La Fundación Privada Pere Closa impulsa un encuentro internacional sobre participación ciudadana y memoria del pueblo gitano
El encuentro, celebrado en el marco del proyecto europeo Ways of Europe, reunió en Barcelona y Sant Adrià de Besòs a entidades y participantes de varios países europeos para reflexionar sobre memoria, inclusión y participación ciudadana.
El Espai Cultural Font de La Mina acogió el pasado 17 de marzo la jornada inicial del encuentro transnacional “Ways of Europe in Barcelona: From antidiscrimination to the future of Europe”. La programación reunió durante tres días a entidades y participantes de varios países europeos en torno a la realidad histórica y actual de la población gitana.
La sesión arrancó con la intervención de Francisco Vargas Porras, concejal de Participación Ciudadana y Comunicación del Ayuntamiento de Sant Adrià de Besòs y concejal responsable del barrio de La Mina. En su discurso de apertura, Vargas situó el origen del barrio en las políticas urbanísticas de la dictadura franquista y defendió la necesidad de leer su historia desde una perspectiva social y comunitaria. “El régimen piensa en un barrio no como una alternativa habitacional, no como una solución para los jóvenes o la familia, sino como la fórmula de eliminar las barracas de Barcelona, agruparlas en un terreno concreto a las afueras, sin una idea clara de que esto revierta en servicios, bienestar o condiciones de vida para sus vecinos”, afirmó.
Vargas denunció además la imagen estigmatizada que durante décadas ha pesado sobre La Mina. “Se dibuja siempre desde fuera, desde el prejuicio, el estigma y la falta de oportunidad”, señaló. Frente a esa visión, reivindicó el papel de la comunidad y del tejido asociativo del barrio: “Si miramos un poco más allá, si nos acercamos a la gente, a las comunidades que conforman el barrio, a las entidades que llevan luchando desde los años 70, vemos comunidad, participación y dignidad”.
Uno de los ejes de su intervención fue la defensa de la participación ciudadana como herramienta de transformación social. El concejal sostuvo que no debe entenderse como un elemento secundario de la administración, sino como una condición necesaria para construir políticas públicas eficaces. En ese sentido, afirmó que la participación es “probablemente la herramienta de transformación social más poderosa” y añadió que “la participación transforma comunidades y hoy en día no podríamos entender una administración que dé respuesta a las necesidades de sus comunidades si no lo hacemos desde la participación”.
Precisamente, la participación es uno de los ejes centrales del proyecto Ways of Europe. La iniciativa, financiada por el programa CERV de la Comisión Europea, promueve la solidaridad, la participación ciudadana y los derechos humanos. Está liderada por Arci Solidarietà y reúne a un consorcio internacional con socios de Italia, España, Francia, Hungría y Países Bajos, además de organizaciones de ámbito europeo como JEF Europe. La web oficial sitúa Barcelona como una de las paradas del proyecto, centrada en la comunidad gitana y en su participación política, junto a otras sedes como Lampedusa, Calais, Budapest y Bruselas.
Tras la apertura institucional, la jornada continuó con una conferencia del activista y profesor Vicente Rodríguez sobre la discriminación histórica del pueblo gitano y su situación actual en Europa y en España. A lo largo de su intervención, Rodríguez repasó siglos de persecución, marginación, resistencia y organización del pueblo romaní, con referencias a las leyes antigitanas, la segregación, la esclavitud en Rumanía, los sistemas de control administrativo, el genocidio romaní y distintas políticas represivas del siglo XX. El ponente insistió en la necesidad de interpretar las desigualdades actuales como resultado de una larga historia de exclusión estructural.
Por la tarde, los participantes realizaron una visita guiada al barrio de La Mina encabezada por el propio Vargas, una actividad que permitió conectar la reflexión histórica con la realidad social y urbana del territorio. Según explica Miguel Ángel Franconetti, responsable del proyecto en la Fundación Privada Pere Closa, la elección de La Mina como punto de partida no fue casual. La intención era que los asistentes pudieran contextualizar sobre el terreno la situación del pueblo gitano en Cataluña y comprender cómo la vulneración de derechos se expresa también en el espacio urbano. “Decidimos hacer el inicio de la reunión de Barcelona en el barrio de La Mina porque confluyen tres cosas importantes para nosotros: es un barrio que tiene un tejido asociativo potente a nivel gitano, que tiene unos niveles de segregación y de vulnerabilidad muy altos, pero también es el barrio donde más concentración de personas gitanas puede haber de Cataluña”, señala.
El encuentro continuó el 18 de marzo en el Museu d’Història de Catalunya, con una visita comentada a la exposición sobre el pueblo gitano de Cataluña y un taller de reflexión para la elaboración de un manifiesto. Para Franconetti, esa segunda jornada tenía un propósito claro: desplazar el foco desde la denuncia hacia el reconocimiento. “Lo que buscábamos era decir: vale, ahora vamos a hablar en positivo”, explica. Ese cambio de registro se apoyó en la conmemoración de los 600 años de la llegada del pueblo gitano a Cataluña, que la Fundación considera una oportunidad para visibilizar la historia y la cultura gitanas y reivindicar su lugar en el relato colectivo del país.
La programación terminó el 19 de marzo con una recepción institucional en el Ayuntamiento de Barcelona. Esta última jornada sirvió para cerrar el encuentro con una mirada más institucional y para compartir con la administración local parte del trabajo y las reflexiones surgidas durante los días anteriores. La sesión también permitió poner en valor espacios como el Consell Municipal del Poble Gitano, un espaco pionero en Europa para la participación de la población gitana en la construcción de políticas públicas.
La Fundación Pere Closa enmarca este proyecto dentro de la misión educativa y social que despliega la entidad. “Si hay una vulneración de derechos, no hay una promoción”, afirma, vinculando directamente la acción educativa con la defensa de derechos básicos de la infancia y la juventud gitana. En esa línea, Franconetti insiste en la denuncia de los mecanismos estructurales que vulneran de forma sistemática los derechos de la infancia gitana. “Tenemos derecho a la educación, tenemos derecho a la vivienda, pero cuando vives en los entornos donde estamos viviendo, esos derechos realmente se están vulnerando”, sostiene Franconetti. Y concreta esa idea con un diagnóstico que la Fundación quiere seguir visibilizando: “La mayoría de niños gitanos en Cataluña están escolarizados en escuelas segregadas, porque viven en barrios segregados”.
