CULTURA

Filosofía y Gitanos

¿Filosofía y gitanos?  ¿Gitanos y filosofía? ¿Filosofía gitana? En las siguientes líneas más que tratar de responder a estas preguntas, trataré de precisarlas no para llegar a conclusiones definitivas sino para generar preguntas nuevas. Las ideas aquí expuestas son  provisionales e incompletas, más que señalar una meta quieren un indicar un camino. No trataré de hallar una posible respuesta a cada cuestión planteada porque no pretendo tener razón o estar en posesión de ninguna verdad. Es más bien una invitación a la reflexión y como toda invitación, no puede ser forzada. Hechas estas precisiones preliminares, comenzaré con la primera cuestión.

Filosofía y gitanos?

¿Se ha pensado desde un punto de vista filosófico la multiplicidad gitana? La respuesta es no. La reflexión en torno a la multiplicidad gitana se hace desde una mirada médica. Es un posicionamiento descriptivo- diagnóstico. Busca hallar el diagnóstico preciso porque presupone hay algo que es disfuncional en el cuerpo social gitano. Por este tipo de reflexión entiendo aquella que quiere ser objetiva, científica. Y a partir de esta descripción  encontrar el diagnóstico sobre la situación de los gitanos. Se observa el cuerpo social gitano para hallar el diagnóstico adecuado. Se trata de aquella reflexión que describe “la realidad tal como es” o  “cuenta aquello que ve” para a partir de ahí, hallar explicaciones. En este tipo de pensamiento el investigador, supuestamente, se sitúa ante su objeto tratando de describir los hechos tal y como se dan. En este tipo de pensamiento se sitúa la inmensa mayoría de la bibliografía referida a la multiplicidad gitana. Tratan de dar cuentan de lo que ven o de lo que ha sucedido. Y desde esta descripción se explica la realidad. No hay supuestamente intención de ni de “salvar” ni de “condenar” la multiplicidad gitana sino de hacer una descripción de su presente o de una narración su devenir histórico que sirva de principio explicativo de su situación actual. Verbigracia;

“¿Quiénes son los gitanos? ¿Cuál es su origen? ¿Cuál es su situación actual en la península y su evolución histórica? ¿Cómo explicar su marginación?… era absolutamente preciso conocer su trayectoria histórica, según queda ahora establecida por lo que respecta al siglo XVIII en el presente trabajo”

Mª Helena Sánchez

“He pretendido aquí ofrecer una descripción lo más objetiva y ordenada posible de dos comunidades gitanas, de las que he obtenido información fidedigna y detallada… Quisiera de verdad que mi trabajo, éste y el que siga realizando, pueda contribuir en algo a la compresión, tan urgente de su forma de vida y valores”.

Teresa San Román

Parecería que ante este posicionamiento uno no tendría más que admitirlo sin objeciones. Sin embargo se pueden y sobre todo se deben hacer en la reflexión en torno a la multiplicidad gitana un par de objeciones de principio. La primera es que los supuestos hechos que se quieren describir no son tales. No son hechos sino interpretaciones de hechos. Y la interpretación está fuertemente condicionada por el contexto desde el cual se piensa. Se trata de la distinción entre contexto de descubrimiento y contexto de justificación. En la filosofía de la ciencia, se llama contexto de justificación a las distintas pruebas datos o demostraciones que el científico aporta para la justificación y defensa de la verdad de sus hipótesis. Por contexto de descubrimiento hay que entender los factores que influyen en la creación y aceptación de una teoría. En este contexto hay que incluir elementos no estrictamente científicos (como los psicológicos, morales, culturales, políticos, etc.) que influyen en la admisión o no de una idea o teoría ante la comunidad científica. Hasta la década de los sesenta, se consideraba que el contexto de justificación era lo fundamental para explicar para la aceptabilidad de una teoría frente a otra. Cuando dos teorías eran contradictorias entre sí se imponía la más racional, la más verdadera. Pero esto no sucede así. Porque somos seres culturalmente situados. Es decir no nos enfrentamos a la realidad desprovistos de ideas preconcebidas y paradigmas preestablecidos, de esquemas mentales y emocionales, de categorías conceptuales y morales, de una nooesfera. Nuestra relación con el mundo está mediada por toda esa arquitectura interior. Y toda esa arquitectura interior es moldeada por el contexto cultural en que el individuo está inserto. La historia muestra como las creencias determinan lo que se considera como verdadero y lo que no. No fue precisamente porque era más racional pensar que la tierra estuviera en el centro del universo la razón por lo que se negaron las ideas de Galileo. Hay que distinguir entre el modo en que se llega a un resultado y el modo en el que se lo justifica. Por lo que lo primero que habría que hacer para pensar la multiplicidad gitana, es cuestionar los parámetros desde los que se la piensa. Ya no se trata de describir lo que se ve, sino de analizar la intención de la mirada que observa. Cuál puede ser la intención de Mª Helena Sánchez quién pone en la dedicatoria de la citada obra (dedicada al pensar “objetivamente” el devenir histórico de los gitanos) la siguiente dedicatoria: “a mi padre amante del flamenco aunque no de los gitanos”. En fin.

Otra objeción que se puede hacer a este tipo de planteamiento es que no se tiene en cuenta que las ideas no sólo describen la realidad también la crean. Se trata de la distinción que hace Marx Weber en torno a los conceptos. Por un lado son índices y por otro factor. Como índice describe la realidad, pero el modo de describirla funciona como factor, como creación de la realidad. Por analogía. En una obra fílmica, el montaje puede hacer aparecer una obra como dramática o como comedia. En relación a un tema reciente. La última definición de gitano/a de la RAE. La mayor objeción intelectual que se me ocurre en este sentido es que precisamente, la inclusión de Trapacero en la acepción de gitano/a, no funciona como índice sino como factor. Es decir no es una descripción de la realidad sino que la crea. O más bien, la descripción de la realidad crea la propia realidad que se describe. Por tanto los académicos que acordaron incluir la susodicha definición, no pueden justificarse tras un escudo de supuesta descripción de la realidad objetiva. No son asépticos, están contribuyendo a mantener una realidad donde los gitanos/as somos identificando con personas que se sirve de engaños y artificios para defraudar a una persona en algún asunto. Y digo mantener porque esa es exactamente una de las notas características de la semantización de la multiplicidad gitana durante el proceso legislativo contra ella, que de forma oficial se prolonga desde 1499 a 1978 y cuyas consecuencias aún están vigentes. Ejemplo palmario de esta vigencia es la inclusión de trapacero/a en la definición de gitano/a, cuyo rastro se puede seguir hasta la primera pragmática de 1499:

Sepades que a nos es hecha relación que vosotros andays de lugar en lugar muchos tiempos e años ha sin tener officio ni otra manera de vivir alguna de que vos mantengays salvo pidiendo limonas e hurtando e trasagando, engañando e haciendo vos hechizeros, e adevinos e haciendo otras cosas no devidas, ni honestas.

Dice textualmente la pragmática. Y desde esta semantización, desde esta verdad se derivan y justifican las medidas de exterminios, expulsión y encierro contra la multiplicidad gitana tomadas por los poderes del Estado. Se trata por tanto de tener en cuenta lo que dijera Nietzsche y desarrolló Foucault sobre las relaciones entre verdad y poder. De cómo el poder impone la verdad. De cómo necesitamos la creación de discursos de verdad para ejercer el poder. De cómo estamos sometidos a la producción de la verdad del poder y no podemos ejercer el poder sino a través de la producción de la verdad. Por qué no hay que olvidar que el proceso legislativo   contra los gitanos en España está imbricado a un tipo de discurso de verdad sobre ellos. No hay ejercicio de poder sin una economía de la verdad. Los discursos de verdad son un ejercicio de poder. Cada cual asuma sus responsabilidades.

¿Gitanos i filosofía?

Con esta segunda pregunta me cuestiono al respecto de si ha habido o hay una reflexión desde los/ as gitano/as sobre la multiplicidad gitana. A riesgo de olvidarme o no conocer alguna contribución en este sentido, me atrevo a decir que no. Desgraciadamente. Pronto habrá. Parecería intentar hacer obvio lo evidente insistir en la necesidad de que los/as   gitano/as contribuya en la reflexión en torno a la multiplicidad gitana. Entre los muchos elementos que esta contribución aportará a la temática gitana, índico un elemento que considero clave para arrojar luz sobre esta cuestión. Trataré de explicarme. Aunque las aproximaciones teóricas al tema gitano es de muy diversa calidad académica, ninguna de ellas se ha cuestionado   los principios, métodos y consecuencias de los posicionamientos teóricos desde los que se hace la lectura de la realidad gitana. Esto se queda en un punto ciego de la investigación. Y es necesario iluminar esta región porque es fundamental en la resolución de la ecuación gitana En antropología se distingue entre los aspectos emic como una descripción que el investigador lleva a cabo en términos significativos (conscientes o inconscientes) para el agente que las realiza y el aspecto etic como una descripción de hechos observables por cualquier observador desprovisto de cualquier intento de descubrir el significado que los agentes involucrados le dan. Faltaría introducir un aspecto que me gusta llamar, replic, como un cuestionamiento de los métodos, procesos y puntos de partida que sustenta las premisas de las que parte el investigador. Me parece que la contribución de la reflexión de los/as gitanos/as sobre la multiplicidad gitana contribuirá a iluminar un punto ciego en todas las investigaciones, análisis, tesis, informes y demás documentos. Este punto ciego es el punto de partida del investigador. Se trata de analizar los puntos de partida que han servido de base a la interpretación que los distintos investigadores tenían o tiene al acercarse al hecho gitano. Se trata de preguntar al que pregunta por qué pregunta lo que pregunta y por qué lo pregunta de ese modo.

¿Filosofía gitana?

Tercera cuestión. El hecho de haber afirmado que no ha habido reflexión de los/as gitanos sobre el hecho gitano, no significa que no haya una filosofía gitana, un arte de la existencia gitano. Sin querer ahora precisar en toda su profundidad y dimensión las implicaciones de esta afirmación, me remito a lo común. SATIPEN TALÍ. Salud y libertad. No es poco lo que expresa. Me tomaré la licencia de suponer, que la fórmula tradicional (o al menos uno de los tradicionales) del saludo gitano, al igual que pasa con otros pueblos y culturas, el significado va mucho más allá del significado estricto lo que las palabras que lo componen. Es decir connotan más que denotan. Tal vez haya para quienes esto les pueda parecer que me tomo demasiadas licencias. Tal vez. Pero hay que recordar que sobre el significado del saludo indio (Namaste) o el hebreo (Shalom) , por ejemplo, se ha reflexionado y se ha escrito bastante. Se han hablado de las implicaciones místicas y éticas que esas fórmulas encierran.

SASTIPEN TALÍ. En principio los términos que lo componen se refieren a dimensiones humanas distintas. Por un lado “Salud” hace referencia a una cuestión física y por otro “libertad” a una actitud ética. Siguiendo con esta línea de pensamiento, podría decir que este saludo encierra una actitud filosóficamente, vitalista y libertaria. Vitalista porque afirma como un bien la salud y libertaria porque enuncia una predilección volitiva hacía la libertad. Trataré de precisar esto. Para ello comenzare con el primer término; Salud. Si atendemos a la definición de la OMS, salud es el estado completo de bienestar físico y social que tiene una persona. Aunque se podría a entrar a considerar si hay una consideración propia intragitana de bienestar físico, lo que me parece claro es que se da una consideración distinta de lo que se entiende por salud social. La dimensión social de la salud en el ámbito intragitano pasa por el nivel y calidad de las relaciones que se mantengan con otros gitano/as. De ahí, la importancia del grupo, de los tuyos, de la familia. Es una cuestión de salud social. Es un signo de salud social gitana, que un enfermo tenga la habitación del hospital llena de gente. Es saludable socialmente que los gitanos vayan en grupo. Otra cosa es analizar las causas históricas y sociales que han conducido a esto. Pero esto se escapa ahora de mis actuales intenciones.

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Antes de pasar al segundo término me detengo a comentar que ambas dimensiones mencionadas, salud y libertad están conectadas mediante la partícula conjuntiva “y”. No se contraponen, ni se anteponen sino que se coimplican. Esta conjunción copulativa viene a expresar que sin lo uno no es posible lo otro y viceversa. Componen un binomio inseparable y cuyos términos se remiten interdependientemente. ¿Hacía qué apunta este binomio? , ¿Qué puede querer decir este mutuo remitirse? Apunto una doble interpretación; “Sin salud no es posible la libertad”, o “sólo el ser sano es libre” apunta hacía una predilección hacía la autonomía en el sentido que la conjunción mencionada viene a poner de relieve una aptitud vital del que quiere valerse por sí mismo. No tener necesidad de depender de nadie. De tener el vigor físico suficiente para llevar a cabo la actividad elegida. De otro lado; “sin libertad no hay salud” o “sólo el ser libre es sano”, Esta segunda lectura del binomio no es tan evidente como la primera. En la primera se apunta hacía una concepción donde un estado físico condiciona un valor ético. En este sentido es claro para nuestra mentalidad actual pensar esto. Es decir es claro que una enfermedad condiciona e incluso puede llegar a anular nuestra capacidad para elegir. Pero la segunda lectura del binomio apunta hacía una concepción donde un valor ético condiciona un estado físico. Si esto parecería no tan evidente, piénsense el aspecto psicosomático de las enfermedades.

Ahora bien ¿qué tipo de libertad es la que relaciona de esta manera con la salud? Como principio tiene que ser un tipo de libertad acorde con las ideas expuestas; una) un concepto de salud social que pasa por la relaciones que se mantiene con lo que considera como iguales y dos) búsqueda de la autonomía personal. Bien, se me podría decir ¿no es contradictorio enunciar por un lado las relaciones como síntoma de salud social y por otro búsqueda de la autonomía personal? Depende de cómo se articulen. A ello voy.

La libertad. Sobre esta idea se han escrito cientos de libros. Pensadores de los últimos tres mil años se han detenido a considerar esta cuestión. Por lo que es imposible ahora establecer un recorrido detallado. Por otro lado es lugar común invocar la libertad como señal de la actitud existencial de los/as gitanos/as. Unas veces se invoca como reproche y otras como elogio. Y lo hacen tanto gitanos como no-gitanos. ¿Por qué? y sobre todo ¿en qué sentido se puede decir que la libertad es un valor con el que los/as gitanos/as se sienten identificados? Para tratar de contestar a esta pregunta comenzaría por distinguir tres concepciones de la idea de libertad. Por un lado libertad de… otro libertad para… y por último libertad contra… El primer sentido sería aquella situación en que un individuo se encuentra sin prohibiciones u obligaciones que coarten su capacidad de decidir. Podríamos clasificar esta libertad como negativa en el sentido de que no hay nada que me impida ejercer mi voluntad. En segundo lugar (libertad para…) en el sentido de ser libre para proponerse y realizar aquello que considere más conveniente de acuerdo a sus fines. Podríamos clasificar esta libertad como propositiva. En tercer lugar la libertad contra en el sentido de oponerse a un poder que me limita y me impide ser. De hacer uso de la libertad para enfrentarse a un poder tiránico. Podríamos clasificar esta libertad como revolucionaria.

¿La libertad romaní se encuadra dentro de alguno de estos tipos de libertad? Bajo mi punto de vista no. Para mí el saludo gitano encierra una enunciación de otro tipo de libertad. Considero que se trata de una liberta libertaria. Libertaria no en el sentido de no obedecer ninguna norma porque no se reconoce la autoridad de quién las impone. De posicionarse frente al poder establecido y hacerle frente. Históricamente no es sostenible este argumento en relación a la multiplicidad gitana. Bajo mi punto de vista el concepto que enuncia el segundo término del el saludo gitano, se trata de un tipo de libertad que está más cerca de las plantas que de las barricadas. Se trata de Ser libres con…. Apunta a una concepción del ser humano en constante relación con otros seres humanos para los que no se desea lo que para uno no se quiere.

Principio categórico gitano

Para ser libre necesito que los otros también lo sean. No puedo ser libre en soledad, ni puedo ser libre yo solo.

Podríamos clasificar esta libertad como relacional. La forma de cumplir el principio categórico gitano es desarticulando el entramado que teje el binomio orden /obediencia. Y lo es porque la orden, la jerarquización va contra el principio categórico gitano, en tanto que si ordeno hay alguien que obedece y por eso mismo deja de ser libre No se trata de enfrentarse o no obedecer órdenes de nadie sino de no darlas nunca a nadie. De organizar la sociedad sin que este tramado por la relación orden/obediencia. Unos ordenan y otros obedecen. Es una gran reto, organizar la sociedad sin que este vertebrada por las jerarquías de orden y obediencia. Este es el reto al que llevamos mil años respondiendo los gitanos; organizar la sociedad de manera horizontal más que vertical. Renunciado a la creación de centros de poder. Priorizando la armonización de las relaciones sobre su jerarquización. Entre los gitanos alemanes, los gitanos encargados de poner paz ante una situación de conflicto se llaman “los que ponen en armonía”. Por esto habría que hablar de una política musical gitana frente a una política geométrica de la sociedad mayoritaria. Se valora más el “acompasamiento” de la relaciones que su estabilidad. En otro momento me detendré a considerar esta cuestión más en profundidad. La dejo aquí señalada.

       Libertad libertaria decía, no como no obedecer ninguna orden sino como no tener la necesidad de darla. Esta me parece una postura no sumisa, pero que no coincide que la libertad revolucionaria. Como decía el escritor gitano Mateo Maximoff: “no queremos rebelarnos pero tampoco someternos”. Esta es para mí una afirmación de la libertad libertaria gitana. Esto mismo lo expreso de una forma más clara todavía Camarón en la letra de un fandango que dice:

Ni que me manden a mí
no quiero mandar en naide
ni que me manden a mí.
Me gusta vivir errante
hoy aquí y mañana allí
y mi vía sigue adelante

Escrito por Isaac Motos.

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