Entrevistamos a Miquel Serviole de ‘Muchacho y los Sobrinos’

Entrevistamos a Miquel Serviole de ‘Muchacho y los Sobrinos’

Me encuentro en esta ocasión con Miquel Serviole, más conocido como ‘Muchacho’, uno de los músicos con mayor talento y a tener siempre en cuenta. Si la receta de la rumba catalana siempre se ha caracterizado por abrirse a otros sonidos y estilos, Muchacho sería el cocinero de referencia en cuanto a innovación y fusión. Desde muy joven bebió de estilos muy diferentes y los incluyó en su particular forma de entender la rumba. Y, además de ser un excelente músico, es también un gran compositor. Sus letras, dentro de la heterodoxia, siguen manteniendo el espíritu urbano y desenfadado de la rumba de siempre. También sigue la ortodoxia de las palmas y un enérgico ventilador.

– Hablamos con él de la Rumba. Primero le pregunto por sus principios como músico.

Yo vengo de la Iglesia Evangélica, allí empecé a tocar la guitarra y a berrear un poquito. Era muy jovencito. Cuando salí de la iglesia, junto con un amigo de Vilanova, formé mi primer grupo, ‘Ole Con Ole’. En ese grupo incorporamos también a músicos de Barcelona, Mataró y Girona, a gente joven que, como yo, estaban empezando, Rilin, Pepe de Girona, Yumitus, Ricardo Tarragona Jr. Tocábamos juntos en bodas y en algún bolo que surgía.

Entonces me gustaba tocar la guitarra eléctrica, aunque fue un fracaso, acababa tocando siempre de espaldas al público para que no se me acoplara. Así que enseguida me pasé al ventilador. Aún recuerdo lo mucho que me criticaban porque era un ventilador un poco rockero (sonríe). 

Después cambié un poco de aires y me introduje en el mundo de las convenciones, eventos y fiestas privadas. Aquello me sirvió muchísimo porque todo era muy dinámico, la organización de los grupos y sus componentes variaba mucho dependiendo de la ocasión, y allí pude experimentar la música de una manera muy distinta y ver diferentes maneras de trabajar.  

– Eso te sirvió para abrir muchas puertas, ¿cierto?

He tenido mucha suerte en ese sentido porque han sido muchos los grupos que me han invitado a colaborar con ellos, tanto para grabaciones como para unirme a sus grupos.

La Troba Kung Fu, de Joan Garriga, me acogió y permitió que mi ventilador le diera un nuevo sabor al  grupo. Hoy en día es Macaco quien me ofrece la oportunidad de acompañarle y aprender de él, de toda su organización y prodigarme en otros estilos.

-¿Cuáles son tus influencias?

Evidentemente siempre está el trío de ases, Peret, el Pescaílla, y Chacho. Los tres forman parte de mi cultura musical, los escuchaba mucho de pequeño. Ya de joven empecé a escuchar a otros rumberos, también muy innovadores, y que me llamaban mucho la atención, ahí están Los Amayas, Chipén, Ramunet o Chango. De ellos aprendí que la rumba puede actualizarse con los sonidos del momento y mantener su identidad.

– De tu generación, ¿con quién trabajas más?

Buenos, con Jack Chakataga he pasado muchas horas de estudio. Además de producir mis temas, también he colaborado muchos años en sus producciones y he aprendido diferentes estilos y técnicas de grabación.

Actualmente comparto escenario con muchos grupos rumberos, con Sicus, con Sam Mosquetón, con Chakataga, agrupaciones que formamos para algún concierto o para bodas gitanas. Pero sobre todo toco con mi propio grupo, ‘Muchacho y los Sobrinos’, que es con el que me identifico mejor, porque hago lo que me sale de adentro. Y los que me acompañan hemos crecido juntos, creo que todos juntos hacemos un sonido muy peculiar, metemos en la batidora lo que tenemos cada uno y lo que sale es lo que suena, y disfrutamos intentando que sea lo más auténtico de cada uno de nosotros.

¿Cómo ves la rumba que suena actualmente en comparación a la más tradicional? 

Tremenda pregunta. Yo que siempre he sido innovador y me ha gustado fusionar, creo que la rumba que nosotros conocemos, nuestra rumba catalana, está como siempre. Te explico. En mi opinión, después de Peret, no ha habido ningún grupo de Rumba Catalana que hay marcado una época, ha habido grupos que han sido y que son muy buenos, con un directo y unos temas impactantes, pero que realmente no han sido coronados como lo fue en su día Peret. Así que su referencia sigue ahí, aunque nuestra rumba siempre ha tenido días regulares, días malos, y no hemos vuelto a ser una referencia mundial en lo que a música se refiere, como a lo mejor sí lo fue en otro momento.

Sí es verdad que hoy en día las tendencias que funcionan son el reguetón, el trap, el trip. Es lo que juventud escucha y lo que se ha hecho suyo. Y esto no es solo importante para los rumberos, también para los flamencos. Muchos artistas flamencos consagrados han recurrido a estos estilos para poder entrar en esta nueva fase de la historia musical. Y dentro de nuestros grupos de rumba, ya son pocos los que nacen conservando las raíces más clásicas. Nuestra juventud gitana también escucha reguetón, aunque por suerte siempre hay una retaguardia que sigue luchando a contra corriente para que esa cultura musical no se pierda. 

Y cierro la entrevista con Muchacho reconociéndole que es un visionario musical y que es de los que consigue que la rumba evolucione, avance al ritmo que marque el tiempo, pero que siga siendo rumba.  

 

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