De la luz sobre la oscuridad. La gran redada española

De la luz sobre la oscuridad. La gran redada española

Isaac Motos es licenciado en Filosofía, investigador y actualmente se encuentra realizando el Doctorado en la Universidad de Murcia. Es coordinador del proyecto educativo «Edukaló» en la provincia de Alicante, con el objetivo de la promoción, respeto y acompañamiento de la infancia y juventud gitana en edad escolar en su derecho a la educación. Además de esto, Isaac es un gran poeta, sus versos pueden disfrutarse en la publicación «Palabras de agua».

 

→ El oscuro exterminio de la ciudadanía gitana española que cumplía las leyes

 

¿Qué fue la Gran Redada?

La Gran Redada desde luego es uno de los episodios más oscuros de la Comunidad Gitana en España y de la Historia de España en general. Sin embargo, no fue más que una línea de continuidad del proceso de gestión de la etnia gitana en el territorio nacional. No ocurrió de manera inesperada, sino que estaba justificadísima y amparada en un procedimiento legal. De hecho, la decisión fue tomada por la más alta instancia de este país en ese momento, que era el Consejo de Estado. Con lo cual, era una medida que demostraba cuál había sido el proceso histórico de los gitanos y gitanas en España, y fue el fin de una forma de gestionar la diferencia gitana en España.

¿Qué ocurrió concretamente durante este hecho histórico que calificas de oscuro?

La noche del 30 de Julio de 1749 se apresa entre 9000 y 14000 gitanos y gitanas y se separa a los hombres de las mujeres. A los hombres mayores de 12 años se les envía a trabajos forzados en lugares como las Minas de Almadén, el Puerto de Ferrol, la Carraca, o el Arsenal de Cartagena, donde tenían que ejercer trabajos de presos, de forzados, bajo condiciones que eran absolutamente lamentables. Decían los responsables de esos sitios, que mantenerlos así era imposible porque los estaban llevando a una situación donde era preferible luchar, porque la muerte era mejor que esa situación. Hacinamiento, falta de comida, falta de higiene, falta de todo y destinados a unos trabajos seguramente brutales.

Los niños seguramente fueron entregados a familias pudientes y demás y las mujeres fueron enviadas a lo que se conocía como Casas de Misericordia, donde intentaban su reforma espiritual para un servicio útil a la sociedad. La Casa de Misericordia de Zaragoza fue un destino donde estuvieron muchas mujeres y las crónicas cuentan lo indomables que eran, ante una situación absolutamente injusta, cómo no se doblegaban en absoluto.

¿Quiénes fueron las personas a las que se apresó?

Pues se apresó a gitanos y gitanas que precisamente habían cumplido las leyes de vivir en las ciudades donde estaba permitido y que se inscribieron en el registro correspondiente. Es decir, era la ciudadanía gitana que mejor convivencia presentaban con el resto de la sociedad, aunque quedaba, por lo que cuentan las crónicas, una población gitana todavía flotante que mantenían su forma de vida más nómada. Esta parte de la sociedad gitana que decide, bueno decide.., digamos que presenta la mejor convivencia con el resto de la sociedad según lo estipulado por la ley, es precisamente sobre la que recae el mayor golpe. Todo esto es cotejable en una obra, que desgraciadamente es inédita (que esperemos que pronto deje de serlo) de Bernard Leblon, llamada “El Gran Fichero de España”, donde se muestran patrones de esas ciudades donde vivían los gitanos y gitanas y qué oficios tenían.

¿Qué aliados y aliadas pudieron encontrar las comunidades gitanas para afrontar esta situación que describes?

Ante toda esta locura, bueno locura, para aquella época no era una locura. Ante esta situación súbita, muchas de las autoridades locales donde residían estos gitanos y gitanas, vecinos y vecinas de los sitios y gitanos y gitanas que aún quedaban fuera, empezaron a protestar porque las personas apresadas no eran delincuentes, sino que eran útiles para el pueblo porque desempeñaban funciones muy vitales para la época a través de oficios como la herrería o la veterinaria. Tras esos requerimientos, se liberó a algunas personas. Lo que ocurre es que se liberó a las más pobres, porque cuando se liberaba a una persona gitana presa tenían que restituirle sus bienes, y éstos fueron confiscados.

¿Qué hizo posible que ocurriera la Gran Redada?

A partir de 1633 se niega oficialmente la existencia de las personas gitanas como tal, y esto es constatable en legislación. En 1695 se inicia un proceso de empadronamiento, donde tenían que alistarse como nuevos castellanos y no como gitanos. Tenían la obligación de dejar constancia de los pueblos donde residían y si no lo hacían tenían una pena de galeras. Por lo tanto, si no querían ser sancionados bajo penas privativas de libertad, debían someterse a un control local. Luego, en 1717 apareció una Pragmática donde se ordenan 41 ciudades en las que debían vivir las personas gitanas. Solamente en ellas podían vivir y debían registrarse, por supuesto. En 1646 aparece otra Pragmática que recuerda la obligación de las personas gitanas a alistarse en los censos locales y se añaden 34 ciudades más, además de imponer la obligación de vigilancia estricta a las personas gitanas empadronadas en dichas ciudades.

Con lo cual, la medida de la Gran Redada de 1749 no podía haber sido posible sin esa acumulación de datos, y sin esa nueva estrategia de control de las personas pertenecientes a la cultura gitana. Habría sido absolutamente imposible. Eso posibilitó que en 1749 hubiera un listado de entre 14.000 y 20.000 personas gitanas distribuidas en 54 ciudades españolas controlando exactamente dónde estaban y quiénes estaban. Por eso fue posible la Gran Redada.

¿Cuándo se decidió poner fin a la Gran Redada?

 Esta situación que he descrito, legalmente se prolongó hasta 1783. Carlos III, ordenó la salida de todos y todas los gitanos y gitanas. Entendió que era una medida que no tenía ningún sentido y que era absolutamente brutal, aunque no es menos brutal la Pragmática que él promulgó después.

Ésta es más o menos la lectura que podemos hacer de los datos históricos que tenemos, pero siempre tenemos que tener en cuenta que éstos datos, son los datos históricos que no son de autoría gitana y que deberían ser complementados con la aportación de las personas perseguidas para un acercamiento más justo al hecho histórico que aquí procuro analizar.

 

¿Cuáles fueron las razones que llevaron a Carlos III a finalizar el exterminio de la Comunidad Gitana en España? 

Bien, yo creo que son varias. Por un lado, hay quién apunta a que esa situación era insostenible económicamente, porque tener a presos en aquellos sitios no era rentable.

Por otro lado, creo que con Carlos III sí que se hacen más presentes las ideas ilustradas en España. Sí que hay una cierta modificación de los razonamientos sobre cómo deben tratarse determinadas cosas como por ejemplo el tema gitano, como tratar a los pobres, a los mendigos, a los menesterosos, bueno, ya no eran menesterosos, eran pobres y mendigos, los menesterosos ya habían dejado de ser.

 

¿Podríamos decir entonces que la Pragmática de Carlos III es un punto de inflexión en el tratamiento de la Comunidad Gitana española?

La Pragmática de Carlos III de 1783 es considerada por los historiadores en general, como un cambio de paradigma en el tratamiento de las políticas gitanas y demás. Sin embargo, a mí me parece que sí existe una línea de continuidad con las demás. Aparece bajo mi punto de vista, y es una de las cosas que quiero tratar de demostrar, un cambio de enunciación de las personas gitanas, o un deslizamiento de cómo se considera a los y las gitanos y gitanas en ese momento.

 

¿En qué consiste exactamente ese deslizamiento?

Antes de la pragmática de Carlos III, es decir desde 1499 hasta1783, las personas gitanas eran claramente una figura delictiva y había un corpus legislativo específico para ello. En la Novísima Recopilación de las Leyes de España, hay un capítulo dedicado específicamente a los gitanos, como una de las figuras delictivas que se encuadra entre los homicidas, los sodomitas y los herejes.

A partir, de la Pragmática de Carlos III lo que ocurre es que las personas gitanas dejan de `Ser´. No es que dejen de ser delincuentes, es que todo el concepto de delincuencia se desliza hacia medidas disciplinarias. Con lo cual, dejan de ser delincuentes, para convertirse en peligrosos. Por lo tanto, lo que procede en ese momento, ya no son medidas de castigo, sino medidas de control y vigilancia. Aparece así, el inicio toda una legislación de Vagos y Maleantes que se aplica específicamente con esa intención, dirigida a aquellas personas que son peligrosas socialmente, que no necesariamente tienen que cometer un delito, pero por el hecho de ser peligrosas hay que mantenerlas bajo control.

 

Para finalizar la primera parte de esta entrevista reveladora a la par de liberadora ¿Bajo tu punto de vista, qué aspectos de la Pragmática de Carlos III suponen un avance en las libertades de las comunidades gitanas españolas?

Si profundizamos en su contenido, es verdad que da libertad de oficio a los gitanos y gitanas (la postura mantenida desde el siglo XVI que prohibía cualquier oficio, excepto la agricultura) y da libertad de domicilio. Sin embargo, al igual que el resto de legislación antigitana, mantiene el mismo concepto de las personas gitanas. Lo que dice literalmente, es que los gitanos son una raza infecta que hay que exterminar, porque no sirve para nada, porque no existen en realidad los gitanos, los gitanos no son más que un disfraz para llevar una vida miserable y dañina para la sociedad. Eso lo mantiene Carlos III.

 

→ La gestió política de la diferència gitana a Espanya

 

Anteriormente afirmabas que la Gran Redada fue el fin de una gestión concreta de la diferencia gitana en España ¿Podrías explicarnos brevemente cómo ha sido esa gestión?

La forma de gestionar la diferencia gitana en España básicamente bascula entre tres posiciones: la expulsión, la reclusión o el exterminio. A lo largo de la historia, han ido variando estas posiciones, pero siempre se han mantenido constantes y a veces incluso se han dado de forma simultánea.

Durante el siglo XV y XVI hubo un debate en España sobre cómo tratar la diferencia gitana. Parecía que había triunfado finalmente la postura que respaldaba la idea del secuestro, es decir, vigilarlos y tenerlos bajo control en forma de inclusión forzosa. Esto se puede leer en la pragmática de 1633 donde oficialmente dejan de existir los gitanos de manera legal, cuyo encabezamiento lo deja bien claro: “no lo son de origen ni de nación, sino que son pues unos vagos que han tomado esa forma de vida para poder llevar a cabo sus fechorías”. No obstante, de repente aparece de forma brusca otra tendencia que buscaba expulsarlos, encerrarlos y exterminarlos. Así encontramos una situación donde se entremezclaba por un lado gente que abogaba por un exterminio total, es decir, directo, la muerte física, y quiénes optaban por una utilización de esa fuerza de trabajo en beneficio propio como mano de obra esclava, y esas dos tendencias están mezcladas. En el caso de la Gran Redada, literalmente se tomaba como la decisión final para solucionar definitivamente el problema gitano.

 

Hablas primero de negación y luego de exterminio ¿Cómo puede buscarse la muerte física de algo que no existe?

Es una paranoia muy extraña el tratamiento de las personas gitanas en la Historia. Como antes hemos dicho, en 1633 se niega que existan y en 1749 se ordena una Redada General. Es decir, se ordena una Redada contra algo que no existe, es una cosa muy rara y ante una situación tan rara, las soluciones que se dan son muy raras también. Aparece esa mezcla de utilización de la fuerza de trabajo esclava, mezclada con el exterminio físico, y se añade la reforma espiritual de las personas través de la educación, el trabajo y la moral.

De manera conjunta y a pesar del intento de reforma espiritual, aparece también la otra tendencia de exterminio, como medida ante la imposibilidad de hacer nada con las personas gitanas, es decir, como expresión de la imposibilidad de reforma.

 

¿Crees que la Gran Redada tuvo un impacto diferencial sobre las mujeres gitanas?

La cosa no está del todo estudiada, pero por lo que de momento conocemos, donde podían ser útiles los hombres para aquella época, era en los trabajos forzados en las minas de azogue de Almadén, el Puerto de Ferrol… en fin ese tipo de trabajo que estaba dedicado a los delincuentes masculinos. Sin embargo a las mujeres se les enviaba a Casas de Hospicio donde se les enseñaba a bordar, a coser, a servir, para que fueran útiles.

Hay que tener en cuenta que en el contexto de estas medidas, empieza a aparecer el concepto de `enemigo interno´ como aquellas personas que son una especie de cáncer en la sociedad y que hay que extirpar a través de la educación, el trabajo y el esfuerzo. Estas vías de reforma del `enemigo interno´ aún no estaba vigente, pero estaba presente en la Gran Redada. No olvidemos que se separó a los hombres de las mujeres y a las mujeres se les envió precisamente a ese tipo de trabajo donde se intentaba reformarlas para convertirlas en ciudadanas útiles, decentes y todo ese tipo de cosas.

 

¿Fue entonces la Gran Redada el primer paso para convertir a las personas gitanas en mano de obra esclava para el Estado?

No, es algo que ya se remonta al siglo XVI, a la Pragmática de Carlos I en 1560. En ella se legaliza la sustitución de la pena de algunos reos por los trabajos en las galeras y se permite así que muchísimos gitanos sirvan en galeras por ser gitanos obviamente.

Tampoco fue ésta la primera Redada General contra personas gitanas, hubo otra anteriormente. En 1639 Felipe IV, ordenó una Redada General e indiscriminada para todas las personas gitanas. La diferencia es que en ésta, el fin estaba claro, y se dice expresamente: solucionar la falta de galeotes en las galeras castellanas. El problema es que está mucho menos estudiada y se han encontrado muchos menos documentos. Con esto quiero decir que la Gran Redada de 1749 fue la continuación de un proceso histórico que creo que buscaba la utilización de la mano de obra gitana, como esclava y que afectó tanto a mujeres como a hombres.

 

Teniendo en cuenta que los primeros contactos entre los grupos gitanos y los diferentes reinos europeos, incluyendo los que componían la Península Ibérica, se establecieron por motivos de peregrinaje y que incluso se presentaron cartas de protección papal ¿Qué posición tomó la Iglesia Católica ante la situación de persecución y exterminio?

Sobre todo la Santa Hermandad y algunos cuerpos especializados en la persecución de las personas gitanas, presentaron quejas sobre el Derecho de Asilo al que se acogían los gitanos. Cuando cualquier tipo de persona que hubiese cometido un delito sin importar la índole, se acogía al Derecho de Asilo de la Iglesia, un lugar Santo. Con ello no se permitía que actuase otra autoridad y se iniciaba un proceso más complicado que impedía la captura inmediata.

Sabemos y está constatado que entre las personas que se acogían a ese derecho, estaban las personas gitanas. Por ello en 1748, de manera previa a la Gran Redada hubo una reunión con el Papa en la que se negoció y concedió la anulación del Derecho de Asilo para las personas gitanas.

 

Según tus investigaciones, tanto el poder legislativo, como el poder religioso contribuyeron a la ejecución de la Gran Redada ¿Podrías explicarnos brevemente en qué consistía la relación entre ellos?

No olvidemos que el Consejo de Estado era la segunda máxima de este país después del rey, y el presidente del Consejo era un Obispo, por lo tanto, era una persona letrada y de su tiempo. No era una locura lo que estaba cometiendo, no era una barbaridad, era un proceso lógico para aquel momento, e incluso bueno.

 

Siguiendo lo que describes, si el poder político, el poder legislativo e incluso el poder religioso obstaculizaron que quién perteneciese a la cultura gitana obtuviera la consideración de persona ¿Qué espacio legal para `Ser´ les quedó a las y los gitanas y gitanos en aquella circunstancia?

Una de las consecuencias de la seriación histórica del proceso de las personas gitanas en España, es que profundiza de manera paulatina y creciente en un espacio de anulación de sus derechos como personas gitanas. `El gitano´ era una figura delictiva a partir de 1499 y el único reducto de derecho que quedaba para reconocerse como gitanos, era el Derecho de Asilo, que es precisamente el que se anula. Esto colocó al Estado en una situación jurídica de impunidad absoluta que hizo posible la Gran Redada. Es decir, por un lado tenemos un elemento de conocimiento burocrático, de saber exactamente quiénes estaban y dónde estaban, y por otro lado un procedimiento jurídico y político que permitía la impunidad absoluta para con las personas gitanas. Yo creo que fueron esas dos combinaciones las que hicieron posible la Gran Redada en ese momento.

 

→ Los impactos del exterminio gitano

 

¿Tuvo algún impacto la Gran Redada sobre la Cultura Gitana en España?

No tenemos datos históricos de autoría gitana, no sabemos cómo vivieron aquella situación. Lo que sí tenemos son algunas pistas.

Hubo una serie de autores románticos que llegaron a España y se interesaron por el idioma de los gitanos y gitanas porque ya lo conocían en sus países de origen, como Alemania o Inglaterra. Recogieron listados de palabras, de vocabularios que constatan que había un romanó correcto y acorde con el resto del romanó en Europa. A partir de 1749 se volvió a intentar hacer ese tipo de vocabularios gitanos y se demuestra una corrupción absoluta del idioma. No sabemos si los gitanos y gitanas ya no se atrevían a contar sus cosas, o realmente se dejó de hablar por miedo, miedo muy lógico a que, por expresar una seña de identidad que ya había sido condenada, volvieran los presidios.

 

¿Podrías indicarme alguna consecuencia de la Gran Redada sobre la relación de la Comunidad Gitana con la Sociedad Mayoritaria?

Se detecta un deterioro de la relación, eso está clarísimo. Es decir, lo que hay es una pérdida absoluta de confianza de las personas gitanas por lo menos en la relación con la autoridad, y ese poso todavía está. Hay una desconfianza lógica, porque hemos sufrido mucho maltrato y seguimos sufriéndolo, entonces, lo lógico es la desconfianza. Lo que no sería lógico sería confiar en alguien que te está tratando mal.

 

¿Qué consecuencias psicológicas para las personas pudo tener la Gran Redada?

Por un lado, hay una cuestión que considero psicológica interna al propio grupo, que se queda en la desconfianza, la desconfianza a la autoridad. Debemos tener presente que el golpe recayó sobre quienes mejor convivencia presentaban, la gente que llevaba mucho tiempo viviendo en esas ciudades, tenían sus trabajos y sus vidas y fueron directamente a por ellos y ellas. Claro, de alguna forma eso forzaba las razones de las otras comunidades gitanas que no habían adoptado esa forma de vida. Pero ya digo, desgraciadamente no tenemos esa lectura de las personas gitanas que vivieron en su piel ese momento histórico.

Por otro lado genera el cambio, el deslizamiento de `lo gitano´ como una figura criminal pura y dura, hacia una figura peligrosa. De ser un enemigo externo, a ser un enemigo interno. De un peligro social latente en toda esa lógica de los estados pervertidos y demás.

Creo que básicamente, eso sigue estando presente. El tratamiento de las personas que forman parte de las Comunidades Gitanas sigue siendo así, es que no ha cambiado, se sigue barajando en esos términos la ecuación gitana en España y en Europa. ¿Hay alguna medida realmente que sea afirmativa de los gitanos y gitanas por parte de España o de la Comisión Europea? En absoluto, todas las medidas son preventivas, sobre lo que tiene que hacer la Seguridad Social y la Seguridad Ciudadana con situaciones de marginalidad, que son la línea de continuidad del concepto de peligro social.

 

En la segunda parte de la entrevista, explicabas que existía un deslizamiento en el tratamiento legislativo de los gitanos que partía de la delincuencia para llegar a la peligrosidad ¿Crees que podríamos encontrar en la actualidad algún resquicio de ese deslizamiento? 

Es en ese deslizamiento del concepto de delincuencia donde también se desliza el concepto de delincuente gitano. `El gitano ´además de ser un ladrón, un vago, un delincuente, ahora también es peligroso. Con lo cual hay que tenerlos bajo control y vigilancia.

Esa situación se sigue manteniendo hasta hoy en día porque el proceso histórico, aunque es muy largo y demás, establece una relación que transita desde el peligroso social al marginal. Hay una línea de continuidad. Lo que se consideraba en el siglo XIX y mediados del XX como peligroso social, actualmente se considera como marginal.

 

¿Qué significado tiene este deslizamiento que describes en la actualidad española?

Este deslizamiento en la línea de continuidad donde sitúa ahora la posición de la comunidad gitana, lo que oculta en realidad, es que hay un problema político y no solamente social. No hay que negar la problemática social entre las personas gitanas, que es fundamental. Es necesario resolver los índices de analfabetismo, la dramática situación educativa, la situación laboral, la situación de la vivienda, la situación de la mujer gitana, sus procesos de liberación, todas esas cuestiones son fundamentales tenerlas en cuenta y forman parte de los procesos sociales de cualquier sociedad. Pero nunca se tiene en cuenta el otro elemento, y es el elemento político de la cuestión. Aquí hay una cuestión política de un tratamiento detestable, que ha tratado una cuestión de una forma muy concreta, y tiene que responder ya, a esa situación.

 

 

→ Luz sobre la justicia, reparación, verdad y no repetición. Juguemos las mismas reglas del juego

 

Lo cierto es que la situación que has descrito y analizado en las partes precedentes de esta entrevista, es absolutamente oscura y dolorosa de reconocer por ambas partes ¿Piensas que es posible arrojar luz sobre ella y transformarla en resarcimiento? 

Sí, claro. Precisamente, bajo mi punto de vista (que algunas personas comparten) se han hecho formulaciones como la de la autonomía cultural. No se trata de negar la situación social de las personas gitanas. Esa situación social es la que es, porque es consecuencia de una cuestión que no atacamos: la situación política. No hay espacios para la participación política, es mentira que haya espacios para la participación política de los gitanos y gitanas en España. Puedes participar como ciudadano/a, o como castellano nuevo como decía la legislación, pero no puedes participar como gitano/a, no hay espacio político en España para ejercer ese derecho.

 

¿Qué es necesario que se ocurra el resarcimiento del que hablas?

 El derecho que se sustrajo, que se secuestró de los gitanos y gitanas en 1499, tiene que ser devuelto. Tiene que abrirse un proceso que devuelva el estatuto jurídico legal a las gitanas y gitanos en España. Esto no puede ser más que un proceso político, y esa llave no la tenemos las personas gitanas. Podemos decir, presionar, hablar, pero no tenemos esa llave. Podemos llamar a la puerta, pero no podemos abrirla. Tiene que abrirla quién tiene la llave de esa puerta: los partidos políticos, el Estado.

 

¿A qué te refieres cuando hablas de la autonomía cultural de la Comunidad Gitana española?

Bajo mi punto de vista, hay que comenzar a introducir la cuestión gitana en la agenda política de España, como una cuestión de Estado, y tratarla en términos de restitución política, jurídica y social, que se traduce en la utilización de derechos que incluyen los derechos colectivos.

No es verdad que no haya derechos colectivos en España. No es verdad la teoría liberal de que sólo hay derechos individuales b. Hay derechos colectivos en España. Las Autonomías ¿Qué son, sino más que derechos colectivos? ¿Por qué un murciano tiene más derechos que yo como gitano? ¿O un castellanoleonés, o andaluz o un madrileño ¿Por qué? ¿Por qué hay 17 Comunidades Autónomas en España y no 18? ¿Por qué? La Política es el campo de lo posible, de lo que puede ser de otra manera, y puede haber la autonomía cultural en España reconociendo los derechos de las personas gitanas sin adscripción a un territorio. Habrá que entrar en esas cuestiones, creo que es la forma de restituir realmente el proceso histórico que hay con los gitanos y gitanas en España.

 

Cuando hablas de la restitución de derechos colectivos, ¿A qué derechos colectivos te refieres concretamente?

 Me refiero concretamente a la capacidad de tomar decisiones por parte de gitanos y gitanas representantes de gitanos y gitanas. Legítimamente elegidos y elegidas por los procesos y los cauces que se determinen, que defiendan la causa gitana en aquellos foros donde se debaten esas cuestiones. Se trata de jugar las mismas reglas del juego. Si vamos a jugar, si realmente se quiere que las personas gitanas se integren, si realmente se quiere que se incluyan habrá que darles las mismas reglas. Lo que no puede ser es pretender que se integren, o lo que ellos entiendan que quiera decir esa palabra, pero no se jueguen las mismas reglas.

De lo contrario, integrarse ¿Para qué, para ser un marginal? ¿Para no tener derechos como gitana/o a defender lo que creo que es justo?. Eso no se hace así en España, ¿por qué con las personas gitanas sí? ¿Por qué con los gitanos y las gitanas se tratan de forma distinta las cuestiones de representatividad?

 

¿Qué rol ha tenido y tiene el movimiento asociativo gitano y progitano en la situación política que describes?

Pues ha habido de todo, ha habido representantes gitanos en el asociacionismo que lo han hecho mejor y quienes lo han hecho peor, quienes se han aprovechado más y quienes han intentado hacer algo. Lo que siempre ha habido por parte de la autoridad que recibe a estas ONG´s y asociaciones, es la disposición a tomarlos como representantes de los gitanos y las gitanas ¿Por qué los toman como representantes de las personas gitanas si eso es algo que a otro colectivo no se le otorga? Una asociación de Burgos, no es representante de Burgos, nadie la tomaría como representante de Burgos, entonces ¿Por qué a las asociaciones gitanas y progitanas las toman como representantes de las personas gitanas? ¿Qué beneficio se saca de eso por parte del Estado? ¿Por qué se toma como representante a quiénes saben que no lo son, ni cumplen los procesos constituyentes y legítimamente establecidos para que sean considerados como tales?

Pues eso, no puede seguir siendo así. No hay representantes de las personas gitanas. No, no los hay.

 

Si fueras elegido por tu comunidad como uno de esos representantes para luchar por los derechos colectivos de las personas gitanas en España ¿Cuál sería la primera medida que negociarías?

Pues sin duda alguna, por la Educación. La situación no puede seguir así, no pueden seguir pagando los alumnos y alumnas, sobre todo gitanos y gitanas, el mal funcionamiento del sistema escolar. No pueden seguir pagándolo.

Están pagando la falta de recursos, de medidas pedagógicas, muchas veces faltas de interés. Es terrorífico porque imposibilita realmente que haya procesos de autodeterminación, de toma de conciencia y demás. Lo reduce a unas situaciones de marginalidad absoluta.

 

¿Por qué consideras que la Educación es tan importante para mejorar la situación de las personas gitanas?

Si no tienes trabajo, no tienes educación, no tienes, no conoces, no sabes, entonces es más fácil manejarte y que con la maldición te quedes tranquilo y ya está. Hay mucho más que maldiciones, se pueden hacer muchas más cosas y eso pasa inevitablemente por una toma de posición en el caso educativo. Tiene que haber un proceso de tomar en cuenta esa situación, no puede mantenerse así. Hay que tomar ya medidas urgentes para cambiar la situación. Es primordial para la capacidad personal de cada uno, de crecimiento, de expansión, de elección. Si no está eso, lo demás carece de sentido creo, porque no podremos salir del círculo vicioso. Es fundamental, las medidas no se toman y la situación es dramática.

 

¿A qué te refieres concretamente cuando dices que la situación de la infancia y la juventud gitana es dramática?

Hablamos de dramática, cuando hablamos del 90% o más del 90% que no acaba la Secundaria. Hablamos de dramática cuando hay menos de 1% de estudiantes universitarios. Hablamos de dramática cuando esta situación se arrastra desde hace 30 años. Hace 30 años que se intenta hacer algo. Si tú intentas hacer algo y siempre obtienes los mismos resultados, pues habrá que cambiar lo que haces para obtener otros resultados, es que es tan lógico como eso.

La situación educativa es tan histórica y dramática que uno ya empieza a pensar que no sabe muy bien si es que es por falta de interés o es que hay intereses ocultos en que la situación se mantenga así. La razón es que está clarísimo que la situación no mejora, pero el caso es que no se hace nada, literalmente no se hace nada. Nada.

 

¿No existe alguna ley en un estado democrático como España que asegure el Derecho a la Educación de un sector de la ciudadanía en desventaja, aunque dicho sector sea gitano?

De la Estrategia Nacional 2012-2020 proveniente de la directiva europea para la inclusión de la población gitana en España todavía estamos esperando algo. ¡Algo! . No se ha hecho nada absolutamente, y estamos en el 2015 donde era el primer corte para supervisar los objetivos trazados. Para Secundaria, el corte estaba en que el 80% acabara Secundaria en el 2015, pues todavía no sabemos exactamente cuál es la situación real del alumnado gitano. Habría que empezar por un análisis de la situación real, las causas, las consecuencias y la resolución de la cuestión, porque es prioritario desgraciadamente.

 

Comentabas la necesidad de tomar medidas urgentísimas ¿Qué medidas serían las que tomarías?

Primero, me parece fundamental acabar con una locura administrativa que afecta a un gran porcentaje de la infancia y juventud gitanas en edad escolar y es la siguiente: gran parte de estos niños y de estas niñas están en colegios con adaptación curricular, y cuando pasan a los institutos que están adscritos a estos colegios, no tienen adaptación curricular, con lo cual, los estamos condenando a fracasar. Van a unos lugares que no están adaptados para ellos y ellas. No porque sean especiales, sino porque la educación que les han dado en los colegios donde han ido, ¡Ha sido adaptada! .

Ellos y ellas no han elegido tener una educación adaptada, ha sido el Estado quién ha dicho que en determinados lugares tiene que haber una adaptación del currículum, y después en Secundaria eso no se contempla y quién paga las consecuencias son los niños y las niñas gitanas. Es sangrante y está ocurriendo en muchos sitios. Esta situación es tan sencilla de resolver como decir: esto es una locura, no podemos mantenerlo.

Luego, es fundamental aplicar algún tipo de representación política con peso específico y decisión dentro del Ministerio de Educación, destinado específicamente a esta cuestión.

Estas son las dos medidas urgentes que yo tomaría.

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