22 personas gitanas aspiran a superar las pruebas de acceso a la universidad para mayores de 25 años

22 personas gitanas aspiran a superar las pruebas de acceso a la universidad para mayores de 25 años

El pasado sábado los alumnos del Grupo de Acceso a la Universidad del Plan Integral del Pueblo Gitano se presentaron a las pruebas que determinarán si pueden acceder a la universidad este próximo curso.

Empieza a ser ya tradicional ver a más de una veintena de personas gitanas presentarse, cada año, a las pruebas de acceso a la universidad para mayores de 25 y 45 años. En esta ocasión, el uso de las mascarillas, el metro y medio de distancia y las medidas higiénicas han sido las únicas cosas que han cambiado.

El pasado sábado se presentaron un total de 22 alumnos y alumnas gitanas a las pruebas que tuvieron lugar en el campus universitario de Bellaterra. Todo ello gracias al Grupo de Acceso a la Universidad (GAU), la iniciativa del Plan Integral del Pueblo Gitano de Catalunya (PIPG) que, en los últimos 9 años, ha logrado que 35 personas gitanas mayores de 25 años hayan confiado en sus propias posibilidades y cumplido su sueño de llegar a la universidad.

La crisis sanitaria cogió completamente desprevenidos a los estudiantes y profesores del GAU. Y aunque la incertidumbre ha sido la protagonista durante los últimos meses, la motivación de los participantes de esta formación hizo que tanto el profesorado como el equipo técnico del PIPG se volcasen para ofrecer el máximo apoyo educativo posible durante el confinamiento.

Igualmente, las circunstancias originadas por la pandemia han obligado a que este año todas las pruebas tengan lugar en el mismo, mientras que en ediciones anteriores las pruebas de las asignaturas específicas y las de las comunes se celebraban en fines de semana diferentes, permitiendo un pequeño lapso de tiempo que venía muy bien a los aspirantes para prepararse mejor.

Jorge Fernández, técnico del PIPG y responsable del acompañamiento durante todo el curso a los alumnos y alumnas del GAU, quiso estar cerca de ellos después un año muy adverso marcado por los largos meses de confinamiento. Para Jorge, la capacidad de superación de los alumnos del GAU es todo un ejemplo. “A mí me transmitieron una inyección de ilusión y esperanza después de unos meses tan duros. A pesar de las muchas dificultades que algunos ellos han tenido, presentarse a estas pruebas no deja de ser una muestra del coraje, de la entrega y de la ganas de luchar que muchos gitanos y gitanas tienen hoy día en el ámbito de la educación”, explica Jorge.

Zé Gonçalves, animado por familiares y amigos, decidió el pasado septiembre intentar llegar a la universidad. Éste ha sido su primer año en el GAU y, antes del confinamiento, dice “no haberse perdido ni una clase”. Sin embargo, las condiciones originadas por la crisis sanitaria hicieron que le fuese “imposible seguir con el ritmo de las clases online”. Aun así, se muestra con tranquilidad y espera poder elegir, en breve, entre los dos grados universitarios que más le atraen, educación infantil y trabajo social.

A Sacramento Fernández, Sacri, el confinamiento no le ha venido nada mal para preparar los exámenes. Como madre y trabajadora, asistir a las clases del GAU, desde Gavá, no le resultaba posible. Sin embargo, las clases online que empezaron a desarrollar desde el GAU, le sirvieron a Sacri a seguir las clases mejor que nunca. El pasado sábado, tras las pruebas, llegó orgullosa a casa. “Llegué a casa emocionada, con mucha ilusión, por poder hacer lo que realmente quiero”.

Y aunque Sacri no las tiene todas consigo mismo, está preparada para volver a intentarlo en caso de que este año no apruebe. “Este año me he podido preparar y los exámenes no eran muy complicados, pero salí con la ilusión y la convicción de volver a presentarme si es necesario. “Estoy muy contenta con el compañerismo que tenemos en el grupo, tanto por parte de los profesores como por parte del resto de compañeras y compañeros”. Explica Sacri.

Su motivación sería acceder a un grado del ámbito social para poder ayudar a otras personas que, como ella, “se han podido ver estancadas en alguna etapa de su vida y acompañarlas a hacer frente a la vida”. Ahora, Sacri, Zé y resto de los 22 alumnos del GAU tienen en mente los resultados de los exámenes y las notas de corte definitivas para acceder a la carrera deseada. Pero ya sólo les queda esperar con ilusión, recuperar energías y prepararse para un inicio de curso cargado de incertidumbres.

Sobre el autor

Pedro Casermeiro Pedro Casermeiro
Pedro Casermeiro és llicenciat en Psicologia per la Universitat de Barcelona. És membre de la directiva de Rromane Siklǒvne i de la Fundació Privada Pere Closa. Pedro també es formador en llengua romaní i coordinador del “Museu Virtual del Poble Gitano a Catalunya”.

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