El Parlamento de Cataluña rinde homenaje a las víctimas del Holocausto

El Parlamento de Cataluña conmemora el Día Internacional en Memoria de las Víctimas del Holocausto con un acto solemne en el Auditorio del Parlamento acompañado de las comunidades y colectivos que fueron objeto de la persecución y de intento de aniquilación.

El 27 de enero es un día marcado en la agenda de las instituciones democráticas y del movimiento antirracista y antifascista, porque tal día como hoy de 1945 las tropas soviéticas llegaron hasta el campo de exterminio de Auschwitz y lo liberaron. Más de un millón cien mil personas perdieron allí la vida por no corresponder con el prototipo de pureza aria que los nazis anhelaban.

El año 2005 las Naciones Unidas declararon la fecha en que se liberó el campo de exterminio de Auschwitz como Día Internacional de Conmemoración en Memoria de las Víctimas del Holocausto, un día para reafirmar el compromiso con la defensa de los derechos universales y la lucha contra el racismo y la intolerancia.

Desde entonces, el Parlamento de Cataluña acoge un acto para rendir homenaje a todas las víctimas de la barbarie nazi. Este año, la ceremonia ha sido conducida por el periodista Ramón Pellicer y se ha iniciado con la dramatización de palabras y textos de Neus Català –activista política que fue deportada al campo de concentración de Ravensbrück– y de la interpretación de ’Sombra vai fu’ de Friedrich Händel.

Seguidamente, tuvo lugar la tradicional ceremonia de encendido de velas en recuerdo del Pueblo Judío, del Pueblo Gitano, de colectivos perseguidos por razones políticas, de las personas con discapacidad física o mental, de los homosexuales y de los testigos de Jehová. Representantes de las diferentes comunidades y colectivos fueron los responsables de encender cada una de las velas para honrar la memoria de las víctimas.

El Parlamento de Cataluña, con la colaboración del Memorial Democrático, del Departamento de Educación y de investigadores de las universidades catalanas expertos en el Holocausto desarrolla un programa educativo con diferentes centros educativos para mantener viva la llama del recuerdo y ofrecer herramientas a los más jóvenes para evitar que se repitan episodios similares y hacer frente a cualquier forma de racismo.

Cada año participan seis centros educativos y cada uno centra su investigación en torno a una de las comunidades o colectivos víctimas del Holocausto. El Institut Escola Mare de Déu del Portal (Batea), el Institut Cendrassos (Figueres), el Col·legi Jardí (Granollers), el Institut Josep Lladonosa (Lleida), el Institut Martí l’Humà (Montblanc) i el Institut Escola Mare de Déu de la Mercè (Sant Feliu de Llobregat)  han sido los centros que han participado en esta edición del proyecto educativo.

Durante la ceremonia, un representante de cada instituto ha podido tomar la palabra y trasladar al auditorio sus aprendizajes, sus dudas, sus conclusiones y su firmeza para hacer frente a la intolerancia y al racismo en la actualidad.

Laura Borràs, presidenta del Parlamento de Cataluña, presidió el acto y reivindicó el derecho a la diversidad y la aceptación de ésta como un elemento enriquecedor para toda la ciudadanía.

“Aquí tenemos seis llamas, seis velas, un recuerdo simbólico de las personas que el nazismo quiso estigmatizar, despersonalizándolas, deshumanizándolas, solo por odio a la diferencia y a causa de una mistificación abominable del concepto de pureza. Recordar hoy cada uno de estos colectivos es la manera también de qué todas las personas que forman parte de estos colectivos reivindiquen su propia identidad y que todos reconozcamos que en la suma de todas las diversidades es donde logramos una igualdad en la diferencia, que todos nos enriquecemos gracias al diálogo y al aprendizaje mutuo, y que todos somos iguales porque somos diferentes y todos tenemos derecho a ser cómo somos y a ser lo que somos”, argumentó Borràs.

La presidenta del Parlamento también llamó la atención sobre la necesidad de recordar y comprender lo que sucedió para evitar la repetición de la historia y que el sufrimiento de tantos millones de personas no fuera vano.

“Conocer la historia, los episodios más vergonzosos como el que hoy estamos rememorando tendría que poder ser el mejor antídoto para no repetir esta triste historia. Porque el riesgo de repetirla está en una u otra medida, como desgraciadamente han demostrado los conflictos que ha habido en todo el mundo después de la Segunda Guerra Mundial. Es un riesgo, contra el cual, las mejores herramientas son precisamente conocimiento y educación en el respeto”, concluyó Borràs.

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