El Triunfo, la película y la rumba

El Triunfo, la película y la rumba

‘El Triunfo’, el triunfo de una gran aventura que dio a la rumba catalana el galardón más grande jamás cosechado en el mundo del cine. Fue una magnífica experiencia llena de curiosidades insólitas que voy a relataros porque para mí, llevar a la rumba catalana tan alto fue una gran sorpresa, a la vez que una de mis mayores satisfacciones profesionales.

Todo empezó en los ochenta cuando Francesc Casavella, escritor del barrio del Raval, presentaba un libro en el que se narraba una historia sucedida en el propio barrio y con las bandas de rumba de la época como trasfondo, recreando con gran exactitud lo que estaba sucediendo a nivel musical y social unas décadas antes.

La presentación del libro se hizo en un local de Barcelona y se organizó un concierto con todos lo rumberos del momento. Los medios de comunicación se volcaron y definieron como magistral aquella presentación.

Pasaron veinticinco años cuando, de repente, la productora de cine Marta Figueras se pone en contacto conmigo para explicarme que querían llevar la obra de Casavella al cine y que Jordi Turtós, productor musical de televisión, me había recomendado para apoyar el proyecto puesto que la rumba del Raval tenía que jugar un papel muy importante en la futura película.

Me encargaron la banda sonora de la película. Me sorprendió muchísimo, me hizo mucha ilusión, pero al mismo tiempo me infundía gran respeto porque jamás había producido una banda sonora, pero decidí apostar por el proyecto e intentar hacerlo lo mejor posible.

La directora de la película, Mieria Ros, se me presentó diciendo que aunque pareciera un trabajo fácil, en la película previa había tenido problemas graves con el director musical y que iba a ser muy exigente. Me acongojó nada más empezar …

Cogimos el guion y nos pusimos manos a la obra. Enseguida vi que hablábamos un idioma muy distinto. Ella no acababa de tener muy claro lo que quería y musicalmente no sabía decírmelo.  Con lo que no nos quedó otra que empezar a crear temas hasta que alguno sonase como ella quería, ¡un faenón! Ella necesitaba que el tema le tocara la fibra, si no, no le gustaba y te lo decía con claridad.

Aquí podeu gaudir del Making Off de la pel.lícula de ‘El Triunfo’

Ahora recuerdo aquellos días con mucho cariño, pero había días que el ambiento llegó a caldearse mucho. Tuve que ser muy asertivo con ella y decirle que si habían venido a buscarme a mí, era porque yo conocía la historia del libro, porque estaba basada en hechos que había vivido y que si querían la música que sonaba en aquel momento de la historia del Raval tenían que confiar en mí o buscarse a otro … Al final nos acabamos por entender y dar con la tecla, ¡y vaya si dimos con la tecla!

El Farru, protagonista de la historia, con 16 años era ya un todo artista flamenco, pero se le resistía un poquito el sabor de la rumba catalana. Recuerdo como, con toda la humildad del mundo, me dijo que no sabía si podría hacer lo que le pedíamos. Al final, como gran artista que es y tras compartir horas y horas de ensayo y rodaje, acabó por comprender mucho mejor nuestra rumba tras pasar una noche de fiesta con nosotros.

Compartí muchas horas de grabación con su hermano Farruquito. Aluciné con los conocimientos que tiene de producción, sobre todo en el manejo de todas las herramientas digitales que existen en el estudio. Supongo que es mejor bailaor que productor, pero no creáis que a gran distancia.

Evidentemente en la grabación también conté con colaboración de mi hijo Jack, con el que también salía a discusión por día. Aunque quede mal decir esto de un hijo, pero es todo un genio musical que, aunque era muy joven por aquel momento, ya tenía las ideas muy claras. Y obviamente yo también las tenía muy claras, puesto que el sonido que buscábamos era yo quien lo había vivido en primera persona, en vivo y en directo. Un día, una discusión. Pero al final, la combinación de talentos hizo que el resultado fuese todo un éxito.

Jack Tarradellas, Lolo y el ‘Farru’ensayando durante el rodaje de la película

Seis meses para grabar un montón de temas, para seleccionar los que a Mireia Ros le encajaban. Y tras mucho trabajo, mucho sudor y mucha rumba, conseguimos grabar y cumplir con las expectativas que habían depositado en nosotros. No obstante, volvimos a tener una pequeña discusión porque todo el arduo trabajo que acabamos de hacer en el estudio de mi casa querían que se grabase en otro estudio. Me negué rotundamente porque la magia de aquella grabación no ser repetiría. Lo entendieron aunque a regañadientes …

En cuanto al rodaje, tuve la satisfacción de compartir meses con figuras de la talla de Juan Diego y Ángela Molina entre otras grandes actrices y actores. Si los pudiera definir con una palabra, sencillez.  Excelentes recuerdos guardo también de los grandes momentos compartidos con ‘Cheto’, Javier Ambrossi o Francisco Conde ‘Tostao’. Fue una experiencia inolvidable que me dio la oportunidad de conocer todos los secretos del cine, del rodaje a la post-producción, y con la suerte añadido de aprenderlo con profesionales de muy alto nivel.

La película se estrenó en el Festival de Cine de Málaga, el más importante dentro del cine español. Al acto no acudí porque entendía que era más cosa de actores, directores, productores, etc. Pero a la ocho de la mañana recibo una llamada de teléfono de la directora Mireia Ros diciéndome que coja rápidamente un avión para Málaga que acabábamos de ganar el Premio a la Mejor Banda Sonora del cine español. Al principio creí que sería alguna broma, pero no. Acabábamos de ganar el premio a la mejor banda sonora en el principal festival de cine español.

L’equip de ‘El Triunfo’ celebrant l’èxit de la pel.lícula a la Berlinale 2006

Cuando llegué todos me felicitaron y la productora me juró que jamás volvería a opinar donde se tenía que grabar una banda sonora. Todo sucedió muy deprisa. Mireia me indicó que, después de todas las películas que se han rodado con rumba catalana, ésta era la primera que se llevaba un galardón a una banda sonora. Realmente era cierto, Peret, Chacho, Azúcar Moreno, Los Chunguitos, El Fari, incluso el propio Camarón habían grabado rumbas para películas, pero ésta era la primera vez que una rumba catalana y hecha en casa, nunca mejor dicho, se llevaba un galardón de tal envergadura.

Por si no fuera poco la película entra en la Berlinale, el Festival de Cine de Berlín, y la banda sonora de la película acabó por llevarse el premio de la simpatía. Allí tuve la ocasión de conocer y compartir un buen rato con grandes estrellas del cine que siempre había visto y admirado desde el otro lado de la pantalla, actores de la talla de Sigourney Weaber, Daniel Day-Lewis o George Clooney. Seguía sin creer la gran historia que estaba pudiendo vivir.

Como broche final, a nuestra vuelta a Barcelona nominaron la banda sonora a los Premios Gaudí, y aunque no conseguimos alzarnos con el galardón, conseguir el reconocimiento de una nominación en casa es incluso más valioso.

Podría gastar carros de tinta explicando las mil y una anécdotas acaecidas en el periplo de la banda sonora de la película ‘El Triunfo’, pero quisiera simplemente compartir con vosotros una de mis mayores satisfacciones. Junto a mi hijo llevamos la rumba catalana a lo más alto en el mundo del cine español, y tal y como dije en el momento de recoger el premio en Málaga, el premio es compartido con todos los rumberos catalanes.

Aprovecho también este humilde espacio para reivindicar la importancia del premio recibido, no porque fuera yo quién lo recogiese, sino por el reconocimiento implícito a la rumba catalana como una música con calidad suficiente como para competir contra cualquier gran banda sonora.

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