36 personas gitanas se presentan a las pruebas de acceso a la universidad para mayores de 25 y 45 años

36 personas gitanas se presentan a las pruebas de acceso a la universidad para mayores de 25 y 45 años

Cada año son más los estudiantes gitanos que, gracias al Plan Integral del Pueblo Gitano de Cataluña, retoman los estudios y tratan de alcanzar a la universidad.

El Grupo de Acceso a la Universidad (GAU) es una de las iniciativas más exitosas y populares que el Plan Integral del Pueblo Gitano de Cataluña (PIPG) organiza año tras año. Su objetivo es motivar a personas gitanas para retomar los estudios y prepararse para las pruebas de acceso a la universidad para mayores de 25 años.

Desde su inicio, hace 10 años, el GAU ha conseguido que 39 personas gitanas hayan logrado superar la prueba, cumplir su sueño universitario y aspirar a tener una vida más digna.

Este año son 36 los alumnos del GAU que se han presentado a las pruebas, prácticamente el doble que el año pasado. La mayoría de ellos se han presentado a las pruebas en la provincia de Barcelona, en el Campus de Bellaterra, pero también ha habido estudiantes gitanos que se han presentado en la Universidad Rovira de Tarragona y en la Universidad de Lleida.

Durante dos fines de semana se realizan las pruebas que determinarán si el próximo septiembre podrán empezar a estudiar la carrera deseada en la universidad. El pasado sábado 17 de abril tuvieron lugar las pruebas comunes –comprensión de texto, catalán, castellano y lengua extranjera–, y el sábado 24 de abril fue el turno de las pruebas específicas –materias relacionadas con los grados universitarios a los que aspiran cada uno de los estudiantes–.

La complicada situación epidemiológica forzó al PIPG a readaptar la formación para pudiera ser impartida a distancia y que los participantes pudieran seguirla desde sus casas. Probablemente, la situación de pandemia actual y la formación a distancia haya motivado a muchas personas gitanas a tratar de transformar su realidad.

Ese es el caso de Francisca Maya, una de las alumnas que este año decidió apuntarse por primera vez al Grupo de Acceso a la Universidad.  “Como estábamos más tiempo en casa por la pandemia, decidí intentarlo. Me ha costado lágrimas y sudores, pero si no sale bien ahora, el año que viene estaré más preparada”, explica Francisca.

Le gustaría cursar el grado de Trabajo Social o Educación Social. Nunca antes lo había intentado, pero al ver que otras gitanas y gitanos lo estaban intentando, ella también se sumó. “Anima mucho ver a otros compañeros que han tenido la valentía de ponerse y hacerlo. Eso te da fuerza y motivación, y te hace pensar ¿por qué no lo voy a poder hacer yo también?”, comenta Francisca.

Según nos cuenta, el camino no ha sido sencillo, “lo más difícil es conciliar la vida laboral, familiar y estudiar. Eso es demasiado complicado. He tenido bajones, momentos muy duros”, pero explica que el apoyo de los compañeros y de los profesores ha sido vital para seguir adelante.

Algo muy similar le ha sucedido a Isabel Heredia, que a raíz de los condicionantes de esta pandemia decidió volver a estudiar. Varios de sus familiares ya habían pasado por el Grupo de Acceso a la Universidad pero ella nunca se había sentido con confianza para superar una formación como ésta. “El GAU me llamó mucho la atención, pero creía que no podría hacerlo, que no estaría capacitada”, relata Isabel.

Sin embargo ha logrado seguir el curso hasta el final y presentarse por primera vez a la selectividad, afrontando todas las dificultades de ser madre de dos hijos y responsable de su hogar. Isabel siempre ha trabajado de cara al público, también estudió estética, pero ahora lo tiene muy claro, en el futuro más próximo le gustaría estudiar Sociología. “Me gusta ver cómo actúa la gente, tratar de entender por qué actúan de una manera u otra, y además es una profesión con un amplio abanico profesional”, comenta con ilusión Isabel.

Las aspiraciones de Juan José Amaya, más conocido como ‘Colate’, también pasan por la educación superior. Ahora mismo está indeciso entre las diferentes opciones que ofrecen los ciclos formativos de grado superior y la formación universitaria.

Colate es pastor evangélico y encontró la motivación para estudiar hace muy poco. “Yo trabajaba en una panadería y no tenía en mente la opción de volver a estudiar, pero empecé a trabajar en el proyecto de convivencia ‘Nou Barris Conviu’  y descubrí lo fascinante de este mundo. Era una vocación interna que acabé por descubrir, y al empezar a trabajar en este ámbito me di cuenta que para avanzar y superarme no podía quedarme con el graduado escolar, y entonces surgió la opción de apuntarme del Grupo de Acceso a la Universidad”, narra Colate.

Colate tiene 45 años, dejó los estudios una vez consiguió el graduado escolar de muy joven e inicialmente creía que le iba a costar adaptarse a volver a estudiar. Sin embargo todo el tiempo que estuvo sin estudiar no fue ningún impedimento para seguir avanzando. “Yo ya tenía muy aparcado el tema de los estudios, tenía dificultades para concentrarme, pero a lo largo del curso no se me ha hecho muy difícil. Los profesores del GAU se adaptan mucho a las necesidades que tenemos los alumnos, no nos vemos como personas extrañas, sino que todos los que estamos en el grupo tenemos situaciones muy similares, y al final no se hace muy complicado”, explica Colate.  

Ahora a Colate, a Francisca, a Isabel y al resto de aspirantes ya sólo les queda esperar con paciencia hasta el 11 de mayo, día en que se harán públicos los resultados. ¡Suerte a todas y a todos!

Sobre el autor

Pedro Casermeiro
Pedro Casermeiro és llicenciat en Psicologia per la Universitat de Barcelona. És membre de la directiva de Rromane Siklǒvne i de la Fundació Privada Pere Closa. Pedro també es formador en llengua romaní i coordinador del “Museu Virtual del Poble Gitano a Catalunya”.

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