras sesiones. En este sentido, la jornada responde a la necesidad de disponer de espacios de formación continua, supervisión e intercambio para revisar la práctica profesional y responder a contextos cada vez más complejos.
Con iniciativas como esta, la Unidad del Pueblo Gitano refuerza la capacitación técnica de mediadores, mediadoras y profesionales comunitarios, al tiempo que contribuye al reconocimiento de la mediación y la intervención comunitaria con población gitana como una aportación valiosa para el conjunto de la sociedad.
