La persecución del Pueblo Gitano y del Pueblo Judío en España tiene un espacio en las jornadas organizadas por la Universitat de Barcelona ‘Autoritarismo y genocidio. Narrativas de exclusión’
Del 10 al 14 de julio ha tenido lugar, en la Facultad de Derecho de la Universitat de Barcelona, la XVI reunión bienal de la Asociación Internacional de Académicos del Genocidio que llevaba como título «Autoritarismo y genocidio. Narrativas de exclusión».
El día 11 de julio, el segundo día de las jornadas, Memorial Democrático, la institución catalana que pone especial énfasis en la recuperación de la memoria de las víctimas por motivos ideológicos, religiosos o sociales, así como en la represión perpetrada por la dictadura franquista a personas y colectivos, presentó el panel titulado «El pueblo judío y el pueblo gitano durante el nazismo y el franquismo. Exterminio y persecución». Jordi Font Agulló, director del Memorial Democrático, fue el encargado de moderar la mesa y hacer la presentación del acto. Los ponentes fueron Josep Calvet, historiador y jefe de Contenidos y Proyectos del Memorial Democrático, y Miguel Ángel Vargas, historiador e investigador del pueblo gitano.
Calvet realizó una exposición sobre el franquismo, los judíos españoles y los que huían del Holocausto a través del Estado español. Por su parte, Miguel Ángel Vargas disertó sobre la relación entre el genocidio del pueblo gitano bajo el nazismo y la situación de los gitanos en España.
En la presentación del acto, Font Aguiló era claro con el objetivo de la sesión, aclarando que la intención del panel era presentar como los gitanos y judíos españoles afrontaron el nazismo, el franquismo y la relación entre estos dos regímenes, además del incremento de represión que sufrió el pueblo Romo a partir de estos regímenes. En este sentido, decía Aguiló, «la dictadura franquista asoció este pueblo a la marginalidad y la delincuencia, y el nazismo los contemplaba como un estorbo para la comunidad nacional».
Miguel Ángel Vargas, gitano andaluz, historiador e investigador, contextualizó su ponencia mostrando los datos del año 2022 de la Agencia Europea de Derechos Fundamentales, donde exponía que los gitanos viven, como media, diez años menos en Europa que el resto de pueblos. «Si hablamos del holocausto, lo tenemos que hacer desde esta posición, es decir, como puede ser que hoy en día, en Europa, haya un Pueblo que viva diez años menos que el resto», decía el andaluz.
«En España, siempre ha circulado la idea que el holocausto nazi no llegó, ni tocó a los gitanos españoles, sino que lo sufrieron nuestros hermanos gitanos allí arriba, en Europa», comentaba Miguel Ángel. También, añadió que estos cuestionamientos de la historia están relacionados con el hecho que no haya ninguna institución específica que haga investigación sobre el Pueblo Gitano. «En España no existe ningún departamento de estudios gitanos en ninguna universidad pública. Esto dificulta el encuentro de información y los cuestionamientos de la historia». Por lo tanto, Vargas afirmaba, que es mediante los activistas gitanos donde empiezan a acceder y a conocer los testigos y la historia de los gitanos en Europa.
En este hilo, el investigador gitano hizo énfasis sobre la dificultad que existe a la hora de buscar información de los gitanos Españoles que estuvieron en los campos de concentración nazi. «Cuando me preguntan en espacios internacionales sobre la información de los gitanos Españoles en campos de concentración, nunca consigo responder». Sin embargo, el ponente explicó que, durante el nazismo, mucho gitanos procedentes de Andalucía, Alicante y Comunidad Valenciana encontraron refugio en Marruecos, Túnez y Argelia, dando lugar a lo que se denomina como ‘calós morunos’, «familias que crearon una nueva identidad que se suma a la identidad gitana, y así, una nueva memoria».
El experto andaluz también explicó que la persecución del pueblo gitano en la península fue diferente que en el resto de Europa, a pesar de la relación entre el régimen franquista y el nazi. Aquí la mirada criminalizada que se tenía hacia el pueblo gitano dio lugar a su persecución mediante la ley de Vago y Maleantes y el hostigamiento de la Guardia Civil, amparado por su reglamento interno.
En la finalización de su ponencia, Vargas mencionó que no fue hasta 1980 que Alemania reconociera que los gitanos fueron víctimas del odio racial, y no fue hasta el año 2013 que el estado Alemán construyó un memorial en Berlín en memoria de las víctimas gitanas. «Todavía hay mucho por hacer y para compensar», afirmaba el historiador e investigador gitano a las postrimerías de su discurso.
Después de la exposición de Miguel Ángel Vargas, tuvo lugar la ponencia de Josep Calvet, que habló sobre la relación entre la España franquista y la Alemania nazi, y centró su conferencia en la fuga y diáspora de los judíos del régimen nazi. Finalmente, el moderador, Font Aguiló, abrió un turno de preguntas para que el público pudiera interactuar con los ponentes y aclarar dudas.
