Las mujeres gitanas hacen suya la Universidad de Barcelona por una tarde con la voluntad de que sea para siempre

Las mujeres gitanas hacen suya la Universidad de Barcelona por una tarde con la voluntad de que sea para siempre

La asociación de mujeres gitanas Drom Kotar Mestipen reunió cerca de 400 personas para celebrar su 18º Encuentro de Estudiantes Gitanas en el Edificio Histórico de la Universidad de Barcelona.

Hablar de mujeres gitanas y educación implica hablar de superación, de motivación, de apoyo y de estima propia, pero también implica hablar de obstáculos, de paternalismos y antigitanismo. Todos estos temas estuvieron presentes en el 18ª Encuentro de Estudiantes Gitanas de Cataluña organizado por la asociación Drom Kotar Mestipen, un espacio donde las mujeres gitanas pudieron compartir sus ilusiones y las herramientas que tienen para poder cumplir sus sueños respecto a la educación.

El encuentro se realizó el pasado 30 de noviembre en el Edificio Histórico de la Universidad de Barcelona, ​​en la Sala Paraninfo. Primeramente, tuvo lugar una mesa de presentación del acto y de bienvenida por parte de la Sra. Ana Contreras, presidenta de Drom Kotar Mestipen, la Dra. Mercè Puig, Vicerrectora de Estudiantes y Política Lingüística de la Universidad de Barcelona, ​​el Sr. Ramón Vilchez, responsable del Programa del Pueblo Gitano y de la Innovación Social de la Generalitat de Cataluña, el Dr. Jesús María Prujà, Jefe de la Oficina de Acceso a la Universidad de la Generalitat de Cataluña, y la Sra. Ana Lebrón, Presidenta de la Federación de Asociaciones Culturales y Educativas de Personas.

 

De derecha a izquierda, la Sra. Ana Lebrón, el Dr. Jesús Maria Prujà, la Dra. Mercè Puig, la Sra. Ana Contreras y el Sr. Ramón Vilchez

Un encuentro para denunciar el antigitanismo presente en el sistema educativo

Luchar contra las barreras impuestas por el racismo y ejercer el derecho a la educación o al trabajo en igualdad de condiciones requiere de mucha determinación y empuje. Eso es lo que transmitieron las diferentes referentes invitadas por la organización a la siguiente mesa de trabajo. Todas ellas compartieron sus vivencias y su espíritu combativo con las cerca de 400 mujeres gitanas venidas de las ciudades de Girona, Figueres, Amposta, Tortosa, Reus, Tarragona, Barcelona, ​​Sant Adrià de Besós, Hospitalet del Llobregat, El Prat del Llobregat y Badalona.

La Sra. Jelen Amador, Licenciada en Derecho y Doctora en Sociología, inició la mesa de referentes aportando evidencias, desde la investigación, sobre las diferentes formas en que el antigitanismo se expresa dentro del sistema educativo. Jelen explicó que la segregación escolar, ya sea por la existencia de escuelas gueto o por agrupar a niños y niñas homogéneamente según su nivel académico, acaba por “rebajar la calidad de la educación y las expectativas del profesorado en sus alumnos”, y remarcó que “los padres y las madres gitanas exigen una educación de calidad que prepare a sus hijos para llegar a la universidad si ese es su deseo, en vez de expulsarlos del sistema y condicionando nuestro futuro y nuestras oportunidades”. Y es que según la encuesta realizada por la Agencia por los Derechos Fundamentales de la Unión Europea de 2015 sobre población romaní, el 70% de la población gitana española no acaba la educación secundaria mientras que, para el resto de la sociedad, este índice es del 20%, 50 puntos por debajo.

La mayoría de las ponentes de esta misma mesa eran mujeres jóvenes que abandonaron el sistema educativo y que el retomaron más tarde, o bien, jóvenes que fueron orientadas hacia formaciones no universitarias simplemente porque su profesorado no promovió expectativas más ambiciosas en ellas. Por lo menos, todas ellas dieron un testimonio de esperanza, transformación y alegría a todas las niñas y mujeres presentes.

Amparo Santiago -o Nona, tal y como la conocen sus amigos y familiares- explicó que uno de sus profesores del Instituto le cuestionó que estuviera en la escuela perdiendo el tiempo estudiando, ya que “como todos los gitanos acabaría abandonando los estudios”. Poco después, la Nona terminó abandonando la escuela. Pero ahora, a pesar de ser madre de niños pequeños, la Nona ha podido acceder a la universidad, para cursar estudios de Psicología, mediante la prueba de acceso a la universidad para mayores de 25 años con el apoyo del Plan Integral del Pueblo Gitano y está obteniendo muy buenos resultados.

La historia de María Cortés, estudiante de Pedagogía, y de Sara Santiago, estudiante de Enfermería, es exactamente la misma. Cuando ambas cursaban la ESO fueron orientadas por el profesorado a hacer Ciclos Formativos de Grado Medio. Más tarde, ambas se dieron cuenta de que sus aspiraciones debían guiarlas hacia la universidad. Finalizaron el Ciclo Formativo de Grado Medio, prepararon durante un año la prueba de acceso a Ciclos Formativos de Grado Superior, cursaron ciclos superiores y más tarde llegaron a la universidad después de un largo itinerario académico basado en una mala orientación académica y las bajas expectativas de sus profesores en secundaria. Sara explicó a niñas y madres expectantes como es su día a día en la facultad de enfermería y compartió su excelente en su último examen, a pesar de la poca confianza que tuvieron en ella. Animó a las chicas presentes a “no abandonar la ESO ni lo que venga más tarde, porque tenemos que callar muchos prejuicios”.

Cerca de 400 mujeres gitanas de todo Cataluña llenaron la Sala Paraninfo de la Univeridad de Barcelona en un encuentro sin precedentes.

Un encuentro para transmitir confianza, motivación y avances

Aparte de denunciar las situaciones con las que se encuentran las mujeres gitanas en el sistema educativo, el encuentro también fue un espacio para hacer propuestas, para animar y para apoyar a las más jóvenes a no dejarse vencer por las trabas que encontrarán por el camino. Llenos de fuerza y ​​humildad fueron los mensajes que las abuelas Cidipe de Sa y Manuela Cortés transmitieron al público. La Manuela, abuela y madre de una joven estudiante de medicina transmitió el gozo que las chicas estudien y agradeció el apoyo que reciben del Plan Integral del Pueblo Gitano y de la asociación de estudiantes gitanos Campus Rom. Cidipe, también abuela y madre de estudiantes gitanas, resaltó las oportunidades que tienen hoy en día las chicas gitanas en comparación a las oportunidades que ella tuvo de más joven, “si yo hubiera tenido un poquito de ayuda habría podido cumplir mi sueño, ser escritora. No pude, pero ahora, a mi edad, estoy aprendiendo a leer y escribir”, y animó al resto de madres y abuelas apoyar sus hijas porque “querer es poder”.

La hija de Manuela Cortés, Raquel, compartió un testimonio muy motivador. Abandonó la escuela con 14 años, pero después de su segundo hijo y animada por su familia decidió que conseguiría ser médico. Entonces, Raquel se preparó para la prueba de acceso a la universidad para mayores de 25 años, la aprobó y ahora se encuentra cursando el segundo curso de medicina con unas notas loables. “He pasado de contar con los dedos de la mano a hacer experimentos en el laboratorio con células o hacer prácticas en el hospital con pacientes”, compartió Raquel con el público. También transmitió lo enriquecedor que es estudiar, tanto para ella como para su familia, “ahora soy más partícipe de la vida escolar de mis hijos, los puedo ayudar a hacer los deberes, a estudiar y, ahora con mi ejemplo, ellos también comienzan a pensar con las carreras que les gustaría estudiar de grandes en la universidad”.

Como Raquel, un total de 35 gitanos y gitanas han conseguido llegar a la universidad gracias al Grupo de Acceso a la Universidad (GAU), una iniciativa del Plan Integral del Pueblo Gitano en Cataluña que prepara a sus estudiantes para superar con éxito la prueba de acceso a la universidad para mayores de 25 años, probablemente la acción más transformadora del Departamento de Trabajo, Asuntos Sociales y Familias con el Pueblo Gitano.

Además de esta iniciativa, Jesús María Prujà, Jefe de la Oficina de Acceso a la Universidad, explicó cómo, junto con el Plan Integral del Pueblo Gitano, encontraron una solución para sacar adelante una acción afirmativa que facilitara el camino a los estudiantes gitanos y gitanas, consiguiendo que las universidades públicas catalanas y la Universidad de Vic – Universidad Central de Cataluña reserven una plaza en cada uno de sus grados universitarios para estudiantes gitanos que tengan aprobada la prueba de acceso a la universidad aunque no les llegue la nota.

El impacto de estos estudiantes en la imagen que se tiene del Pueblo Gitano, tanto dentro como fuera de la propia comunidad, puede marcar un punto de inflexión. Precisamente, Ramón Vilchez, responsable del Programa del Pueblo Gitano y de la Innovación Social de la Generalitat de Cataluña, reivindicó “el impacto que tiene en la sociedad mayoritaria encontrar personas gitanas ocupando cargos de relieve”, y aprovechó la presencia de la Dra. Mercè Puig, vicerrectora de la Universidad de Barcelona, ​​para compartir el deseo de que “ojalá tengamos pronto vicerrectoras gitanas”. A lo que la propia Mercè Puig le contestó que “también quiero ver vicerrectoras gitanas aquí”, pero para ello, “además del apoyo que podemos brindar desde la universidad y desde la administración, es necesario el apoyo de las familias y, sobre todo, el esfuerzo personal de estudiar”.

Uno de los momentos más agradecidos por las mujeres que asistieron al encuentro fue el momento de trabajar en pequeños grupos y poder expresar sus inquietudes y deseos respecto a la educación. Entre sus conclusiones se encontraban la idoneidad de llevar estos encuentros en los barrios y a las escuelas; la voluntad de que estudiar y ser gitana sea visto con normalidad; la necesidad de continuar trabajando con el profesorado y las familias; la necesidad de participación de las mujeres gitanas en los diferentes ámbitos educativos -como profesionales, como madres y como estudiantes-; la importancia de confiar en una misma para que el resto también confíe en ellas; y el deseo de una escuela más humana, más familiar, más participativa y donde los profesionales no elijan por ellas.

 

Cabe destacar también el espacio infantil del encuentro donde participaron más de 50 niños y niñas, que acompañaron a sus madres, hermanas y abuelas.

El cante flamenco de Montse Cortés fue el colofón perfecto para el Encuentro organizado por Drom Kotar Mestipen.

Con este encuentro, Drom Kotar Mestipen ha celebrado sus 20 años de vida trabajando para hacer posible que las mujeres gitanas puedan aspirar al máximo en sus vidas, con la educación como protagonista. Ana Contreras, presidenta de la entidad, explicó que en esta ocasión querían hacer un encuentro diferente, ya que hasta ahora solían reunirse en las escuelas y en los barrios con una población gitana más significativa. Este año han escogido la universidad para “dar un paso más adelante y romper juntas los límites que encontramos las mujeres gitanas, llenando la universidad con nuestra mirada”.

 

Como punto y final al encuentro, y antes de que las mujeres volvieran a sus ciudades, la artista flamenca Montse Cortés deleitó las participantes con una pequeña actuación, muy cercana y muy cálida, que sirvió para dejar el mejor sabor posible a un encuentro cada vez más concurrida.

 

Sobre el autor

Pedro Casermeiro Pedro Casermeiro
Pedro Casermeiro és llicenciat en Psicologia per la Universitat de Barcelona. És membre de la directiva de Rromane Siklǒvne i de la Fundació Privada Pere Closa. Pedro també es formador en llengua romaní i coordinador del “Museu Virtual del Poble Gitano a Catalunya”.

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