El Instituto El Calamot de Gavà reflexiona en torno a la inclusión del alumnado gitano con diferentes centros educativos europeos

El Instituto El Calamot de Gavà reflexiona en torno a la inclusión del alumnado gitano con diferentes centros educativos europeos

El pasado miércoles, el Instituto El Calamot de Gavà organizó una jornada de debate en torno a la actuación educativa en contextos de diversidad cultural y social con la participación de alumnos y profesores de institutos de cinco países europeos.

La jornada estaba enmarcada dentro del proyecto europeo Students Become Citizens (2019-1-BE02-KA229-060197) que reúne a cinco institutos de Bélgica, Italia, Dinamarca, Noruega y Cataluña. El proyecto tiene como principal objetivo concienciar a los jóvenes sobre cuestiones de ciudadanía y minorías sociales a través del intercambio de buenas prácticas entre centros escolares para que los jóvenes participantes se conviertan en ciudadanos más responsables, activos y comprometidos con su entorno.

Durante dos cursos escolares, cerca de 25 alumnos del Instituto El Calamot tendrán la oportunidad de visitar los distintos países que forman parte del proyecto y participar dentro de un programa diseñado para promover la reflexión en torno a diferentes aspectos ligados a la participación y la diversidad social. A la vez, el profesorado que acompaña a los alumnos participa en un intercambio de buenas prácticas con los profesores del resto de países.

La pasada semana, el Instituto El Calamot acogió a los estudiantes y profesores internacionales. Dentro del programa de actividades, el miércoles tuvo lugar una conferencia para profundizar en la atención educativa que recibe la comunidad gitana. La apertura de la conferencia corrió a cargo de Marcos Berenguer, director del Insititut El Calamot, Raquel Sánchez, alcaldesa de Gavà, Mercè Campodarve, concejala de educación de Gavà, y Ramón Vílchez, responsable del Plan Integral del Pueblo Gitano en Cataluña.

En su presentación, Ramón Vílchez indicó que “la normalización del Pueblo Gitano debe venir en todos sus aspectos, en el mundo laboral, sanitario, cultural, pero sobre todo, en el ámbito educativo. Sin la igualdad en los niveles educativos, no habrá normalización del Pueblo Gitano”. También reivindicó un sistema educativo mucho más igualitario y que pueda revertir las desigualdades sociales. “A menudo hablamos del absentismo y del abandono escolar de la comunidad gitana en secundaria. ¿Pero como no quieren abandonar si cuando salen de primaria, de aulas segregadas,  suman y restan con dificultades? Yo abandonaría también”, cuestionó Ramón Vílchez.

Seguidamente Fernando Macías, profesor de la Universidad de Barcelona y técnico del Plan Integral del Pueblo Gitano, hizo una ponencia sobre las carencias del sistema educativo para garantizar la equidad con el alumnado gitano. En primer lugar, Fernando hizo un repaso a la situación social y educativa de la población gitana y situó las causas de las desigualdades en el propio sistema educativo y en el antigitanismo que frena los progresos que se hacen desde el mundo de la política.

Entre los problemas del sistema educativo, Macías resaltó la segregación por grupos de nivel, la adaptación curricular, la disminución del nivel impartido y las políticas y prácticas basadas en prejuicios y estereotipos, y recomendó cambiar las prácticas educativas tomando como referencia la investigación científica para mejorar el éxito académico de la población gitana.

Para finalizar su presentación, Fernando Macías compartió los buenos resultados obtenidos por el Plan Integral del Pueblo Gitano en el desarrollo de acciones educativas de éxito basadas en la evidencia científica.

 

Andrea Fernández motivó al público con su experiencia personal

A continuación, Andrea, antigua alumna gitana del Instituto El Calamot, compartió con el público su experiencia como estudiante. Andrea, vecina del barrio de Ca n’Espinós, no lo tuvo fácil, y explicó que a pesar de que llegó a la ESO con un buen nivel, “estaba un poco desorientada, estudiar no era mi meta, no tenía motivación. Los profesores me apoyaban, pero no acababa de confiar en mí misma”. Cuando se acercaba al final de la educación secundaria, en una charla de orientación con el resto del grupo, Andrea se dio cuenta que “si mis compañeras tenían aspiraciones, yo también podía tenerlas”. Entonces se planteó como meta un Ciclo Formativo, pero viendo el documental de una maestra gitana en la televisión, se convenció de que podía aspirar al máximo y hoy en día es estudiante de Psicología.

Andrea compartió sus aspiraciones actuales. “Quiero ser psicóloga al ámbito de la educación, para combatir la exclusión. Quiero trabajar en una escuela como psicóloga ayudando a todos y motivando para que nadie dé nada por perdido”. Y quiere dejar muy claro que el hecho de ser gitana no debería significar ningún obstáculo para estudiar. “Ahora que estoy en la universidad, hago charlas con otras personas para que vean que se puede. Me siento más gitana que nunca, tengo más ganas de decirlo que nunca, porque creo que desde mi posición como estudiante universitaria puedo confrontar mejor a la gente que dice que las mujeres gitanas no podemos y que creen que no tenemos capacidad suficiente”.

Después de escuchar el inspirador mensaje de Andrea, tuvo lugar una mesa de debate sobre las escuelas inclusivas. Participaron Marcos Berenguer, Mercè Campodarve, Ramón Vílchez, Fernando Macías y la propia Andrea Fernández. El director del Instituto El Calamot, Marcos Berenguer, explicó que una escuela inclusiva es aquella en la que “cada uno de los alumnos consigue sus objetivos” y, para hacerlo posible apuestan por “la coeducación y la presencia de dos profesores en el aula para atender la diversidad de necesidades presentes en cada grupo”. Por su parte, Ramón Vílchez reclamó la necesidad de desarrollar “políticas mucho más transversales, poniendo en el centro la comunidad y aumentando la promoción de referentes positivos”. Para concluir la mesa, Fernando Macías llamó la atención sobre el hecho de que “siempre apuntamos a los estudiantes, a sus familias y en sus condiciones sociales como causantes del fracaso escolar, pero que ésta es una responsabilidad del sistema educativo”.

Para finalizar la jornada, los cerca de sesenta alumnos presentes como público y venidos de los diferentes países europeos que forman parte del proyecto debatieron en pequeños grupos sobre la inclusión de minorías culturales dentro de las escuelas.

 

 

Sobre el autor

Pedro Casermeiro Pedro Casermeiro
Pedro Casermeiro és llicenciat en Psicologia per la Universitat de Barcelona. És membre de la directiva de Rromane Siklǒvne i de la Fundació Privada Pere Closa. Pedro també es formador en llengua romaní i coordinador del “Museu Virtual del Poble Gitano a Catalunya”.

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